Ya en plena primavera y a poco más de una semana de Semana Santa, el calendario invita a pasar más tiempo fuera de casa: escapadas de fin de semana, viajes cortos y planes al aire libre que, cada vez más, incluyen a perros y gatos. Sin embargo, este cambio de estación no solo transforma nuestras rutinas, también puede impactar en el bienestar emocional de las mascotas.
El aumento progresivo de las temperaturas, más horas de luz y una mayor actividad en el entorno generan un contexto de mayor estimulación que, sumado a desplazamientos y cambios de hábitos, puede provocar episodios de estrés o ansiedad en algunos animales.
De hecho, se estima que 1 de cada 5 perros puede sufrir ansiedad por separación en algún momento, y que hasta el 70% de los problemas de comportamiento están relacionados con el estrés, lo que pone de relieve la importancia de anticiparse en una época especialmente activa como esta.
Primavera: más estímulos, más planes… y más sensibilidad emocional
Durante estas semanas, las rutinas cambian: hay más salidas, más visitas, más ruido y, en muchos casos, viajes a entornos desconocidos. Aunque para las personas estos planes son sinónimo de descanso, para algunas mascotas pueden suponer una sobrecarga si no se gestionan adecuadamente.
Perros y gatos pueden mostrar señales claras de incomodidad ante estos cambios. En perros, es habitual observar jadeo constante, inquietud, ladridos excesivos o conductas destructivas. En gatos, el estrés puede manifestarse con aislamiento, irritabilidad, cambios en el apetito o alteraciones en sus hábitos.
Detectar estas señales a tiempo es fundamental para evitar que el estrés se intensifique o se cronifique.
Consejos para prevenir episodios de ansiedad en nuestras mascotas
Al respecto, desde Virbac, laboratorio veterinario de referencia en salud animal, recomiendan adoptar pequeñas medidas que ayuden a las mascotas a adaptarse mejor, tanto a los cambios propios de la primavera como a los planes de viaje:
- Mantener horarios estables de comida y paseos, ya que la rutina diaria es una de las principales fuentes de tranquilidad para perros y gatos.
- Ofrecer un espacio seguro dentro de casa, donde puedan refugiarse si se sienten sobreestimulados por ruidos o movimiento exterior.
- Acompañar los cambios de forma gradual, especialmente si hay viajes, visitas frecuentes o modificaciones en el entorno familiar.
- Incorporar juegos de olfato y enriquecimiento ambiental, que les ayuden a liberar tensión y a concentrarse en actividades relajantes.
- Consultar con el veterinario si las señales se intensifican, para valorar soluciones adaptadas a cada caso y prevenir que el estrés se cronifique.







