El Everest en 360º

Un impecable trabajo de Renan Ozturk que nos permite contemplar el Everest como nunca antes.

Una nueva forma de ver el Everest. Foto: dpa / T. Sherpa
Una nueva forma de ver el Everest. Foto: dpa / T. Sherpa

Puede que esta temporada haya sido un año histórico en el Everest, por lo vacío de sus laderas a causa de la pandemia global, pero no lo fue menos el pasado, cuando se registró el récord de cimas en una sola jornada, y también el de fallecidos en una misma temporada, levantando una polvoreda de controversía alrededor de la montaña. Pero más allá de las estadísticas, y entre los tumultos de cuerpos agotados que hacen cola para alcanzar la cumbre, todavía se encuentran brillantes ejemplos de lo que significa el alpinismo, o más bien ser un alpinista. De maravillarse ante el desafio, ante la belleza, ante esa contienda honesta entre el ser humano, la roca y los vientos. Uno de esos ejemplos es Renan Ozturk, que acudió la pasada primavera al Everest con un objetivo claro, y no era escalarlo. Renan, artista consumado y uno de los miembros destacados de la vanguardia alpina en los últimos años (¿recuerdan la ascensión al Shark´s Fin del Meru?), se plantó a los pies del Techo del Mundo para filmarlo como nadie lo había logrado antes.

Ozturk pasó toda la temporada de primavera en la vertiente tibetana del Everest, operando un puñado de drones diseñados específicamente para su tarea: grabar la cumbre usando una tecnología 360º de vídeo y fotografía, ofreciéndo ángulos de la montaña que nunca habíamos observado. El resultado es este maravilloso Everest From Above, hospedado en este momento en la web de National Geographic.

Esta presentación en 360º, por la que podemos navegar desde cualquier ángulo, comienza en el Glaciar del Rongbuk, alrededor de los 5.100 metros, en cuya base se sitúa el Campo Base de la cara Norte. Desde allí, una sucesión de fotografías interactivas nos lleva hasta los bastiones superiores, donde podremos ir contemplando otras cimas icónicas como el Pumori.

Renan, por cierto, era parte de un equipo con una misión todavía más compleja: tratar de hallar los restos de Sandy Irvine, el compañero de Mallory en aquella legendaria intentona de 1924. Si alcanzaron o no la cima solo podría saberse hallando la cámara de fotos que muy posiblemente portó Irvine durante toda la ascensión. Algo así como el Santo Grial del Alpinismo.

Everest From Above

 

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Una ascensión virtual al Everest para ayudar al pueblo sherpa, capitaneada por Carlos Soria, Alex Txikon, Pipi Cardell y Horia Colibasanu.

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