3 rutas por el Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas

Un paisaje de piedra, aire, bosque y agua para disfrutar con los cinco sentidos
Juanjo Alonso -
3 rutas por el Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas
3 rutas por el Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas

Los territorios serranos protegidos dentro del extenso Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas, en la provincia de Jaén, componen un paisaje de piedra, aire, bosque y agua para disfrutar sin prisa con los cinco sentidos. Un magnífico mundo natural de escarpados relieves calizos, arroyos de aguas cristalinas encañonados en agrestes desfiladeros y verdes eternos de pinares interminables. Y de rústicos caseríos sumergidos en un inevitable ritmo de abandono. Las rústicas cortijadas pastoriles están escondidas en la soledad de los manantiales de montaña, en la orilla de los arroyos o al pie de bravos peñascos esculpidos por una naturaleza salvaje y exigente. Los paisajes del parque natural mezclan una extraordinaria combinación de macizos montañosos, mesetas kársticas, frondosos bosques de pino laricio, cañones calcáreos y serenas aldeas de aires olvidados pertenecientes al espacio protegido más extenso de las geografías españolas. En un lugar tan amplio, con altitudes que oscilan entre los 600 metros del valle del Guadalquivir y los 2.107 metros del pico Empanadas, en la sierra de Segura, los relieves y el clima originan interesantes fantasías medioambientales y diversidad de ecosistemas naturales. Las sinuosas y profundas vegas de las cuencas fluviales ofrecen un hermoso muestrario de bosques de ribera plagados de olmos, chopos, sauces y acogedoras alamedas, como las galerías vegetales de los ríos Guadalquivir, Segura, Madera y Zumeta. En las zonas altas, el bosque mediterráneo de encina, carrasca, roble y sabina compite con extensas repoblaciones de pino laricio o salgareño, llevadas a cabo masivamente en la sierra durante los últimos dos siglos. Cerca del caserío de Don Domingo, punto de paso obligado para entrar en los terrenos mesteños de los Campos de Hernán Perea, se puede contemplar el pino Galapán, considerado el más alto y robusto del parque natural.

Las bravas arquitecturas geológicas de las sierras integradas en el parque natural son un paraíso para diseñar rutas en bicicleta de montaña y senderismo. Las duras restricciones de la normativa actual del parque impiden vivaquear dentro del espacio protegido, permanecer en ciertas horas en las zonas de reserva especial y circular en vehículos motorizados por la mayoría de las pistas forestales, complicando el acceso a pie a gran parte de los macizos montañosos y las cabeceras de las principales cuencas fluviales por las dimensiones y morfología de los relieves. La bicicleta de montaña, sin embargo, es el medio ideal para adentrarse en los fantásticos ambientes geológicos, forestales, fluviales y paisajísticos de las serranías del parque. Revitalizar los viejos senderos serranos para usos de ocio deportivo y conocimiento del medio ambiente es un homenaje a las familias que han luchado y disfrutado de un modo de vida auténtico y tradicional en el territorio salvaje y despiadado de la montaña segureña. El esfuerzo realizado durante varias horas de subida por un pinar o una garganta de piedra para llegar a una aldea abandonada, un cañón calcáreo de naturalezas geológicas intactas o un collado que usan los pastores trashumantes desde la Edad Media, es vivir en la máxima expresión la génesis que ha llevado a considerar al Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas uno de los ambientes naturales más valiosos de los paisajes serranos españoles.

Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas

Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas Mapa: IKI

Ruta de los Poyos de la Mesa

Interés paisajístico, forestal y etnográfico

  • Distancia: 10 km.
  • Tiempo: 4 horas y media.
  • Dificultad: media.
  • Punto de partida y llegada: Nava del Espino, en la pista de Vadillo Castril a Nava de San Pedro.

Itinerario

El aparcamiento es la pradera situada al lado de las ruinas del cortijo de la Nava del Espino. La pista sigue por el campo de hierba y entra en el pinar en busca de los relieves de la sierra. La ruta se puede hacer también en bici de montaña. El macizo montañoso de los Poyos de la Mesa es una arquitectura geológica impresionante, un enorme pedestal calizo sujeto por las paredes verticales más altas y mejor estructuradas del parque natural. La densidad de los pinos impide contemplar el paisaje de la sierra hasta que la pista se asoma a la ventana natural del primer collado de la ruta, una brecha abierta en una cresta caliza con buenas vistas de la Nava de San Pedro. La pista sale de una vaguada y sube a un nuevo collado donde salen unas rodadas a la izquierda. El camino asciende el collado de Galán y entra en la meseta kárstica de los Poyos de La Mesa. El camino sigue de frente por terreno llano. Los pinos son viejos y robustos. La mayoría han crecido soportando ventiscas, nevadas y vientos serranos. El camino forestal recorre completamente la extensa loma caliza de La Mesa y antes de comenzar el descenso al puente de las Herrerías aparece un cruce, casi en el borde de la meseta, donde hay que girar a la derecha por un carril que sigue el trazado de una cañada ganadera.

El camino rodea hoyos, crestas y pequeños cuchillares de lapiaz. La distribución de las masas forestales es particular y sorprendente. En unas zonas los árboles forman un bosque frondoso en las hondonadas protegidas del viento. Y en otras, el suelo es completamente rocoso y los árboles están desperdigados por las colinas grises en un paisaje inhóspito y primitivo. El carril pasa por el borde de las paredes meridionales y hace un cambio brusco de dirección para alcanzar el punto culminante de los Poyos de la Mesa. La pista termina en un fantástico mirador natural de la cuenca alta del río Guadalquivir y de las sierras de Cazorla y Segura. Las paredes que cautivaron a los equipos de filmación de El hombre y la tierra están alrededor del mirador natural. En estos balcones tan impresionantes es fácil sentir el poder y la libertad del águila cazadora o la seguridad de la cabra montés. Los naturalistas del equipo de Félix Rodriguez de la Fuente pasaban días encaramados en estos resaltes vertiginosos grabando las tremendas peleas de los machos monteses, observado las estrategias de caza del lobo ibérico, persiguiendo rapaces con el objetivo de la cámara o buscando nidos de águilas y halcones en las copas de los pinos. La vuelta al punto de partida es por el mismo.

Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas

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Ruta de Sierra Segura Profunda

Itinerario para bicicleta de montaña

  • Distancia: 33,2 km.
  • Tiempo: 3 horas y media.
  • Dificultad: media.
  • Punto de partida y llegada: Río Madera.

Itinerario

Río Madera es un tranquilo caserío segureño tradicional en la vega del arroyo Canales, afluente del Madera. El cortijo está rodeado por un elegante tropel de vetustos pinos laricios, como la mayor parte de los poblados serranos. El punto de partida de la excursión ciclomontañera es el aparcamiento del hostal Río Madera, abierto todo el año y buen lugar para tomar unos roscos caseros o unas tostadas de aceite antes de comenzar a dar pedales. En el cruce de la carretera Pontones-Segura de la Sierra aparece un poste del sendero GR-147 Sierra Segura Profunda, que ha servido para inspirar una parte del itinerario. La ruta sale por la carretera hacia Pontones y a un kilómetro, en el campamento La Morringa, sale del asfalto por la pista de la izquierda y vadea el río Madera. El siguiente vado está poco después, en el arroyo de las Tres Aguas. A dos kilómetros de La Morringa aparece por la izquierda el camino de vuelta, señalizado con las marcas del GR-147. La subida se mantiene por la pista principal hasta el collado Prado Puerto y la aldea serrana de Prado Maguillo. El recorrido ciclomontañero atraviesa Prado Maguillo y remonta el valle del arroyo de la Cañada a los pies de los picachos del Puntal de la Misa. En el cortijo de la Cañada del Saucar gira a la izquierda y entra de nuevo en la esencia forestal de los ambientes serranos.

Prado Madero es un paisaje de caseríos rodeado de calares, bosques y agua. El arroyo y el manantial definien la naturaleza geológica y el ambiente rural de los antiguos asentamientos de montaña en la sierra de Segura. En el caserío de la Tobilla la pista abandona el valle y sube a un curioso collado de arenas blancas y tierras de cultivo abandonadas, una nueva singularidad geográfica en medio de un laberinto de crestas, hoyas y caprichos de la erosión kárstica. Al final de la bajada se pasa por el cortijo de las Herrerías, con una fuente en el cruce, y a 700 metros aparece un desvío a la izquierda por una pista que recorre la vaguada abierta entre los calares de los Caracoles y de Peña Rubia. El paso entre los dos macizos es una brecha utilizada por el carril para entrar en una nueva garganta de agua, bosque y roca. El camino hace varias horquillas para bajar de los calares, deja un par de carriles a la derecha y cuando entra en el barranco hay que dejar una pista que sale por la izquierda y sube a la parte alta de unas paredes verticales que cierran el Calar de Peña Rubia. Cien metros después, cuando la pista principal comienza a llanear, se toma una vereda que sale por la izquierda y desciende por la derecha del barranco. La vereda se convierte en sendero, atraviesa dos veces el cauce del arroyo y sale a Los Carrascos, conectando con el carril que lleva a la pista de La Morringa y Río Madera.

Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas

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Ruta de la Cerrada de Elías

Interés botánico, fluvial y geológico

  • Distancia: 8 km.
  • Tiempo: 2 horas y media.
  • Dificultad: baja.
  • Punto de partida y llegada: Centro de Interpretación del Medio Fluvial.

Itinerario

Un estudio del Instituto Geológico y Minero documenta tres mil manantiales dentro del parque. Una de las dos fuentes naturales más importantes está en la Cañada de las Fuentes, un hilo de agua que origina el nacimiento del Guadalquivir, el Betis de los romanos donde fluye una parte de la historia de Andalucía. El otro gran manantial es Fuente Grande, cerca de Pontones, un generoso borbotón de agua que forma el río Segura, el Alana árabe que riega la huerta mediterránea. La ruta de la Cerrada de Elías busca el protagonismo del agua y recorre una parte del valle del Borosa, la cuenca fluvial más salvaje y hermosa de los afluentes del Guadalquivir. El aparcamiento del Borosa es una pequeña explanada al lado del puente del río. Una buena alternativa es el estacionamiento del Centro de Interpretación Fluvial. La ruta sigue la pista forestal del valle del Borosa. En la entrada hay un panel informativo y señales rojas y blancas del GR-7, el gran sendero europeo entre Grecia y Tarifa que atraviesa los Balcanes, los Alpes y los Pirineos. El primer kilómetro es una bella exposición de pozas cristalinas sembradas de juncos, eneas, ranúnculos, narcisos y otras plantas acuáticas que necesitan el contacto directo de las corrientes de agua. El agua de las montañas se desliza estrepitosa por las rocas de los arroyos y crea divertidos toboganes acuáticos, saltos y pozas. En la salida del puente de los Caracolillos aparece una pista forestal a la derecha por donde se desvía el GR-7.

El camino cambia de orilla por un puente y llega a las praderas del Vado de Rosales. Entre la pista forestal y la orilla del río nace la senda de la Cerrada de Elías, que se cuela entre lentiscos y matas de boj a una garganta de piedra escondida en la intimidad más profunda del río Borosa. El agua es protagonista de los ecosistemas naturales de la Cerrada de Elías. La vegetación y la fauna están vinculadas al hábitat fluvial. Las enredaderas chorrean humedad, los manantiales brotan en las grietas de las paredes y los sonidos son frescos y vitales, producidos en los pequeños saltos del cauce. Las pozas de aguas transparentes son espejos esmeraldas que forman una bella sucesión de artesas calcáreas labradas en las crecidas torrenciales del río. En el último puente, donde comienza una pasarela que está clavada en la pared del desfiladero, hay una fuente rodeada de lianas y vegetación rupícola, con especies de alto valor botánico, como la Pinguicula vallisnetifolia, una planta carnívora exclusiva de los barrancos húmedos del parque natural. El sendero termina en la pista forestal, a la altura del puente del Puntal. La pista del Borosa continúa por el valle varios kilómetros hasta el paraje de la laguna de Valdeazores. La vuelta al punto de partida es por el mismo camino.

Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas

Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas

Ficha técnica Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas

Fecha de declaración: 16 de marzo de 1986. Otras figuras de protección: Reserva de la Biosfera en 1983 y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) en 1987. Extensión: 209.920 hectáreas. Localización: Sistema Penibético, en el noreste de la provincia de Jaén Altitud: entre 500 m, en el río Guadiana Menor, y 2.017 m en el pico Empanadas. Formaciones principales: bosques de pino laricio, cañones calcáreos, relieve kárstico. Climatología: clima mediterráneo templado, con veranos secos y abundantes lluvias en primavera y otoño. Pluviosidad media de 660 mm anuales. Centros de visitantes: Torre del Vinagre. Ctra. del Tranco, km 48,8. Coto Ríos. Tel. 953 71 30 17. Horario: de 10 a 14 y de 16 a 19 h, excepto lunes. El centro acoge el Museo de Caza. Acceso: desde Jaén por la A-315 hasta Úbeda, continuar por la N-322 hasta Torreperojil y segui por la A-315 hasta Cazorla. Entrar al parque natural por Burunchel y el puerto de las Palomas.

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