Bicorp, un tesoro escondido

Cinco rutas para adentrarte en la naturaleza y la prehistoria de las montañas valencianas

Bicorp, un tesoro escondido
Bicorp, un tesoro escondido

Ubicado en la comarca de la Canal de Navarrés, y enclavado en el Macizo del Caroig, Bicorp se alza sobre una pequeña colina, con la particularidad de estar rodeado por un meandro que forma el Barranco Moreno. Importantes yacimientos de arte rupestre (Declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco) y paisajes naturales de gran belleza protagonizados por aguas cristalinas hacen de este escenario valenciano un territorio de aventura y descubrimiento.

Para poder disfrutar de todo ello, existen varios senderos y rutas homologadas que se pueden recorrer a pie o en bicicleta y que nos permiten descubrir rincones solitarios, que serían inaccesibles de otra manera. Estamos hablando de un término municipal que se caracteriza por una orografía montañosa, de formas abruptas y escarpadas, y que es atravesado por profundos barrancos que dan lugar a muelas como la de Bicorp, el Monte Mayor, las Pedrizas o el Benefetal, todas ellas imponentes y de alturas considerables. Sin olvidarnos del importante papel que juega el agua en el entorno, y que queda patente porque son tres los ríos que atraviesan este territorio: Ludey, Fraile y Cazuma.

Recorrer cualquiera de las sendas que dan acceso al Pico Caroig, a la Gola de Lucino, a la Muela de Bicorp o al Barranco Moreno, entre otras, son la excusa perfecta para contemplar innumerables especies de la flora y fauna mediterránea. Bicorp puede presumir de albergar una reserva forestal de enorme valor, gracias a una vegetación compuesta por pinos carrascos, pinos rodenos, encinas, sabinas, olivos, algarrobos o fresnos, y un sotobosque muy denso con toda una gama de matorrales como los palmitos, madroños, coscojas, romeros, lentiscos o aliagas. Aquí, sorprender a la cabra montés es algo habitual, pero también nos podemos cruzar con ejemplares  de zorros, jabalíes, conejos o liebres, y si alzamos la vista, toparnos con el vuelo del águila real, el águila culebrera o la lechuza.

Ruta del Arte Rupestre del Barranco Moreno. Con una longitud de 3,7 km, esta ruta circular nso adentra en el paraje del Barranco Moreno, con impresionantes roquedos calizos, abrigos y cuevas muy interesantes. Abrigos como los de Calicanto, Lucio y Gineses albergan composiciones de arte rupestre con figuras de ciervos, cabras y motivos geométricos dibujados sobre la piedra. Si queremos caminar más, la ruta completa al Barranco Moreno es también circular, pero de 18 km.

La Cueva de la Araña (entre el 9.000 y el 14.000 a. C.) es otro lugar impresionante en el que se conjuga el senderismo y el arte rupestre. Se trata, en realidad, de un conjunto de tres cavidades localizadas en el barranco de Hongares, afluente del Cazuma. Contienen restos de uno de los mejores y más interesantes conjuntos de todo el Arte Rupestre Levantino. Entre sus composiciones destaca la conocida escena de la recolección de la miel. En ella se aprecia una mujer colgada de unas cuerdas y con una cesta a la espalda, que introduce un brazo en el interior de una colmena, mientras las abejas revolotean alrededor. Esta escena tan sencilla constituye el primer documento gráfico sobre la recolección de la miel en la prehistoria y se ha con- vertido en símbolo mundial de la apicultura. El Ecomuseo de Bicorp es el punto de partida e interpretación de todo este patrimonio natural e histórico y se puede visitar con guía previa reserva.

La ruta del Río Cazuma y la Gola de Lucino es un precioso recorrido en el que el agua ha ido moldeando una garganta tan curiosa como impresionante. Una ruta circular de 16 km a lo largo de la cual se pueden observar pinturas rupestres, fósiles y zonas con una geología singular.

La ruta del Pico del Fraile y el río del mismo nombre es otro de los itinerarios inolvidables. La peculiar forma de este pico, su situación y entorno hacen de ella un atractivo para cualquier amante de la naturaleza y el senderismo. A lo largo del recorrido, de 11 km, encontraremos una gran cantidad de pozas de aguas frescas y transparentes y que, cuando llega el buen tiempo, se convierte en uno de los descensos de río más conocidos de toda la Comunitat Valenciana.

Ruta del Barranco Salado. Con 12,5 km y también circular, aquí se pueden encontrar atractivas formaciones geológicas del cuaternario, en la que afloran los Jacintos de Compostela, una variedad de cuarzo que se caracteriza por su peculiar color rojizo.

Bicorp y la zona del Macizo del Caroig tienen mucho que enseñarte... ¡Y está tan cerca!

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