Si uno piensa en una imagen típica de Suiza, en la foto de una postal de esas que mandábamos a nuestras familias y amigos antes de que existiera el whasapp, seguro que visualiza cualquier paisaje del Oberland bernés. Esta región del sureste de Suiza tiene todos
los ingredientes que representan al país de las montañas: alberga cumbres míticas como el Eiger, el Mönch y la Jungfrau (Patrimonio Mundial de la Unesco), al esplendoroso valle de Lauterbrunnen - también conocido como "el valle de las 72 cascadas" – salpicado de encantadoras villas alpinas que en invierno se convierten en algunas de las mejores estaciones de esquí del mundo, como Wengen, Grindenwald o Schilthorn – Piz Gloria. Precisamente vamos a descubrir las posibilidades outdoor de esta montaña de cine (fue escenario de una de las películas de la saga James Bond) y del pintoresco pueblo a sus pies, Mürren, reconocido como uno de los más bellos del país helvético, y epicentro deportivo para practicar todas las actividades al aire libre que se nos ocurran: senderismo, alpinismo, mountain bike, parapente, escalada, descenso de barrancos, kayak... y en invierno, por supuesto, todos los deportes de nieve. Nos quedamos sin adjetivos de cuatro, cinco y seis sílabas para describir los escenarios naturales de esta región que respira montaña y aventura por todos sus costados.
Senderos con vistas a las cumbres del Eiger, el Mönch y la Jungfrau
Mürren es uno de esos típicos pueblos suizos que parecen suspendidos en el tiempo: calles trechas franqueadas por chalets de madera terminados en pronunciados tejados que evitan la acumulación de nieve, y que muestran orgullosas sus balcones preciosamente tallados y decorados con vistosas flores alpinas. ¡Ah!, y lo mejor: con vistas panorámicas a las cumbres del Eiger, el Mönch y la Jungfrau, entre otras imponentes montañas. Además, Mürren es un pueblo libre de tráfico, no pueden circular coches, solo se puede llegar en teleférico o en tren cremallera, lo que aumenta esa sensación de desconexión del ruido y las prisas de las ciudades y la plena inmersión en el mundo rural. Pero no hay que dejarse engañar por la tranquilidad que se respira en sus calles y en su entorno: Mürren es un centro de actividades alpinas de primer orden durante todo el año. Aquí se fundó en 1924 el Kandahar Ski Club, clave en el desarrollo del esquí moderno. Además, acoge cada año las famosas carreras de esquí Inferno Race, una de las pruebas amateur más antiguas del mundo. En verano, se transforma en un paraíso para el senderismo, el trail running o el mountain bike. También hay adrenalínicas vías ferratas como la de Mürren-Gimmelwald, una de las más espectaculares de Suiza, y punto de partida para vuelos en parapente con impresionantes vistas al valle de Lauterbrunnen. Hay numerosos senderos para descubrir la zona, aquí seleccionamos algunos imprescindibles:
- Allmendhubel: la montaña panorámica para familias. El Allmendhubel (1.907 m) se encuentra sobre Mürren y se puede llegar a él en solo unos minutos con el funicular. Su cima, donde hay un parque infantil y un restaurante, ofrece unas impresionantes vistas del Eiger, el Mönch y el Jungfrau, así como del valle de Lauterbrunnen, y es un punto de partida ideal para rutas panorámicas y temáticas como el Flower Trail o Sendero de las Flores, una ruta circular en la que se pueden observar más de 150 especies de flores alpinas, especialmente bonita de junio a septiembre. Esta ruta se puede combinar con una visita al Schilthorn por la tarde.
- Northface Trail. Es una de las rutas más famosas de la región. De dificultad media, su principal atractivo es la impresionante vista de las imponentes y a menudo nevadas caras norte de los Alpes berneses. A lo largo del recorrido, 12 paneles informativos documentan la historia de estas montañas.
- Ascensión al Schilthorn. El ascenso a la cima del Schilthorn implica superar un desnivel positivo de más de 350 metros desde Birg hasta la cima. Pero el exigente ascenso recompensa a los senderistas con unas vistas espectaculares del impresionante panorama alpino.
La ascensión a la cima del Schilthorn es exigente, pero merece la pena la recompensa en forma de vistas espectaculares - Northface Trail. Es una de las rutas más famosas de la región. De dificultad media, su principal atractivo es la impresionante vista de las imponentes y a menudo nevadas caras norte de los Alpes berneses. A lo largo del recorrido, 12 paneles informativos documentan la historia de estas montañas.
- Sendero panorámico. Esta ruta discurre por praderas alpinas y atraviesa bosques desde Allmendhubel hasta Grütschalp permite disfrutar de algunas de las mejores vistas de las montañas que rodean las cumbres del Eiger, el Mönch y el Jungfrau.
- Birg – Grauseeli – Birg. Un recorrido que sale de la estación de tren de Birg y discurre por Seewlifuhre hasta descender al lago de Grauseeli, en cuyas aguas cristalinas se reflejan las montañas.
- Gimmelwald – Tanzboden – Oberhornsee – Stechelberg. Un itinerario largo y exigente, ideal para corredores de montaña, aunque el esfuerzo se ve recompensado con vistas espectaculares y el idílico Oberhornsee.
- Mürren – Lauterbrunnen. Este descenso desde el pueblo de Mürren a Lauterbrunnen es ideal para que los trail runners entrenen la velocidad cuesta abajo.
- Cascadas Mürrenbachfall. Al valle de Lauterbrunnen se le conoce también como "el valle de las 72 cascadas", de hecho Lauter Brunnen significa literalmente "fuentes ruidosas". La cascada más famosa del valle es la Staubbachfall: una pared vertical de unos 300 metros por donde se desliza poderosamente el agua pintando la piedra de color plata. Las cataratas de Trümmelbachfälle también permiten sentir la energía de la naturaleza: el agua del glaciar resuena en su curso a través de un laberinto rocoso en el interior de la montaña. Las de Mürrenbachfall son las más cercanas a Mürren y las más altas de Suiza: 471 metros de desnivel por donde el agua cae en racimo, formando a su vez cinco cataratas. Es especialmente espectacular en primavera, en la época del deshielo, y después de las tormentas de verano en las montañas. Desde el telecabina de Mürren se pueden ver y casi tocar con la mano. En verano, se puede incluso caminar por debajo de la cascada más pequeña, la de Sprutz.







