La Val d’Aran, un edén para el senderista

Decenas de rutas de todos los niveles tejen una hermosísima red de senderos que cruzan parajes como el Parc Nacional d'Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, además de proponer grandes aventuras como la travesía Carros de Foc.

Senderismo en la Val d'Aran

La Val d’Aran tiene personalidad propia. Territorio de alta montaña, es el único valle atlántico de los Pirineos catalanes. Este emplazamiento excepcional y el antiguo vínculo con Occitania, sumado a su aislamiento durante los inviernos a lo largo de muchos siglos, proporcionan a este pequeño país una lengua propia, el aranés, reconocida como oficial en todo el territorio catalán, y unas tradiciones arraigadas ala influencia de la zona que es ahora el Sur de Francia. Impresionantes lagos de origen glaciar, kilómetros de rutas por territorios vírgenes y una cultura y gastronomía singulares. La Val d’Aran es un territorio que destaca por ofrecer la naturaleza en estado puro, donde resalta la gran calidad de la biodiversidad que a lo largo de los siglos se ha ido conservando. 

Con cumbres de más de 3.000 metros de altitud, abundante en paisajes impresionantes y lagos de origen glacial, la Val d’Aran es un paraje ideal para la práctica de deportes de aventura y del esquí, con la estación de Baqueira Beret, que es la mayor infraestructura invernal de la península Ibérica. El rico patrimonio artístico y cultural y la gastronomía singular redondean el conjunto de atractivos de este territorio, que no solo constituye un destino perfecto para el descanso y la tranquilidad sino que es un lugar inmejorable para los visitantes que quieran estar en contacto con la naturaleza y practicar deportes como el senderismo.

Amplios escenarios que nos sumergen en la emblemática naturaleza de los Pirineos catalanes
Amplios escenarios que nos sumergen en la emblemática naturaleza de los Pirineos catalanes / Foto: archivo web Turismo de Catalunya

Más de una veintena de rutas, desde sencillas y de corto recorrido a muy exigentes y de diversas etapas, tejen una red de senderos espectacular y rica en variedad que hará las delicias de los que gustan de ponerse las botas. Podéis dejaros inspirar por el listado que aparece en visitvaldaran.com, aunque para tener una visión de conjunto os recomendamos el Camin Reiau, un trekking circular a través de los 33 pueblos de la Val d’Aran, que se puede recorrer durante todo el año y sigue los senderos que antiguamente servían de comunicación entre los diferentes núcleos del valle. Está especialmente indicada para aquellas personas que quieran sumergirse en la historia, la cultura y la naturaleza de la Val d’Aran, además de sumarse 150 kilómetros al currículum, negociando más de 12.000 metros de desnivel. Imprescindible no perderse las iglesias de Salardú, Arties, Vielha y Bossòst, y ya de paso hacerse con una buena guía flora y fauna. Tenéis toda la información en caminreiau.cat.

Si os ponéis en plan ambicioso y devorar los cientos de kilómetros que componen la red de senderos del valle se os queda corto, siempre podéis pasaros por uno de los parques nacionales más emblemáticos y bellos de nuestra geografía, el Parc Nacional d'Aigüestortes i Estany de Sant Maurici.

Parc Nacional d'Aigüestortes i Estany de Sant Maurici

El Parc Nacional d'Aigüestortes i l'estany de Sant Maurici (Parque Nacional de Aigüestortes y Lago de Sant Maurici) es el único parque nacional de Catalunya y centro de un Espacio Natural Protegido de grandes dimensiones. Caracterizado por un paisaje de alta montaña con casi doscientos lagos, es un paraíso para el senderismo.

Se trata del único parque nacional de Catalunya, que abarca 105 kilómetros cuadrados de alta montaña y es el centro de un Espacio Natural Protegido tres veces más extenso. Está situado entre El Pallars Sobirà, La Val d'Aran y L'Alta Ribagorça. Su principal característica es el agua: ríos, cascadas, estanques, valles glaciares y casi doscientos lagos de montaña.

Entre dichos lagos destaca el de Sant Maurici, un espacio bellísimo a los pies de Els Encantats que se configura como uno de los paisajes más icónicos de Catalunya. En relación con el patrimonio construido, este se limita básicamente a los refugios forestales, aunque el conjunto de las iglesias románicas del valle de Boí, reconocido Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se hallan justo en el límite del espacio.

Parc Nacional d'Aigüestortes i Estany de Sant Maurici
Parc Nacional d'Aigüestortes i Estany de Sant Maurici / Foto: archivo web Turismo de Catalunya

El lugar es muy visitado por amantes de la montaña, que disponen de numerosísimas opciones de rutas e itinerarios. Trekking, mountain bike, alpinismo, esquí de montaña y trail running son las actividades preferidas por los visitantes, y si bien es posible realizarlas motu propio, siempre es mucho más recomendable llevarlas a cabo a través de empresas o guías de la zona para disfrutar de la mejor experiencia. También se desarrollan propuestas de educación ambiental, geniales iniciativas para compartir en familia.

La tradición excursionista de Aigüestortes se traduce en un gran número de itinerarios, al menos cincuenta de los cuales se adentran en el Parque Nacional. Algunos de los más populares son: El camino de Sant Maurici al Portarró de Espot, Ruta de los abetos, Hacia las agujas de Amitges (valle de Àneu), Circuito del circo de Colomers (Val d'Aran), Del Llong al Redó (valle de Boí), El valle de Besiberri (valle de Barravés), Los lagos de la Mainera (valle de Àssua) y El valle del lago Tort (Vall Fosca). También existen itinerarios diseñados para personas con movilidad reducida. Además, las travesías Camins Vius (Caminos Vivos), y el sendero GR 11 cruzan el espacio. Y, por supuesto, la mítica Carros de Foc (Carros de Fuego).

Carros de Foc, una travesía imprescindible

Esta travesía senderista circular permite recorrer buena parte del Parc Nacional d'Aigüestortes i l'Estany de Sant Maurici (Parque Nacional de Aigüestortes i el Estany de Sant Maurici) a partir de nueve etapas que enlazan los distintos refugios repartidos entre el Valle de Aran, la Alta Ribagorça, el Pallars Sobirà y el Pallars Jussà. Concretamente, los refugios que se encuentran a lo largo del trayecto son los de Saboredo, Colomers, Restanca, Ventosa y Calvell, Lago Llong, Colomina, Josep Maria Blanc, Ernest Mallafré y Amitges.

No hace falta decir que los paisajes naturales por los cuales transita la ruta son de una excepcional belleza, detalle que garantiza el hecho de encontrarse en el interior y en los alrededores del único parque nacional de Cataluña.

La travesía se mueve siempre por parajes de alta montaña, a una altitud mediana de 2.400 metros, y consta de una distancia total de unos 55 kilómetros, con un desnivel acumulado de 9.200 metros. Algunos de los lugares más remarcables del recorrido son el collado de Contraix, el lago de Colomers, el collado de Sendrosa, el puerto de Ratera con su Lago, el Lago de Sant Maurici, el Lago Negre, el collado de Saburó o las agujas de Dellui.

Cada grupo de senderistas es libre de planificarse la travesía de la manera que considere más conveniente, teniendo en cuenta su experiencia y nivel físico y técnico, y dedicándole más o menos jornadas según estos parámetros (lo más recomendable es hacerla entre cinco y siete días).

Los mágicos escenarios de la travesía Carros de Foc
Los mágicos escenarios de la travesía Carros de Foc / Foto: archivo web Turismo de Catalunya

También se puede decidir el refugio de salida, así como si se completará el recorrido en el sentido de las agujas del reloj o en el contrario, aunque esta segunda opción ofrece unos tiempos medios más reducidos. Las etapas de Carros de Fuego, con un horario orientativo y los desniveles de subida y bajada, son:

  • Ventosa y Calvell Lago Llong: 4-6 h; +620 m, -840 m.
  • Lago Llong Colomina: 4-6 h; +600 m, -180 m.
  • Colomina Josep Maria Blanc: 2-4 h; +270 m, -315 m.
  • Josep Maria Blanc Ernest Mallafré: 3-5 h; +360 m, -825 m.
  • Ernest Mallafré Amitges: 1-2 h; +495 m.
  • Amitges Saboredo: 2-3 h; +210 m, -280 m.
  • Saboredo Colomers: 2-3 h; +140 m, -320 m.
  • Colomers Restanca: 3-4 h; +490 m, -610 m.
  • Restanca Ventosa y Calvell: 2-3 h 30'; +475 m, -260 m.

La historia de Carros de Fuego se remonta a 1987, cuando unos cuantos guardias de los refugios de la zona decidieron hacer la popular travesía excursionista Pallars-Aran-Ribagorça de una tirada, en un solo día. Alguien la llamó en ese mismo momento Carros de Fuego, un nombre que se hizo famoso y que perduró hasta que en el año 2000 se quiso sistematizar la ruta.

Así pues, idearon la creación de una especie de forfait que el guarda de cada refugio sella para acreditar que el senderista ha pasado por allí. En el final del recorrido, todo el mundo que acredite el paso por los nueve refugios recibe como premio una camiseta oficial, que no está en venda.

Carros de Fuego prevé dos modalidades de participación: Open, para cualquier excursionista, y Sky Runner, para atletas especializados en ultrafondo de alta montaña que quieran enfrentarse al reto de completar el recorrido en menos de 24 horas.

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