Los crímenes contra la naturaleza son crímenes contra la vida

WWF lanza una nueva campaña para llamar la atención sobre la gravedad los delitos contra la fauna

https://youtu.be/Yes-Y0dceXs

Los delitos contra la fauna, como la caza ilegal, el uso de veneno o el tráfico de especies, constituyen una de las mayores amenazas para muchas de las especies salvajes. De hecho, el comercio ilegal y otros delitos contra las especies silvestres contribuyen en gran medida a la explotación insostenible de los recursos naturales, que supone la segunda amenaza directa para la biodiversidad a nivel global, sólo por detrás de la destrucción del hábitat. Sin embargo, el impacto real y la incidencia de estas acciones ilegales están ampliamente subestimados. La nueva campaña de WWF pretende elevar el perfil de estos delitos para detenerlos.

Con una estética criminalística, la campaña Crímenes salvajes contra la Vida, lanzada hoy por WWF, tiene como objetivo informar sobre el impacto real de estos delitos, no solo sobre la biodiversidad, sino también sobre sus implicaciones en la sociedad y en la economía. Al mismo tiempo, la campaña busca elevar el perfil de estos delitos y reclamar atención política y social para que tanto expertos como la sociedad en general asumamos nuestra responsabilidad a la hora de denunciarlos y condenarlos.

Los delitos contra la fauna son ampliamente considerados como “delitos menores” por gran parte de la sociedad. Sin embargo, su impacto es muy grave. Solo el tráfico ilegal de especies constituye la cuarta actividad criminal organizada a nivel internacional, por detrás del tráfico de armas, drogas y personas, y mueve entre 8.000 y 20.000 millones de euros al año según estimaciones de WWF. Estos crímenes están además relacionados con otros delitos graves como el fraude fiscal, el blanqueo de dinero y la corrupción y afectan gravemente a la seguridad de las comunidades locales.


La campaña forma parte del proyecto SWiPE (Persecución exitosa de los Delitos contra la Biodiversidad, por sus siglas en inglés), financiado por el programa LIFE de la Comisión Europea, y será difundida bajo el hashtag #StopWildlifeCrime por varias oficinas europeas de WWF junto con otras organizaciones internacionales como TRAFFIC y Fauna & Flora International.

De hecho, el ámbito de la campaña responde a la incidencia de estos delitos en territorio europeo. Para Laura Moreno, responsable de especies de WWF, “Europa es uno de los principales lugares de tránsito y destino de las especies salvajes víctimas del tráfico ilegal de África a Asia. Sin embargo, los delitos contra la fauna también ocurren dentro de las fronteras de la UE y afectan a especies europeas, y son especialmente preocupantes cuando afectan a especies protegidas”. Este es el caso de especies en peligro de extinción, víctimas del tráfico ilegal como el esturión o la anguila, pero también de otras especies emblemáticas como osos, lobos o linces y grandes rapaces afectadas por otros delitos, como la caza ilegal o el uso de métodos masivos o no selectivos como el veneno. Todos ellos representan delitos muy graves que no pueden bajo ningún concepto ser tolerados por la sociedad.

La campaña se lanza coincidiendo con la revisión de la Directiva europea de Crimen Ambiental y el Plan de Acción Contra el Tráfico Ilegal de Especies, un momento clave y una gran oportunidad para el futuro de la lucha contra los delitos contra la biodiversidad en Europa a la que todos podemos contribuir.

Los delitos contra la fauna en cifras:

  •   36 millones de aves mueren cazadas ilegalmente cada año en su paso migratorio desde Europa a África, causando un declive del 30% de sus poblaciones (BirdLife, 2017).
  •   La Europol estima en más de 100 toneladas anuales las anguilas comercializadas ilegalmente desde Europa a China.
  •   6441 incautaciones de especies protegidas se registraron solo en 2019 a través de la herramienta EU-TWIX (la base de datos electrónica de la UE contra el tráfico ilegal de especies).
  •   Solo en España, se encontraron envenenados más de 21.000 animales entre 1992 y 2017, cantidad que se estima que representa solo el 10% del total de lo que podría ser realmente, que se calcula en más de 200.000 animales envenenados, en unos 10.000 delitos contra la fauna (informe del veneno del año 2020 WWF – SEO/BirdLife)
  •   El furtivismo constituye en la actualidad la segunda causa de mortalidad para el lince ibérico (WWF).
     
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