Seis viajes responsables en Puerto Rico

Seis planes sostenibles inmersos en los espectaculares escenarios naturales de Puerto Rico.

Seis viajes responsables en Puerto Rico
Seis viajes responsables en Puerto Rico

Los amantes de la naturaleza que buscan unas vacaciones para disfrutar de la vida silvestre en los entornos más increíbles y sostenibles se sorprenderán con la espectacular variedad de experiencias naturales que ofrece Puerto Rico. Hogar de 36 reservas naturales, 19 bosques estatales, 300 playas que se extienden a lo largo de kilómetros de costa tanto en el Atlántico como en el Caribe y el único bosque tropical lluvioso en el Sistema de Parques Nacionales de los Estados Unidos, Puerto Rico siempre tiene algo que ofrecer. Para conmemorar el Día Mundial de la Vida Silvestre de las Naciones Unidas, Discover Puerto Rico ha reunido algunas de las mejores experiencias para disfrutar de la naturaleza en la isla.

Kayak en la bahía bioluminiscente más brillante del mundo

En Puerto Rico se encuentran tres de las cinco bahías bioluminiscentes del mundo. Son ecosistemas únicos y muy raros, posibles ya que existe una alta concentración de plancton microscópico estimulado por el movimiento y que da lugar a un efecto de "resplandor en la oscuridad". El plancton se puede encontrar en todo el océano, pero es raro que estén presentes en concentraciones lo suficientemente altas como para que se produzca este fenómeno. Para comprenderlo mejor, para que tres litros de agua se “iluminen" debe haber miles de estos organismos presentes en ella. La bahía bioluminiscente más brillante del mundo se encuentra en las aguas cristalinas de Bahía Mosquito en Vieques, protegida con estrictas medidas de conservación, entre las que destacan la prohibición de embarcaciones a motor, el nado o el uso de cremas, repelentes de insectos o lociones que puedan afectar a estos organismos.

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Escapada a la selva tropical en El Yunque

El Yunque es la única selva tropical que forma parte del Sistema Forestal de Estados Unidos y debe su nombre a la expresión taína Yuke, que significa 'tierras blancas'. Distribuida en valles, ríos, cascadas y senderos para caminatas, las más de once mil hectáreas de selva tropical cuentan con un ecosistema diverso, repleto de cientos de especies únicas de plantas y animales. Los visitantes que recorran los senderos de esta selva tropical podrán toparse con fauna endémica como la cotorra puertorriqueña (en peligro de extinción) o la rana Coquí. La isla solía albergar a millones de estas pequeñas ranas pero, debido a la deforestación, solo quedan 17 especies, algunas de las cuales están en peligro de extinción.

Avistamiento de aves en el Refugio Nacional de Vida Silvestre de Cabo Rojo

Este Refugio Nacional de Vida Silvestre, situado en la costa suroeste de Puerto Rico, ofrece paisajes espectaculares de salinas, lagunas, manglares y playas protegidas. Creado en 1974, este refugio protege un hábitat único, que mide aproximadamente 7.500 metros cuadrados en donde viven más de 245 especies de plantas y 300 especies de aves. De hecho, muchas aves llegan al refugio durante su migración entre América del Norte y del Sur, por eso, se considera la parada más importante para las aves migratorias y las aves costeras en el Caribe Oriental. El refugio también se utiliza como base científica para investigaciones sobre la protección y preservación de la vida silvestre en la isla. A través de los senderos que serpentean por su espesa vegetación, los amantes de las aves podrán observar diversas especies acuáticas y de costa, como pelícanos, o coroninegros y carpinteros de La Española, más propios de los bosques; incluso podrían tener la suerte de encontrarse con La Mariquita de Puerto Rico, un mirlo de espalda amarilla en peligro de extinción.

Espeleología en Cueva Ventana

Cueva Ventana, situada en la cima de un acantilado de piedra caliza, se ha convertido en poco tiempo en una de las atracciones naturales más populares de Puerto Rico, tanto para viajeros como para los lugareños. Ubicada en la región norte de la isla, en Arecibo, la cueva ofrece a los visitantes la oportunidad de ver petroglifos y grabados en piedra del Paleolítico, además de senderos para caminatas y vistas impresionantes desde la icónica abertura de la cueva que mira hacia los exuberantes alrededores de esta región al norte de la isla. Los entusiastas de la vida silvestre pueden sumarse a grupos para hacer caminatas guiadas, dirigidas por biólogos y expertos ambientales bilingües, en las que podrán aprender más sobre la flora, la fauna y los ecosistemas únicos de la isla, y sobre el proceso de formación de la cueva, con siglos de historia. También, podrán descubrir la inmensa población de murciélagos que habita en la cueva, en un entorno de total oscuridad que favorece la protección de este frágil ecosistema, a pesar de las visitas de los viajeros.

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Visita al bosque seco de Guánica

El Bosque Seco de Guánica, Reserva Internacional de la Biosfera de las Naciones Unidas, es uno de los bosques costeros tropicales más extensos del mundo. Apenas recibe precipitaciones durante el año, por eso, las casi 3700 hectáreas de este entorno ofrecen un contraste extremo con la selva tropical de El Yunque, a solo dos horas de distancia. Este pequeño paraíso alberga cientos de especies de animales, plantas y vida marina en peligro de extinción, incluidos 130 impresionantes tipos de aves diferentes, como el guabairo, la palometa y el pelícano pardo. La flora es diversa, con especies de caducidofolias, perennes o espinosas, además de manglares y muchas otras especies en el litoral. La reserva cuenta con 12 senderos diferentes para elegir, con diferentes grados de dificultad: el más largo, y también el más popular, recorre Fuerte Caprón, un fuerte histórico con espectaculares vistas animadas por el hermoso canto de los pájaros.

Avistamiento de ballenas en la costa oeste

La costa de Puerto Rico también ofrece la oportunidad de observar a las ballenas jorobadas que vuelven, desde el Océano Atlántico Norte, a las aguas más cálidas de la costa occidental de la isla para aparearse y reproducirse, durante la época de migración de las colonias de este cetáceo. En Rincón, los visitantes pueden unirse a un crucero de observación de ballenas al atardecer con buceadores locales, o incluso observarlas mientras nadan, a apenas 100 metros de distancia, desde el Faro de Punta Higüero. En el paso de la isla Mona, los buceadores más expertos pueden embarcarse en una experiencia única con Cabo Rojo Adventures Tourmarine, para nadar junto a ballenas, delfines, tiburones y tortugas en los diversos arrecifes, cuevas y fosas marinas de Puerto Rico.

Más información: www.discoverpuertorico.com

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