Dosmiles de Gredos

Una aventura montañera con alma alpina, paisajes serranos y gargantas interminables
Texto y fotos: Juanjo Alonso -
Dosmiles de Gredos
Dosmiles de Gredos

La sierra de Gredos es una cordillera extraordinaria de macizos graníticos en el Sistema Central, entre las grandes mesetas castellanas de los ríos Duero y Tajo. Las serranías gredenses han sido paso de notables cañadas mesteñas durante siglos, algunas en el mismo camino de las vías construidas por los romanos hace dos mil años, otras por agrestes pasos de montaña para aprovechar los frescos pastos de las dehesas serranas y los manantiales o por los viejos caminos que usan los habitantes de la sierra desde tiempos ancestrales.

Los valles, pueblos y montañas de Gredos son lugares con una densa historia por la situación estratégica en el centro peninsular y también ofrecen un paisaje serrano único, vinculado al pastoreo y los recursos de la naturaleza, un territorio de media montaña con más de sesenta cumbres principales por encima de dos mil metros de altitud y otro centenar de cimas secundarias que alcanzan la misma altura. La sierra está organizada geográficamente en tres macizos. Las primeras estribaciones del sector oriental están en la Cañada Real Leonesa Oriental, donde están los Toros de Guisando, cuatro famosas esculturas vetonas en el límite de Madrid y Ávila.

El bloque central de la cordillera marca una línea soberbia y agreste entre los puertos del Pico y de Tornavacas, contiene el grupo más numeroso de circos glaciares y cumbres que pasan por encima de dos mil metros, con la cima principal del popular Almanzor. El macizo occidental es la sierra de Béjar, con bellas lagunas alpinas y cordales de granitos y piornos que sucumben en el puerto de Béjar y la vieja calzada de la Vía de la Plata, paso estratégico entre las dos mesetas antes de la llegada de los romanos.

La idea de este artículo es hablar de los dosmiles de Gredos, presentar cimas, collados y geografías, sugerir accesos, rutas y paseos montañeros hasta las cumbres destacadas en cada uno de los macizos y dirigir una mirada de interés y atención hacia esta magnífica cordillera de granitos milenarios, repleta de joyas montañeras durante las cuatro las estaciones del año. En este espacio es imposible detallar una a una todas las cumbres, con sus correspondientes itinerarios y posibilidades de ascensión. La sierra de Gredos es inmensa, con gargantas que parecen interminables hasta que penetran en el alma de las montañas y el origen de los torrentes, alcanzando hermosos nichos glaciares rodeados de soberbias agujas de granito. El montañero tendrá que buscar su ruta particular, basada en la experiencia personal y el nivel físico de los componentes del grupo. Y cuando sea posible combinar varias cumbres, cordales o circos según la preparación y el tiempo disponible, la época, la meteorología y las posibilidades del sector geográfico elegido. Y teniendo en cuenta que en algunas cumbres es necesario el uso de cuerda y técnicas de escalada, como el Ameal de Pablo (2.509 m), los Riscos del Francés (2.334 m), el Risco Moreno (2.499 m), Los Hermanitos (2.329 m) o el Torreón de los Galayos (2.110 m), entre otros.

Los montañeros pensamos que estamos en la vida para conocer y pisar el mayor número posible de cumbres en el planeta y consideramos que coleccionar cimas es una actividad apasionante. Y sin prisa vamos sumando nombres y alturas. En la sierra de Gredos hay cumbres para toda una vida y se trata de no repetir el Almanzor una y otra vez, ni la Galana, la Mira o el Morezón, existen otras montañas menos célebres que son tan bellas y seductoras como ellas, con ascensiones por senderos salvajes y desconocidos muy poco frecuentados que requieren sacar la mejor esencia del montañismo de toda la vida, cuando la montaña tiene la última palabra. En los siguientes párrafos abrimos la puerta de la fabulosa sierra de Gredos para iniciar una apasionante aventura montañera en el reino de granito más alpino y vital del Sistema Central.

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Macizo Oriental

El Macizo Oriental es un cordal muy claro y definido de vertientes inhóspitas y enormes entre los nacimientos de los ríos Alberche y Tiétar, entre las dehesas serranas de San Martín de Valdeiglesias y el histórico puerto del Pico. La primera cumbre que supera la cota de los dos mil metros de altitud es La Rubiera (2.002 m), en la sierra del Valle, muy cerca del pico Lanchamala (1.994), donde está el vértice geodésico, con una panorámica más completa que la cima principal hacia el valle de la Adrada y el nacimiento del Tiétar. La ruta de ascensión habitual sale de la presa del Horcajo, en Piedralaves, y sube por el pozo de nieve y el Portacho de la Serradilla. La bajada rodea por el puerto de Navaluenga y el collado del Pozo.

El cordal continúa afilado y vertiginoso, salta el puerto de Mijares y supera la cota dos mil en la sierra del Artuñero, donde están las cumbres del Artuñero (2.007 m) y el Peluca (2.051 m), que tienen una aproximación sencilla y espectacular por la cuerda desde el puerto de Mijares. Las sierras de la Centenera y del Cabezo cierran este sector de la cordillera hasta el puerto de Serranillos y también ofrecen una fantástica ruta montañera por varios dosmiles. El recorrido integral de este panorámico macizo sale del pueblo de Serranillos hacia el puerto de Lagarejo y alcanza los dos mil metros de altitud en los Riscos de Miravalles (2.008 m). El sendero continúa por el solitario cordal, pasa por el Cabezo de Gavilanes (2.188 m) y el Cabezo (2.189 m), donde está el hito de piedras, y completa la travesía en el Cabeza Santa (2.068 m). La mejor opción para el descenso es volver al collado de la Cumbre y aprovechar las incómodas trazas del ganado entre los piornales para bajar hasta las dehesas ganaderas de Navahondilla, conectando con el camino que lleva hasta Serranillos por el valle de Prado Maza.

Los picos Torozo (2.021 m) y el Alto de los Corralillos (2.002 m), cierran la línea de dosmiles en el Macizo Oriental. La ascensión clásica sale del puerto del Pico y está bien señalizada con hitos del sendero PR-AV 37. La principal dificultad es superar los 600 metros de desnivel positivo entre el puerto y la cumbre. La senda es una vereda pedregosa por la cara norte de la montaña hasta las praderas de los Cervunales, donde hay una fuente y un refugio en una antigua cabaña pastoril. Los palitos del sendero pasan cerca del collado del Risco y llevan hasta la rocosa cima del Torozo, gran balcón del valle de las Cinco Villas. La subida del Alto de los Corralillos sale del collado del Risco hacia el este y no presenta ninguna complicación, pasa por el borde de los precipicios de la cara sur y alcanza la meseta de la cumbre.

Dosmiles de Gredos

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Macizo Central

En el Macizo Central están las principales cimas de la cordillera gredense, los grandes circos glaciares, las mayores gargantas y las paredes alpinas más estremecedoras, bellas y desafiantes, es la sierra esencial con un interminable repertorio de atractivos geológicos, ambientales y montañeros. El primer macizo que salta por encima de dos mil metros de altura es la Peña del Mediodía (2.219 m). El acceso más rápido y sencillo es por la cara norte, desde el collado de Reguero Hornillo, en la carretera que sube de Hoyos del Espino hasta La Plataforma. El sendero está marcado con hitos del PR-AV 18 y sigue el traza de una trocha ancestral que comunicaba las dos vertientes de la sierra. En la travesía se pueden visitar otros dosmiles secundarios del cordal como el Risco del Águila (2.175 m), el Mojón de las Tres Cruces (2.151 m) o el Morrito Covacha (2.102 m).

En el sector de Los Galayos aparecen varias cimas de dos mil metros pero la mayoría requieren técnicas de escalada, como el Gran Galayo (2.215 m), el Pequeño Galayo (2.128 m) o el Torreón (2.110 m). Un travesía montañera esencial en este sector de dosmiles gredenses tiene con destino la cumbre de La Mira, una de las grandes cimas de la sierra. El recorrido más completo sale del Nogal del Barranco en busca del Cabezo del Cervunal (2.089 m), que muestra un llamativo relieve piramidal desde la vega del Tiétar, el sendero sigue la cuerda por El Raso (2.173 m) y la Peña del Chocarrón (2.199 m), donde pueden aparecer complicaciones cuando hay hielo, y culmina en la torre de La Mira (2.343 m). El descenso baja por los manantiales de Los Pelaos y busca la entrada del Galayar para descender por el Refugio Victory y la calzada del Caminito del Rey. La Mira también tiene una travesía interesante en la vertiente norte, desde La Plataforma, por la garganta del Prado Puerto y el puerto de Candeleda, siguiendo la línea de cumbres de Los Campanarios (2.148 m), el Risco Pelucas (2.195 m) y Las Molederas (2.242 m).

La principal puerta de entrada al Circo de Gredos, el alma de la sierra, es desde La Plataforma por la vereda de Los Barrerones. Y la gran travesía montañera de toda la cordillera es el cordal de cumbres y collados que coronan la fantástica cubeta glaciar donde reposa la popular Laguna Grande, la estrella lacustre de Gredos. La primera cima de la travesía es el Morezón (2.289 m), un mirador extraordinario del anillo de cimas, riscos, torres y collados que construyen el circo glaciar. El sendero es muy montañero, con pasos aéreos, trepadas, pedreras y en invierno tiene unas condiciones para expertos en escalada de corredores y crestas heladas. Las Hoyuelas (2.321 m) y el Risco de la Ventana (2.361 m) dan paso al grupo de los Tres Hermanitos (2.357 m) y el Perro que Fuma (2.412 m), que requieren técnicas de escalada y se rodean por la derecha. En el Tercer Hermanito hay que destrepar una placa con una fisura (III) conocida como El Planchón. El Peñón del Casquerazo (2.436 m) es otra cima histórica en el Circo de Gredos. El camino sube por la pedrera de la Portilla de los Machos y gira hacia la izquierda para alcanzar la cumbre (II). La travesía continúa por el Cuchillar de las Navajas (2.507 m), con algún paso aéreo, pasa por Portilla Bermeja y Portilla del Crampón y alcanza la cumbre del Almanzor (2.591 m) (II). La última joya de la corona es La Galana (2.549 m), después de pasar el Venteadero. El Ameal de Pablo (2.509 m) y Risco Moreno (2.499 m) están descolgados del anillo principal y requieren técnicas de escalada.

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Las grandes gargantas de Gredos configuran un elemento geográfico que distingue las rutas montañeras en las dos vertientes de la sierra. Las travesías por los viejos valles glaciares son largas y en ocasiones requieren vivaquear en la montaña para completar recorridos circulares por las altas cumbres. La Garganta de Bohoyo es la canal de acceso al sector más solitario y desconocido del Macizo Central. En la salida del valle están las cumbres gemelas del Meapoco (2.413 m), separadas por la Portilla de Cantos Colorados. En la cumbre occidental está el vértice geodésico pero la cota oriental es la cima de mayor altitud. La travesía entra en la cuerda principal de la sierra por El Belesar y se dirige hacia el oeste por una sucesión de lomas y riscos de relieves amables en comparación con los descomunales precipicios que caen hacia las gargantas de la cara sur. El sendero pasa por El Butraco (2.177 m), El Mojón (2.119 m), el Alto de la Batalla (2.258 m) y Los Campanarios (2.249 m), buscando el descenso por el cordal que lleva al collado del Sillado y culmina en el cerro del Pastor (2.100 m), bajando finalmente hacia el pueblo de Bohoyo.

Una fabulosa travesía montañera que combina las imponentes gargantas de Gredos y los circos glaciares, con dosmiles de gran calidad ambiental, geológica y deportiva, sale de Nava del Barco por la Garganta de la Nava hasta el Corral del Diablo, donde está escondida la laguna de la Nava. El sendero deja el empedrado de la vereda y rodea el nicho glaciar por el sur para entrar en el circo de la laguna de los Caballeros, comenzando la travesía de los dosmiles del circo de la laguna del Barco. Primero está la Covacha (2.395 m), la cumbre principal, con alguna trepada en el Alto de la Cruceta para alcanzar la cima, hacia el norte se queda El Juraco (2.383 m), un impactante torreón de granito. El camino sigue el cordal por Las Azagayas (2.367 m) y el Alto de Castilfrío (2.308 m). En el collado entre los dos riscos sale un sendero que baja hasta la orilla de la laguna del Barco, aunque se puede continuar por la cuerda y cerrar la travesía en el Mojón Alto (2.164 m), bajando después hasta el fondo de la Garganta del Pinar para volver al punto de partida.

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Macizo Occidental

El Macizo Occidental de Gredos es la sierra de Béjar, que no se debe confundir con la comarca del mismo nombre. El territorio de montaña ha sido declarado reserva de la biosfera por la UNESCO y reúne escenarios realmente alpinos, salvajes y seductores, con un interesante componente histórico, cultural y etnográfico. Una puerta de entrada natural al macizo montañoso en la vertiente oriental es el sendero de la laguna del Duque. Los hitos llevan hasta la orilla del bello lago de montaña. Para ascender hacia las altas cumbres hay que seguir el sendero de montaña por la Umbría del Duque y la Cuerda de los Asperones, pasando primero por el Risco de la Campana (2.093 m). En el Canchal del Turmal (2.338 m) el camino se complica entre riscos de granito y abismos por todas partes, especialmente cuando hay nieve helada, niebla o ventisca. Y en la Portilla de Talamanca hay unas trepadas (II) que requieren un poco de atención. La ascensión termina en la cima del Torreón o Calvitero (2.400 m), la cumbre más alta de Extremadura. La vuelta pasa por la portilla del Tranco del Diablo y asciende el Canchal de la Ceja (2.428 m), el techo geográfico de la sierra, iniciando un espectacular descenso por la Cuerda de la Ceja hasta que finalmente aparece una brecha con hitos de piedras que marca la bajada hacia la garganta de las lagunas del Trampal, el rincón más intacto de la sierra.

La carretera de entrada en la sierra por la vertiente salmantina sale del pueblo de Candelario y sube hasta la Plataforma El Travieso. El conjunto urbano de Candelario es una de las maravillas de arquitectura popular en la comarca, con calles empedradas, canalizaciones tradicionales, casas de sillares de granito y dinteles de piedra. El sendero sale del aparcamiento y asciende por una ladera inmensa de piornos y manantiales hasta las planicies de la cuerda de la sierra de Candelario. En dirección noreste, hacia la estación de esquí de La Covatilla, está la meseta del Risco Gordo (2.371 m), cerrando el sector oriental del macizo. La travesía montañera sigue hacia el oeste, pasa por una cota de 2.397 metros y continúa por la cuerda hacia el Canchal de la Ceja (2.428 m). El sendero principal rodea la cumbre por el norte pero merece la pena ascender hasta la cima por las vistas del circo del Trampal y las lejanas cumbres del Macizo Central. En el descenso aparecen las bravas siluetas de Las Agujas, un marco muy aéreo de vertiginosas torres de granito sobre la fosa de Hoya Moros. El sendero recorre los riscos de la cuerda, salva el Paso del Diablo, con un equipamiento de cadena en cada vertiente del risco para utilizar según las condiciones ambientales, y alcanza la torre del Calvitero (2.400 m). La ruta continúa hacia el oeste hasta que aparece una inmensa ladera rocosa en la vertiente norte que permite descender hacia el collado que separa el Calvitero de Los Hermanitos (2.256 m). Las paredes de granito de Los Dos Hermanitos son una destacada zona de escalada en la sierra. El único modo de alcanzar a pie la cima principal sin escalar es remontar los empinados riscos de la cara sur hasta un collado muy evidente y continuar en dirección norte hasta la cima. La vuelta sigue por el circo de Hoya Moros y remonta la brecha de Las Agujas hacia la cuerda de la sierra.

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