Técnica descenso de barrancos: cómo montar un rápel en 5 pasos

El rápel te permite salvar paredes, con o sin agua, y te deparará algunos de los momentos más emocionantes del descenso

Pedro González de Tanago

iStock 970829518
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En el laberinto de roca y agua de un cañón, hay momentos en los que te preguntarás: “¿Y ahora cómo salgo de aquí?”. Sencillo: pues montando un rápel. Si quieres disfrutar del descenso de barrancos, es necesario que aprendas a dominar esta técnica que te permite salvar paredes, con o sin agua y que nos deparará algunos de los momentos más emocionantes del descenso. Para progresar por un barranco es preciso andar por el cauce del río, realizando saltos, toboganes y destrepes, pero sobre todo necesitaremos dominar la técnica de rápel, que utilizaremos siempre que el río no nos permita avanzar de otra manera.

El rápel es sin duda una de las maniobras más peligrosas de la montaña, al ser una maniobra sencilla y a la que no se le presta la atención necesaria. En los barrancos nos encontraremos con rápeles desde tres metros a grandes verticales de cien metros, con agua o sin agua, volados o sobre pared, por la que una técnica correcta tanto en el montaje como en la realización del mismo son imprescindibles. Por eso te damos unas clases de “ràpel básico”.

 

Antes de descender un barranco

 

  • Recopila información del barranco. Lo primero que tienes que hacer antes de descender un barranco, es recoger información del barranco: cómo es, cuántos rápeles tiene (y de cuántos metros), cuántos saltos, etc. Con esos datos, podrás preparar mejor el material que tienes que llevar encima. Por supuesto, fundamental echar un vistazo a las condiciones meteorológicas (si llueve no es aconsejable hacer el descenso), y del caudal de agua que lleve, que puede cambiar las condiciones del descenso. También debes informarte del acceso al mismo, porque antes de descender… ¿hay que andar? Pues sí, para llegar a la cabecera del barranco hay que caminar. La aproximación puede ser inmediata o llevar horas. Es mejor caminar sin el neopreno y el resto del equipo y cambiarse una vez se esté en la cabecera.

 

  • Equípate. Una vez llegas a la cabecera, tienes que equiparte: ponerte los escarpines, neopreno completo (debajo ponte un bañador), el arnés (hay específicos para barranquismo), casco, baga de anclaje doble con mosquetones, ocho, mosquetones de seguridad (mínimo 5)… Además de esto debéis llevar entre todo el grupo una mochila con un bidón estanco (para meter las cosas que no se pueden mojar: comida, etc.) cuerdas suficientemente largas para realizar el rápel más largo que podáis encontraros en el cañón, el botiquín de emergencia, móvil, un poco de comida y agua. Antes de entrar en el barranco mete la cuerda en la mochila, y ata un cabo al borde para tenerlo siempre a mano. 
foto equipo
foto equipo

 

El rápel es sin duda una de las maniobras más peligrosas de la montaña, al ser una maniobra sencilla y a la que no se le presta la atención necesaria. En los barrancos nos encontraremos con rápeles desde tres metros a grandes verticales de cien metros, con agua o sin agua, volados o sobre pared, por la que una técnica correcta tanto en el montaje como en la realización del mismo son imprescindibles.

 

 

CÓMO MONTAR UN RÁPEL EN 5 PASOS

Sistema Cordelette

  • Uno de los sistemas más utilizados para la instalación de un rápel es el llamado Cordelette. Este sistema tiene las siguientes ventajas:
  • Nos permite ajustar la cuerda a la altura del rápel, por lo que evitaremos que si en la zona de llegada hay mucha agua  la cuerda se nos enganche a alguna parte del cuerpo y nos arrastre al fondo.
  • Facilita la utilización de la cuerda justa, ya que muchas veces llevamos una cuerda del rápel más largo, pero no todos tienen esta longitud.
  • Permite llevar una cuerda de rápel y otra auxiliar, de la cual tiraremos para recuperar la primera, pero que no tiene que tener el grosor de la cuerda por la que bajamos.
  • En el caso de que una cuerda se dañe, la podemos utilizar como cordino de recuperación y utilizar la otra para descender.
  • Si hay posibilidad de complicaciones en el rápel, el primero bajará con un sistema desembragable en la cabecera.

 

1. Asegurarse a la reunión.

En las paredes rocosas del cañón se montan instalaciones o reuniones, verás unas anillas o maillones (ovalados) fijados a las paredes, que sirven para asegurarse y poder descender rapelando. Una vez estemos cerca de la instalación no debemos olvidar que lo primero que hay que hacer es anclarse a la reunión, si es posible con los dos cabos o bagas de anclaje. La mochila también la puedes colgar de la reunión para tener más accesible la cuerda.

Asegurándose a reunión
Pasa el mosquetón de la baga de seguridad por la reunión. 

 

2. Una vez asegurados, debemos pasar la cuerda por la instalación.

Siempre por las dos anillas o maillones, y ajustar la altura del ràpel:  según los metros de descenso que calcules tendrás que sacar de la mochila los metros de cuerda necesarios (recogiendo la cuerda como ves en la foto) y lanza la cuerda a donde vas a bajar. 

Pasando cuerda x maillones
Pasa la cuerda por los maillones
Midiendo cuerda2
Mide la cuerda
lanzando cuerda
Lanza la cuerda

 

3. Luego hay que hacer un nudo de nueve para bloquear la cuerda contra la instalación.

Para asegurar aún más la cuerda será interesante poner un mosquetón de seguridad. Obviamente si eres principiante o vas acompañado de guías, del montaje de la instalación se encargarán los expertos.

Nudo nueve
Nudo de nueve

4. Colocarse el aparato de descenso.

Una vez montado el rápel, normalmente en simple, nos colocaremos el aparato de descenso. Si éste es un ocho, utilizaremos el método  del “ocho imperdible”, para evitar que se caiga el mismo. Dependiendo del caudal de agua y sobre todo de la longitud del rápel, utilizaremos el ocho en posición lenta (rápeles largos, sin mucho caudal de agua y prestando mucha atención a la formación de la alondra) o el rápido (rápeles cortos y con caudal de agua). Es muy importante que la cuerda este en la parte superior del ocho, para evitar que con el rozamiento de la pared se forme el nudo de alondra.También puedes asegurar la mochila para tener la cuerda cerca en todo momento.

Imperdible1
Imperdible1
Imperdible2
Imperdible2
Imperdible3
Imperdible3

 

Imperdible4
Imperdible4

5. A rapelar

  • Antes de rapelar, quita la baga de seguridad de la reunión (igual la mochila en caso de que la hayas asegurado también) y fíjate en que el tramo de cuerda entre ti y la reunión esté tensa.

Cuerda tensa
Comprueba que la cuerda está tensa
  • Una vez nos colguemos sobre la cuerda deberemos adoptar la posición ideal de rápel lo antes posible. Ponte de espaldas (de cara a la reunión) y colócate al borde de la pared, dando pasos cortos y soltando cuerda hasta apoyar los pies en la pared. Los pies deben ir planos sobre la pared para no resbalarnos (si apoyas sólo las puntas corres el riesgo de irte de morros contra la pared). Las piernas tienen que estar abiertas a la anchura de los hombros o más para equilibrarte, semiflexionadas, y el cuerpo echado hacia atrás, formando un ángulo recto. El peso del cuerpo abajo, para obligarte a echarte hacia atrás, casi como si te fueras a sentar.

POSICIÓN RÁPEL
Adopta la posición de rápel lo más rápido posible 
  • La mano más importante (suele ser al diestra) agarra la cuerda y se lleva pegada a la parte externa del muslo o trasero. Esta es la mano con la que regulamos la velocidad de descenso, y con la que frenamos: al pegarla más al cuerpo, más rozamiento. Esta mano no se debe mover, simplemente deja pasar la cuerda. Es como si fuese un túnel por donde se desliza la cuerda. No hay que soltarla nunca. La otra mano sirve para equilibrarte. 

 

  • El ritmo de descenso debe ser regular y habrá que adecuarlo a cada situación.

 

  • Si hay rápeles sucesivos, nada más llegar a la siguiente reunión debemos de anclarnos.

 

  • Cuando la última persona descienda, ha de desplegar con la mochila colgada en el arnés la parte de la cuerda que utilizaremos para rapelar. Si tenemos dos cuerdas, las empalmaremos con un nudo de ocho (cuerdas del mismo diámetro) o con un nudo de pescador doble (cuerdas de diferentes diámetros). También es posible utilizar el cola de vaca en estas ocasiones, el cual tiende a apretarse mucho menos.

 

  • Cuando lleguemos abajo sólo nos queda tirar de la cuerda de recuperación. Antes de comenzar a tirar debemos ordenar las cuerdas bien para que no se nos queden enganchadas.

 

Unas consideraciones más:

 

  • Siempre que vayamos a colgarnos de una instalación, debemos revisarla previamente. Esta afirmación es más importante en los barrancos, donde el agua, las piedras y el lodo pueden hacer desaparecer seguros de una temporada a otra.

 

  • La instalación debe ser de fácil acceso. Si esto no es así, monta un pasamanos.

 

  • Si la instalación es sobre anclajes naturales (puentes de roca o árboles) hay que comprobar su solidez y desconfiar de los cintajos antiguos que veamos.  Nunca pasaremos la cuerda directamente sobre una cinta, si no con maillones que faciliten el cordelette y la recuperación de la cuerda.

 

  • Desconfiaremos de los anclajes cuyas chapas se muevan. Normalmente encontraremos spits, parabolts y químicos. Los más fiables son los últimos, seguidos de los parabolts y por último los spits.

 

  • Si los anclajes no están unidos por una cadena, es muy interesante unirlos con una cinta para el descenso de los primeros. Si dudamos de la fiabilidad de alguno de ellos dejaremos esta cinta para todas las personas que rapelen.

 

 

 

 

 

 

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