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Mientras miles de personas disfrutan estos días de senderos, tresmiles, barrancos y vías ferratas, los Grupos de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de la Guardia Civil apenas han tenido descanso. Entre el 6 y el 12 de julio realizaron más de treinta intervenciones para auxiliar a montañeros, senderistas, escaladores y parapentistas. El balance es especialmente duro: cuatro personas perdieron la vida y decenas más tuvieron que ser evacuadas por lesiones, agotamiento, golpes de calor o extravíos.
Una suma de errores
La estadística deja un dato preocupante. Los rescates no responden a un único episodio excepcional, sino a una sucesión de incidentes de naturaleza muy diferente. Durante la semana hubo caídas en terreno rocoso, fracturas de tobillo y brazo, personas enriscadas incapaces de continuar la ruta, senderistas afectados por el calor, montañeros agotados tras elegir itinerarios demasiado exigentes e incluso excursionistas que perdieron la orientación cuando ya caía la tarde. Es decir, no existe una única causa.
El verano atrae a miles de personas... también con poca experiencia
Julio y agosto son los meses de mayor afluencia en el Pirineo. Refugios completos, aparcamientos llenos antes de las ocho de la mañana y rutas muy populares como Ordesa, Aneto, Posets o Monte Perdido reciben miles de visitantes.
Muchos son montañeros experimentados, pero también llegan personas que realizan su primera gran excursión alpina sin conocer realmente las exigencias del terreno. Una ruta de 18 kilómetros con 1.400 metros de desnivel no es un paseo, aunque aparezca entre las recomendaciones de las redes sociales.
El calor está cambiando las reglas del juego
Las altas temperaturas están siendo otro factor decisivo. En montaña no solo aumenta el riesgo de deshidratación. El calor acelera la fatiga, reduce la capacidad de concentración y favorece errores de decisión cuando todavía queda mucha jornada por delante.
Cada vez es más frecuente que los equipos de rescate tengan que atender a senderistas completamente agotados que simplemente no pueden continuar caminando.
"Darse la vuelta puede ser una auténtica victoria"
Quizá la reflexión más importante de estos días la ha realizado Baín Gutiérrez, teniente jefe del GREIM. Su mensaje rompe con esa cultura de "hay que llegar a la cima".
"No sobreestimemos nuestras posibilidades. Darse la vuelta puede ser una auténtica victoria." El responsable del grupo de rescate insiste en que muchas emergencias podrían evitarse con una mejor planificación, material adecuado y una valoración honesta del propio nivel físico y técnico.
Los cinco errores que más se repiten
Los propios rescates de esta semana muestran un patrón muy claro:
- Elegir rutas por encima del nivel físico o técnico.
- Comenzar demasiado tarde y caminar durante las horas de máximo calor.
- Llevar poca agua o una alimentación insuficiente.
- No consultar la meteorología ni el estado del itinerario.
- Continuar hacia la cima cuando aparecen el cansancio o las primeras dificultades.
En montaña, una mala decisión suele desencadenar otra.
Los 10 consejos del GREIM para disfrutar de la montaña con seguridad
Tras una semana marcada por más de treinta rescates y cuatro fallecidos en el Pirineo aragonés, el Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) insiste en que la mayoría de los accidentes pueden prevenirse con una buena planificación y decisiones prudentes.
1. Planifica la ruta con antelación
No basta con seguir el track de una aplicación. Estudia el recorrido, el desnivel, el tiempo estimado, los puntos de agua y las posibles vías de escape.
2. Consulta la previsión meteorológica
En alta montaña el tiempo puede cambiar en cuestión de minutos. Si existe riesgo de tormentas, niebla o calor extremo, lo más sensato es aplazar la actividad.
3. Elige un recorrido acorde a tu nivel
Uno de los errores más frecuentes es sobreestimar las propias capacidades. El GREIM recuerda que hay que adaptar la ruta al estado físico y a la experiencia de cada persona.
4. Madruga y evita las horas de más calor
En verano conviene comenzar la actividad al amanecer para reducir el riesgo de golpes de calor y tener margen suficiente antes de que anochezca.
5. Lleva el material adecuado
Calzado apropiado, ropa de abrigo aunque haga buen tiempo, impermeable, frontal, manta térmica, teléfono con batería suficiente y agua son elementos básicos que nunca deberían faltar en la mochila.
6. No salgas solo
Siempre que sea posible, el GREIM recomienda realizar las actividades en grupos de al menos tres personas. En caso de accidente, una puede quedarse con el herido mientras otra busca ayuda.
7. Informa a alguien de tu itinerario
Antes de salir, comunica la ruta prevista y la hora aproximada de regreso a un familiar o amigo. Esa información puede ser clave si se produce una emergencia.
8. Mantente hidratado y alimentado
Las altas temperaturas incrementan el riesgo de deshidratación y agotamiento. Beber con frecuencia y comer durante la ruta ayuda a mantener el rendimiento físico y la capacidad de tomar decisiones.
9. Aprende a renunciar
Si las condiciones cambian o aparecen dudas, regresar nunca debe considerarse un fracaso.
10. Ante una emergencia, mantén la calma
Si ocurre un accidente, protege al herido, evita exponerte a nuevos riesgos y llama al 112 indicando la ubicación lo más precisa posible. Cuanta más información reciban los equipos de rescate, más rápida será la intervención.
¿Qué no debería faltar nunca en tu mochila?
- 💧 Agua (mínimo 1,5-2 litros, más en días de calor).
- 🧥 Chaqueta impermeable o cortavientos.
- 🔦 Frontal con pilas o batería.
- 🩹 Pequeño botiquín.
- 🪙 Manta térmica.
- 📱 Teléfono completamente cargado y, si es posible, batería externa.
- 🗺️ Mapa o GPS con la ruta descargada.
- 🍫 Comida energética.
Montaña Segura: cómo evitar que una marcha sencilla acabe en rescate
Montaña Segura es una campaña de información para la seguridad y la prevención de accidentes en la montaña aragonesa que se inició en 2011 con el objetivo de divulgar consejos tanto técnicos como de material que mejoren la seguridad de los practicantes de actividades en el medio natural: desde el senderismo a la alta montaña. Uno de los puntos en los que se ha centrado la campaña de este año es por qué el senderismo, una actividad a priori sencilla, puede acabar en rescate. Y uno de los principales motivos suelen estar en una escasa -o mejorable- planificación de la actividad. En este artículo te enseñamos cómo actuar para evitarlos y disfrutar más de la excursión.
Actividades sin improvisación
El Pirineo sigue siendo uno de los grandes escenarios para el montañismo europeo, pero también un entorno donde cualquier error puede tener consecuencias graves. La tecnología ayuda —GPS, aplicaciones de navegación o teléfonos con cobertura parcial—, pero no sustituye la experiencia, la preparación ni el sentido común.
La sucesión de accidentes de esta semana recuerda que el mayor enemigo no suele ser la montaña, sino la falsa sensación de seguridad con la que muchas personas afrontan actividades de alta montaña.
Con miles de visitantes previstos durante las próximas semanas, el mensaje de los equipos de rescate resulta más vigente que nunca: planificar bien la salida, madrugar, hidratarse, conocer los propios límites y, si las condiciones cambian, aceptar que volver atrás también forma parte de una buena jornada de montaña.







