Senderismo en otoño: la montaña más amable

Entre los mejores hábitos de la postpandemia está salir a caminar durante la estación en la que reinan los ocres y amarillos en los bosques

Tino Núñez

Japón Mount Akadake 075
Japón Mount Akadake 075

El otoño de 2021 parece devolvernos poco a poco a la normalidad a y las “buenas costumbres”. Y bien puede estar entre los mejores hábitos salir a caminar también durante la estación en la que reinan los ocres y amarillos de los bosques… Si eres de los/las que salen únicamente en primavera o verano te estás perdiendo uno de los juego de colores, luces y olores más espectaculares de la naturaleza. ¡El otoño está esperando a tus botas!

¿Qué tiempo hará?

Las predicciones estacionales no siempre se cumplen, pero todo apunta a que tendremos un otoño de 2021 más o menos tranquilo para caminar por las montañas de nuestro país. Con una temperatura media habitual de 15,4ºC, este otoño se mostrará algo más cálido de lo normal en el centro y mitad sur. De forma general resultará más seco que otros años en la mitad occidental y lloverá más en las zonas cercanas a todo el Mediterráneo. Noviembre posiblemente vuelva ser el mes más lluvioso del año en la mayoría de las zonas, especialmente en Extremadura, Galicia Cantábrico, Andalucía y Extremadura. Los enclaves donde más precipitaciones suelen registrarse a lo largo del otoño son el norte de España, Sistema central, montañas del sur de Valencia y norte de Alicante,  las del norte de Mallorca y algunas zonas de Cádiz. En el caso concreto del mes de octubre suele llover más en Cataluña, Castilla y León, Castilla La Mancha, Aragón, Valencia, Castellón y sur de Madrid.

 

Revisa tus motivaciones

El senderismo es la forma más sencilla y económica de disfrutar activamente de la montaña. Al existir una gran red de caminos señalados en nuestros espacios protegidos y muchos mapas de calidad –por ejemplo los de escala 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional o los de la Editorial Alpina- no resulta difícil escoger los más cercanos a nuestro domicilio; en el caso de las grandes ciudades como Barcelona o Madrid hay un sinfín de posibilidades en un radio de apenas 50 kilómetros.

Recientemente algunos psicólogos que han investigado la desazón que produce en la mayoría de las personas el creer o experimentar que los años de vida pasan demasiado rápido, afirman que esa sensación decrece en contacto con la naturaleza. ¿Qué mejor que caminar por sitios nuevos de montaña, lejos del gentío (atención a los destinos populares cerca de la ciudad) con gente que te hace sentir bien? Quizá conocer un pueblo que siempre te ha intrigado, su entorno natural o subir a una cima que has visto desde siempre pero que por diversas razones no has pisado constituyan magníficos objetivos para huir de la rutina diaria. Las cumbres que se alcanzan en 1 o 2 horas desde el aparcamiento suelen recompensarnos sobradamente con buenas vistas a cambio de un esfuerzo físico razonable. Motivarse con nuevos “descubrimientos” o nuevas amistades y compartir jornadas en el campo con personas a quien aprecias de verdad constituirá una renovada fuente de motivación, que incluso alargará tu vida.

En estos tres-cuatro últimos años hemos visto cómo muchos destinos interesantes se vacían los domingos a partir de las dos de la tarde, concentrándose las visitas en os sábados a diferencia de épocas recientes, por lo que una tarde de domingo puede constituir una experiencia deliciosa y tranquila en espacios masificados pocas horas antes.

Sobre la amabilidad

Saludar a aquellas personas que te cruzas con el camino, conversar con otros senderistas para resolver una duda del itinerario o pedirles que hagan una fotografía a vuestro grupo son parte de la socialización que podemos disfrutar. No cuesta nada ceder el paso en un sendero estrecho a quienes suben cansados o cargados con una pesada mochila o intercambiar unas palabras amables y de ánimo con los demás.

También podemos fomentar los buenos momentos, incluyendo en nuestra mochila alimentos que gustan a los demás (aunque a nosotros no nos convenzan) como pequeña sorpresa para crear un ambiente agradable cuando paramos a descansar e incluso ofrecerles parte a desconocidos que puedan mirarnos con envidia sana.

Rodearte de personas positivas y con motivaciones parecidas a las tuyas por salir a caminar es ahora más fácil que nunca: hay todo tipo de clubs, asociaciones y grupos de redes sociales en los que muy posiblemente coincidas con gente que merece la pena conocer. Y si no te gusta ir con desconocidos, siempre puedes probar a ir con compañeros/as del trabajo con los que ya tengas química y que sientan atracción por la montaña.

 

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