El plan para afrontar la Transalpine

Organizar un plan de preparación para una prueba como la Gore Tex Transalpine Run no es tarea fácil. No basta únicamente con tener claros los conceptos teóricos del entrenamiento y saber en cada fase qué es "lo que toca", no es suficiente. La

Jorge Jimenez




Organizar un plan de preparación para una prueba como la Gore Tex Transalpine Run no es tarea fácil. No basta únicamente con tener claros los conceptos teóricos del entrenamiento y saber en cada fase qué es "lo que toca", no es suficiente. La TAR es una aventura... no me gusta llamarla carrera porque no lo es, (al menos en el plano que nos movemos nosotros) sujeta a un buen número de imponderables, muchos de ellos bastante difíciles de prever y mucho más de entrenar. En un maratón de asfalto todas esas variables de antojo existen y pueden echar por la borda todo un plan perfectamente ideado y ejecutado durante semanas, simplemente porque el día en cuestión amanezca con unas características atmosféricas determinadas que puedan influir de forma negativa en nuestro rendimiento o porque ese día no nos hayamos levantado especialmente inspirados. Todas estas circunstancias de las que hablamos evolucionan de forma exponencial cuando el reto se viste con las galas que luce la TAR: 8 etapas, más de 200 kilómetros y... los Alpes de por medio. En fin, que todo esto hace imprescindible, a la hora de establecer un plan de entrenamiento no olvidar dos factores fundamentales: la experiencia y la capacidad de adaptación.


Con esas dos premisas he preparado un plan de entrenamiento dividido en 14 semanas, con 3 periodos (mesociclos) de 4 semanas cada uno. Las 3 primeras se establecen a partir de pilares básicos en cualquier plan de entrenamiento, en cuanto a progresión en volumen e intensidad, y la cuarta es la que se conoce como de "descarga" o de "bajada", en la que se puede aprovechar para buscar una competición motivante y tener así una piedra de toque para evaluar la asimilación del trabajo. El primer mesociclo es el que denomino como básico o genérico, el principal objetivo es establecer un punto de partida sobre el que después ir construyendo a base de tareas más específicas. En estas primeras semanas, haremos especial hincapié en sesiones de interval o fartlek, en una introducción a trabajo de fuerza específica con cuestas cortas y explosivas, en rodajes medio largos a ritmos sostenidos e incluso en progresión y a la preparación muscular y postural (de esto se encargará el gran Domingo Sánchez). A medida que vayamos cubriendo las etapas tanto Helena como Daniel nos irán contando sus experiencias y estaremos atentos a sus percepciones para intentar adaptarnos lo más posible a la asimilación del trabajo y continuar mejorando.

Sí, efectivamente, las cuentas no fallan y las matemáticas tampoco: si estamos hablando de 14 semanas de plan y 3 periodos de 4 semanas cada uno, eso resulta un total de 12 semanas... ¿Dónde estás las dos semanas que se nos han perdido? Pues esas dos semanas son importantísimas, ya que son las dos en las que se desarrolla la competición y aunque ahí las sesiones en cuanto a distancias y desniveles nos vienen ya fijados por el libro de ruta, no así en la forma que vamos a tener de afrontarlas, ni tampoco en qué debemos hacer para recuperarnos bien de un día para otro. Como los buenos ciclistas en las grandes vueltas, en la TAR también es muy importante no llegar pasado de forma y poco a poco durante la carrera ir cogiendo ese punto de excepción. Todos los que hemos participado alguna vez en esta aventura coincidimos en que se trata de una prueba por eliminación y que el paso de los días, la suma de las distancias, la resta de los descansos y la acumulación de desniveles, se convierten en jueces implacables que te esperan emboscados al salvar cualquier collado, especialmente cuando ya has pasado el ecuador de este viaje. Pero no adelantemos acontecimientos, vayamos recorriendo el camino paso a paso y de momento Daniel y Helena tienen por delante cuatro semanas para empezar a ganarse su camiseta de Finisher 2011. ¡Muchos ánimos!

Por José Antonio de Pablo, corredor, entrenador de atletas y especialista en  trail running de la revista Oxígeno.