Montaña en primavera: ¿qué necesitamos saber?

Ninguna primavera es igual a otra, pero todas tienen características comunes y que debemos conocer. Te adelantamos lo necesario para disfrutarla con cabeza...

Tino Nuñez

La montaña en primavera
La montaña en primavera

El periodo de marzo a mayo marca un resurgimiento de la actividad a mayor altura (atención a las avalanchas en alta montaña), provocado por una suavización de las temperaturas y un incremente de horas de luz y un incremento notable de visitantes de espacios naturales protegidos. ¿Qué conviene saber antes de salir?

ALGUNAS PECULIARIDADES DE LA PRIMAVERA

Entre las más notables, pero no siempre suficientemente conocidas:

- Aumento de horas de luz útiles. Cada mes completo que avanzamos amanece aproximadamente media hora antes y atardece media hora después, por lo que con esa hora extra tendremos una reserva de tiempo importante. En total podemos contar de 12 a 14 horas reales en las que se ve el terreno que pisamos sin problemas. Aun así calcula disponer del doble de tiempo del que necesitas normalmente para realizar la actividad.

- Cambios bruscos del tiempo. Si bien tradicionalmente en primavera la atmósfera puede estar muy inestable, alternando a veces en el mismo día y con extrema rapidez horas de sol, lluvia e incluso nieve en altura, últimamente debemos preocuparnos más por la presencia de vientos fuertes. Hay una tendencia mundial al aumento de la velocidad y del total de días ventosos a la que España no escapa.

- Posibles grandes oscilaciones térmicas. De un día a otro pueden darse ascensos o descensos bruscos de hasta 10-12 grados o diferencias aún mayores entre el inicio del día y su momento más cálido. Estas oscilaciones tan significativas habitualmente son advertidas en las revisiones meteorológicas con una antelación de 2 días, te servirán para ajustar la cantidad de ropa extra necesaria y planificar con más seguridad tus actividades en media o alta  montaña.

¡ME ATACAN LOS BICHOS!

La actual mercantilización y la infantilización de los espacios naturales a veces nos hace creer que la naturaleza siempre es bondadosa y que sólo está ahí para que la disfrutemos. En primavera es muy común que algunas plantas y animales puedan ocasionarnos algún contratiempo. Si estás entre los 8 millones de alérgicos en España sabrás de sobra que caminar junto a los cipreses en marzo, por un bosque plátano de sombra (un árbol que mucha gente confunde con el arce) en abril o inhalar el polen de ciertas gramíneas en mayo no te sienta nada bien. Utiliza mascarilla, evita las primeras y últimas horas si hay mucha vegetación, y consulta a tu médico o farmaceútico qué medicamento debes llevar en la mochila.

De todos los insectos, la oruga procesionaria es de las que más problemas crean a los aficionados a la montaña que visitan enclaves con pinares. Su aparición en forma de larva, formando colas de 1 a 3 metros varía según la temperatura de la zona, y en el caso de las montañas del Sistema Central la segunda quincena de marzo muestra un periodo álgido. Sus pelos urticantes incluyen una toxina nada aconsejable para humanos e incluso mortal para perros pequeños y pueden encontrarse flotando o depositados en zonas por las que han transitado las orugas y ya no son visibles. Debe prestarse una atención especial con los niños y mascotas. Recuerda que el 40% de los bosques españoles son pinares y que quizá te convenga más transitar temporalmente por otro tipo de terreno, como robledales, hayedos o simplemente zonas sin arbolado.

Respecto a las avispas, las personas alérgicas –un 3% de la población deben extremar las precauciones, pues si bien es a finales de verano cuando su número es mayor, ya están activas a partir de mayo. La Sociedad Española de Alergología e Inmunología ha informado recientemente que sólo 3 o 4 personas fallecen al año por picadura de avista en nuestro país. La aparición de la avispa asiática en Galicia y Asturias complica el panorama y aunque no debemos esr alarmistas en sólo 7 años estará ya extendida por toda la península.

CONSEJO DE METEORÓLOGA

Silvia Laplana, meteoróloga y presentadora en el programa del tiempo de Televisión Española recomendaba recientemente que en las semanas de tiempo inestable es muy importante consultar la predicción más reciente, por la variabilidad de la atmósfera. No podemos confiarnos mirando la previsión una única vez y sólo 2 o 3 días antes, sobre todo si nuestra actividad se realiza en un terreno comprometido o vamos acompañados de niños pequeños /adultos inexpertos.

La predicción estacional de la Agencia Estatal de Meteorología pronostica que esta primavera las precipitaciones serán inferiores en el oeste peninsular y en el resto del país las habituales. Las temperaturas alcanzarán valores superiores a la media en toda la península e islas. Tampoco está de más recordar que mayo es el mes más lluvioso de la primavera –de 6 a 8 días de media- pese a que el refrán “en abril, aguas mil” induce a una cierta confusión.

¡Primavera montañera!

Relacionado

4 buenos consejos para una primavera ¡montañera!

Cómo evitar problemas en nuestro regreso primaveral a los bosques y montañas

Relacionado

Primavera y montaña: soluciones a tus problemas

Nuestros destacados