Osos, olas y otras cosas de la vida

Una experiencia mágica en Asturias recorriendo el Camín Real de la Mesa

Viejos caminos y viejas emociones en el corazón asturiano.  Foto: Mikael Helsing
Viejos caminos y viejas emociones en el corazón asturiano. Foto: Mikael Helsing

¡Pasan tantas cosas en diez años!  Pero lo que no había sucedido nunca es que el equipo de la revista Oxígeno viajase junto. El núcleo duro, digamos. Elena Moro, nuestra inquieta directora; el fotógrafo incombustible Mikael Helsing, el aventurero entusiasta Javier González y yo mismo, juntaletras de medio pelo que leyó demasiado a Tolkien de pequeño y ahora busca la fascinación en sendas, veredas y bosques misteriosos. El caso es que ya tocaba, y más en estos días extraños en los que reinan los cambios y las despedidas. Javier, por ejemplo, ha emprendido nuevas aventuras profesionales, dejándonos huérfanos de esa parte canalla y old school del outdoor. Siendo un tipo feliz, asturiano irrefutable y lleno de talento, habría estado en su salsa en aquellos tiempos alegres del Campo 4 de Yosemite. Aunque seguro que hubiera echado de menos la tierrina.

Javi no quería despedirse de una etapa en la revista que ya es indivisible de su vida sin un brindis coral y de los que te llegan dentro. Su propuesta: recorrer juntos el Camín Real de la Mesa, un trazado montañoso de más de 50 kilómetros, testigo de la historia asturiana desde la conquistas romanas y que curiosamente pasa por su pueblo. Esta ruta de Gran Recorrido (GR 101) se presta a ser devorada en mountain bike o a lomos de un caballo, pero como no somos muy de callo en las nalgas, íbamos a calzarnos las botas para surcar los bosques de Somiedo, los horizontes calcáreos de Teverga y las hordas de ganado mugiente que desfilan entre ríos, pastos y brañas viejas.

A caballo entre pastos y brañas viejas. Foto: Mikael Helsing
A caballo entre pastos y brañas viejas. Foto: Mikael Helsing

Recorrer esta ruta es parte del proyecto "Osos y Olas" que Javi ha iniciado con más ilusión que un perro pequeño. Se trata de una central de reservas (ososyolas.com)que ofrece un paquete de trekking, observación de osos, rutas a caballo, descenso en canoa y jornadas de surf o Stand Up Paddle. La experiencia será operada por la agencia Muntania Outdoors (muntania.com), y ofrece libertad absoluta según el presupuesto, desde alojamientos rurales a casonas clásicas, restaurantes locales o de fama mundial (uno puede catar la premiada como mejor fabada asturiana), contratar guías o lanzarse a una aventura más autosuficiente. El tour completo se puede realizar en los meses de verano (de junio aseptiembre), aunque el resto del año es posible contratar la versión corta para recorer el Camín Real.

Y allí que fuimos. Como valientes cobayas a probar esta iniciativa que además pretende servir para reactivar de forma sostenible la economía local. La ruta discurre a lo largo de los municipios de Somiedo, Teverga, Belmonte de Miranda y Grado, atravesando parte de los espacios protegidos del Parque Natural de Somiedo, el Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa, y el Paisaje Protegido del Pico Caldoveiro. Su origen prerromano lo convierte en una suerte de paseo por la historia, donde la huella del ser humano orla cada recodo, desde las tímidas piedras que recuerdan su pertenencia a una calzada que servía como prolongación al mar de la Vía de la Plata, a los vestigios de necrópolis tumulares de la edad de hierro. Las teitos pastoriles y su silencio, la figura de un vaqueiro en cuclillas liándose un cigarrillo sobre la cresta de unos pastos y los limpios mosaicos de los montes tapizados de senecios amarillos, partidos por arroyos y recuerdos. Se trata efectivamente de una de las rutas más emblemáticas de cuantas atraviesan la Cordillera Cantábrica. Por aquí pasaron comandantes bereberes, peregrinos a Santiago y comerciantes audaces con negocios en León y las Castillas. Un paisaje humanizado en eterna simbiosis con las fuerzas naturales.    

"Sutiles los romanos en el conocimiento del terreno acabaron encontrando la ruta que buscaban. Existía la posibilida de cruzar toda Asturias sin descender a los profundos hoyos preñados de amenazas. Había una ruta segura para atravesar la peligrosa tierra astur. Desde el Puerto de La Mesa podía caminarse hasta Grado por las cimas de una serie enlazada, primero de altísimas montañas, después de erguidos cerros y a la postre de más suaves colinas", escribía el medievalista Claudio Sánchez Albornoz en Orígenes de la Nacional Española (t. II). "Un camino ancho y fácil por las cimas de los montes, desde los puertos de las Babias hasta el ombligo de la bellísima Asturias", concluía.

 Foto: Mikael Helsing
Océanos de hierba y roca para explorar en el Camín Real de la Mesa. Foto: Mikael Helsing

Aunque el historiador describa la senda como fácil, hay que tenerle una alta dósis de respeto, como al resto de cordales asturianos. La altitud constante y la exposición a los vientos y las lluevias pueden ponernos en aprietos. Bien es cierto que cualquier penuria quedará sepultada en la memoria por las panorámicas que ofrece el camino. Al tratarse de una ruta cimera, imaginada para evitar el descenso a los profundos valles y posibilitando el tránsito rodado de carros y diligencias, se abren vastísimos escenarios a ambos lados de la senda que le dejan a uno del todo extasiado.

Por supuesto, en más de una década trabajando codo con codo, la relación trasnciende lo profesional así que no íbamos a descubrirnos a nosotros mismos en estas etapas por los majestuosos reinos asturianos. Pero si que íbamos a descubrir algunos detalles que solo surgen en este tipo de convivencias. Por ejemplo, que Mikael puede pasar varios días con los pies molidos sin decir ni pío. Que Elena con un reloj es un peligro, marcando un ritmo corremontañero que casi acaba conmigo, o que Javi disfruta tanto de su tierra que el mejor momento en sentarse ante los horizontes abiertos para dar buena cuenta de una gran bolsa de pipas. Por mi parte también les reservaba alguna sorpresita. Como que siempre me pasa algo, generalmente por mi propia estupidez. En este caso quería jubilar unas viejas botas que llevaban años cogiendo polvo desde que las dejé magulladas y olvidadas tras un viaje a Alaska. Quería darles una despedida gloriosa. Y se vengaron por tanto tiempo de negligencia. No tarde en recordar por qué llevaban siglos en un armario: me estaban pequeñas. Tras la primera etapa ya era un suplicio inhumano volver a ponérselas. Así que volví a tirar de estupidez para tratar de afrontar los siguientes treinta kilómetros con el calzado de descanso, las clásicas pantuflas de expedición de The North Face. Cuando concluí el camino a cada paso le acompañaba un quejido agudo e infantil, pero sentía cierto orgullo al ser proclamado por Javi como el "primer ser humano en recorrer el camino en alpargatas". Una leyenda. Se que mentía porque por aquí han pasado eras de gente en todo tipo de condiciones. Pero me reservaré ese título para ocultar la vergüenza.

SUP en la ría de Pravia.  Foto: Mikael Helsing
SUP en la ría de Pravia.  Foto: Mikael Helsing

Pero no solo el hombre ha dejado su huella, y durante el trekking encontraremos rastros de osos, huellas de lobos silenciosos, el agitado trotar de los ciervos o alguna pista del invisible urogallo.
La ruta está pensada para realizarse en tres etapas (de Torrestío a Grado, o viceversa), aunque podremos planificarla a nuestro gusto siempre que disfrutemos con los vivacs que ofrecen las caprichosas noches asturianas. Eso sí, compartir cena al cobijo de las paredes de piedra de las brañas y contemplar como la luna amanece tras las cimas, es todo un requisito para conectar con esa emoción vieja y profunda que gravita sobre las montañas.

GUÍA PRÁCTICA
  • Osos y Olas es una central de reservas de viajes especializada en actividades outdoor en la zona central de Asturias.  El paquete standard de una semana incluye observación de osos, ruta a caballo, trekking, descenso en canoa y jornada de surfing o Stand Up Paddle.
  • El tour completo Osos & Olas se puede realizar en los meses de verano (junio-septiembre), aunque el resto del año es posible contratar la versión corta “Camín Real”, que puede configurarse con distintas actividades y alojamientos a gusto de cada cliente.  
  • Aunque la mejor forma de recorrer el Camín Real de la Mesa es caminando, hay opciones para los bikers con buen nivel, así como a caballo o con raquetas de nieve en invierno.  
  • Las temporadas altas de observación de osos en las montañas de Somiedo se dividen en la temporada de primavera (abril-mayo), y verano (agosto-septiembre).
  • Las opciones de alojamiento van desde casas y apartamentos rurales hasta hoteles. La versión premium supone un todo incluido con los mejores alojamientos y restaurantes de cada concejo que se recorre.   
  • Los viajes se pueden contratar en versión autoguiados, mientras que las versiones guiadas están operadas por los guías de montañas de Muntania Outdoors.
Foto: Mikael Helsing
Los alojamientos no tienen mucho que envidiar al entorno... Foto: Mikael Helsing

Más información y reservas:
⦁    www.ososyolas.com
⦁    info@ososyolas.com
⦁    616 777 048

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