Tres rutas clásicas en el Macizo del Cornión

Esenciales de Picos de Europa que no pueden faltar en vuestro curriculum...
Texto y fotos: Anxo Rial -
Tres rutas clásicas en el Macizo del Cornión
Tres rutas clásicas en el Macizo del Cornión

No importa las veces que hayamos visitado el Parque Nacional de los Picos de Europa, con cada nueva incursión entre estas peñas calcáreas, algo nuevo pasará a la memoria de los buenos recuerdos. Este conjunto de montañas son un paraíso para montañeros que año tras año se abren camino a través de sus senderos y valles. Hay numerosas rutas, pero este mes os proponemos tres clásicas del Macizo del Cornión que no pueden faltar en vuestro curriculum.

Pero no siempre fue así y para hacer memoria de este fantástico escenario hay que remontarse hasta documentos de 1342, cuando Alfonso XI, gran amante de la caza, escribía en su libro de montería algo con referencia a este gran espacio. La denominación de Peñas de Europa, se llegaría a usar por vez primera en un viaje santo de Fray Ambrosio de Morales, en 1572 y para buscar el primer mapa del Principado delle Asturie, hay que recurrir a 1696, obra de Giacomo Cantelli da Vignola y que hoy puede verse en la biblioteca Nacional de Paris. Los tiempos más modernos nos traen la figura del conde de Saint-Saud, un francés aficionado a la montaña, que invitado por un amigo de Ribadesella, se queda extasiado ante la silueta que los Picus exhibían a través de la niebla. Como una fijación, en 1881 comienza a hacer excursiones, que más parecían expediciones, a este terreno desconocido, creando mapas y publicando sus trabajos en revistas de la época, especialmente francesas. Una pasión que no cesaría hasta 1908, su último viaje a las queridas montañas. A principios del siglo XX, y aprovechando el aniversario de la batalla de Covadonga, se otorga a estos parajes la denominación de Parque Nacional, espacio protegido por el estado para su conservación. Sería el 22 de Julio de 1918 cuando por fin se declara Parque Nacional de Covadonga el macizo de la Peña Santa, convirtiéndose de esta forma en un deseo perseguido desde 1916, por el marqués de Villaviciosa, gran impulsor del parque. Tomando como base el macizo occidental o del Cornión, vamos a emprender varias rutas que nos permiten hacernos con una visión de la enorme variedad paisajística de todo este enorme espacio protegido.

MIRADOR DE ORDIALES

Esta terraza natural situada a 1.750 metros de altitud, es un excelente mirador hacia los verdes valles de Argón, el concejo de Amieva, el cordal de Ponga, el Parque Natural de Redes y varias cumbres del macizo occidental. Pero el premio hay que alcanzarlo y primero hay que llegar hasta ese fantástico lugar. Partimos desde los lagos de Covadonga, donde nada más divisar el primer lago, el de Enol, nos desviaremos por una pista a la derecha que recorre toda la vega de Enol y si vamos con nuestro automóvil todavía podremos continuar hasta el parking de Pandecarmen. Ya desde este punto tendremos que ponernos a caminar por un terreno cómodo y con una ancha pista que nos conduce hasta el puente sobre el rio Pomperi. Este es un punto de inflexión, ya que nada más cruzar esta pasarela, el camino comienza a mudar en anchura y en desnivel. Bueno estamos en Picos de Europa y aquí las llanuras son escasas, así que poco a poco vamos venciendo estas primeras cuestas hasta llegar a la verde majada de Vega Canraso. Es una amplia superficie alfombrada por el verde, salpicada de ganado y con magníficas vistas de los picos que coronan el alto del macizo, que desde aquí parecen inalcanzables. Todavía subiremos un poco más para alcanzar el Collado Gamonal y contemplar por vez primera el refugio de Vegarredonda, que aparece insignificante entre los roquedos calizos. El camino al refugio va sorteando un suelo cada vez más poblado por las rocas, estamos a más de 1.400 metros de altitud y eso ya se comienza a notar en la vegetación.

Tres rutas clásicas en el macizo del Cornión

Poco antes de llegar al refugio, el camino se divide, el recto nos adentra en el macizo y conduce no sin esfuerzo a las míticas cumbres de Torre de Santa María de Enol, las Torres de Cebolleda, el Requexón o la misma Peña Santa. El nuevo refugio de Vegarredonda tiene todo tipo de servicios y es un excelente lugar para tomarnos un descanso. Tras el merecido respiro, partimos desde la parte trasera del refugio buscando una senda que en principio lleva dirección sur, para girar al poco al oeste, siguiendo la senda que se adentra en la angosta canal de Cueñe Cerrada. Un tramo pedregoso que da acceso al collado de Jorcáu y por fin un pequeño tramo en descenso por los campos de Torga, que no durara mucho, pues este es un recorrido de continuos altibajos ente jous de todos los tamaños. La Vega de Ordiales da cobijo a un pequeño refugio de ICONA, que no tiene guarda ni servicios, pero que sirve para refugiarnos en caso de un mal tiempo repentino. Tras una corta subida desde el refugio alcanzamos por fin el codiciado premio, la atalaya que da cobijo al mirador de Ordiales, la última morada del marques de Villaviciosa, que desde 1949 y bajo su expreso deseo fue enterrado aquí. En una piedra vertical aparece cincelada a mano una cruz y la inscripción de Pedro Pidal, el primero junto al Cainejo de ascender al pico Urriellu y gran impulsor y amante de estas tierras. “Vivir y morir y reposar eternamente, pero esto último en Ordiales”.

  • Punto de partida / llegada: Lagos de Covadonga. Pandecarmen.

  • Distancia: 16 km. Ida y vuelta.

  • Cota máxima: 1.745 m.

  • Duración: 6 horas.

  • Dificultad: Media.

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TRAVESIA A VEGA DE ARIO

Tomando como base los lagos de Covadonga iniciamos este recorrido por majadas y pastos de altura, que nos permite hacer una larga travesía y cruzar buena parte del macizo occidental, llegando de esta forma a uno de los balcones más espectaculares de Picos de Europa, las praderías de Vega de Ario. Iniciamos el recorrido desde el aparcamiento del lago de la Ercina a 1.104 metros de altitud. Desde allí bordeamos el lago por su parte izquierda buscando las cabañas de pastores de La Veguina, la senda sigue la depresión que forma la Riega del Brazu por lo que es frecuente que pisemos terrenos húmedos y encharcados. Las senda, que en todo momento está bien definida, va trazando una subida constante y a ratos encajonada, para tras consumir tres kilómetros desde el comienzo de la ruta, llegar a los 1.244 metros de la majada de las Bobias. Este paraje verde con varias cabañas, representa un oasis de altura para el ganado, que aquí campa tranquilo. Es un buen momento para el descanso, rellenar nuestras cantimploras en la fuente que hay a la salida de la majada y prepararnos para continuar, pues a partir de este punto la dureza del recorrido se ira incrementando con cada paso. El camino cruza ahora un pequeño bosque de hayas para meterse en una de las estribaciones del Valle del Cabrital y llegar hasta el riachuelo del Jou del Llaguiellu donde comienza el tramo más duro de todo el recorrido. Tras cruzar el riachuelo, es hora de aplicar la reductora y afrontar la cuesta de las Reblagas, que conduce la algo de Las Campizas. Es este un terreno empinado de roca suelta, con varios caminos desdibujados por la acción del ganado y los senderistas. Buscando la mejor combinación llegamos al collado y de nuevo a un terreno más llevadero y suave, un largo tramo que desemboca en la cuesta final antes de llegar al Collado del Jito.

Tres rutas clásicas en el macizo del Cornión

Llevamos siete kilómetros desde que comenzábamos este recorrido y nos encontramos a 1.639 metros de altitud, que nos descubre un paisaje impresionante. El Pico Jultayu a nuestra derecha, las campas herbosas que han cobijo al refugio de Ario, la fachada de picos que dibujan la silueta del macizo central de Picos de Europa y todo ante nosotros. Este es un magnifico lugar para dejar atrás los esfuerzos y disfrutar del imponente paisaje. Aquí una sólida mesa redonda con grabados nos ayudara a identificar las principales cumbres que aparecen ante nosotros. Ya sin perder de vista las montañas y en tan solo 10 minutos llegaremos al refugio de Vega de Ario o del Marques de Villaviciosa. Este es un establecimiento guardado, con todos los servicios, ideal para tomarnos un descanso. Si todavía contamos con las suficiente fuerzas, podemos acercarnos al boquete que separa el macizo occidental del central, la espectacular garganta del Cares, que no veremos desde aquí, pero si el comienzo de la canal del Trea, que en vertiginoso descenso termina en la famosa senda, muchos cientos de metros por debajo. El camino de vuelta lo hacemos por la misma senda de subida, con la salvedad que ahora las bajadas serán prácticamente continuas.

  • Punto de partida/llegada: Lagos de Covadonga / Lago de la Ercina.

  • Distancia: 14 km ida y vuelta.

  • Cota máxima: 1.639 m

  • Duración: 5h30’ horas

  • Dificultad: Media.

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CAMINO DE PEÑA SANTA

Dejamos para el final de este recorrido por el macizo occidental de los Picos de Europa una de las rutas clásicas de alta montaña. La senda que conduce hasta la misma base de Peña Santa es tortuosa, larga y salva un importante desnivel, pero a cambio nos obsequia con algunos de los parajes más bellos del valle de Sajambre y con una de las panorámicas más espectaculares de todo el Parque Nacional, la visión de la enorme pared sur de Peña Santa. El punto de partida para este recorrido se sitúa al sur, en el lado contrario a los lagos de Covadonga. Hay que llegar hasta el pueblo de Soto de Sajambre, desde allí sube una pista transitable para automóvil que cruza un denso bosque de hayas y llega hasta la cabecera de Vegabaño, allí un refugio situado a 1.320 metros nos sirve como base para diferentes excursiones. La majada de Vegabaño es espectacular y ya son visibles las cumbres del macizo. Continuamos cruzando la vega, por la parte baja del refugio con intención de buscar el bosque de Cuesta Fría. Una masa forestal donde las hayas y algún roble forman una densa capa que nosotros iremos cruzando hasta llegar a uno de los atractivos del bosque, el roblón. Este es un impresionante ejemplar de roble, con un tronco de más de seis metros de perímetro, un auténtico abuelo que sigue vivo a pesar de haber sido señalado por la caída de un rayo.

Tres rutas clásicas en el macizo del Cornión

El camino sigue ascendiendo buscando el Collado del Frade y los 1.693 metros de altitud de la Horcada Salambre, desde donde tenemos una vistas inmejorables de Los Moledizos. El pequeño refugio del Frade queda agazapado en el valle mientras afrontamos ya las duras rampas de la canal del Perro. Este es ya un tramo descarnado, con el camino sobre un pedrero que cada primavera desdibujan los frecuente aludes, una senda que se retuerce hasta empatar con otro de los tramos duros del recorrido, el Collado del Burro. La vista desde los 2.135 metros del collado son espectaculares; hacia atrás el duro ascenso por pedreros de vértigo, de frente la visión de la imponente cara sur de Peña Santa y hacia la derecha, los Hoyos del Caballo Cimero, los Puertos de Cuba y parte del macizo central, estamos en las nubes. Hasta este momento la senda estaba bien marcada, a partir de ahora habrá que prestar atención y seguir los hitos, ya que el camino va buscando los requiebros del terreno, cruzando para ello llambrias, jous y parajes casi laberinticos. Todavía restan casi dos kilómetros de recorrido hasta Vega Huerta por este terreno desigual y totalmente pedregoso, así que será mejor ir haciendo paradas y disfrutando del espectacular paisaje. El pequeño refugio de Vega Huerta se ve empequeñecido por los casi 600 metros de la enorme pared sur de Peña Santa. Esta muralla de aspecto interminable ha marcado grandes hazañas en el mundo de la escalada en Picos de Europa y es referencia indiscutible a nivel mundial. Bien, el esfuerzo ha merecido la pena. Desde aquí parten varias rutas, algunas extremas que nos permiten dar la vuelta al enorme paredón. Nosotros retrocederemos por la misma ruta de subida para alcanzar nuestro punto de partida, pero eso será mañana, ahora toda descansar, disfrutar del silencio y contemplar las estrellas.

  • Punto de partida / llegada: Soto de Sajambre / Vegabaño

  • Distancia: 21 km Ida y vuelta

  • Cota Máxima: 2.135 m

  • Duración: 8 horas

  • Dificultad: Alta

A tener en cuenta para todas las excursiones, Picos de Europa es un terreno de alta montaña, hay que prestar atención al pronóstico del tiempo, las nieblas son frecuentes y en el macizo del Cornión muy densas. Hay que aprovisionarse de agua, ya que en verano no todas las fuentes están operativas y por supuesto ir con ropa y calzado adecuado para los terrenos escarpados que iremos encontrando.

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