El macizo de Peñalara, escuela de alpinistas y montañeros de la sierra de Guadarrama, esconde rutas y ascensiones de envergadura en su seno. Esencia del territorio alpino en el centro peninsular, sigue siendo venerada por generaciones alpinistas, naturalistas y amantes de la montaña. El pico Peñalara, el más alto del macizo y de las sierras de Guadarrama, y símbolo escarpado y salvaje de nuestras montañas, ha originado históricamente admiración e inspiración en artistas, escritores e intelectuales de todo tipo. Su roca áspera y vertical, las nubes que lo rodean con frecuencia, sus lagunas y circos glaciares, y los retorcidos pinares de las laderas más bajas, iluminaron los oleos de pintores como Joaquín Sorolla o Jaume Morera. Mientras, cientos de fotógrafos se afanan en buscar las luces que refleja una montaña tan singular y atractiva como Peñalara. Pura creatividad de la naturaleza a pocos kilómetros de la gran urbe madrileña.
Nuestra ruta recorre las principales montañas del macizo, en ocasiones por aristas aéreas y estrechas como en los riscos de Claveles, por lo que es absolutamente necesario portar material de invierno, mínimo piolet y crampones, y recomendable casco y cuerda según el estado del hielo y la nieve. Consultar en centro de información del Parque Nacional la previsión climatológica, y el estado del itinerario es una obligación para realizar una actividad técnica con seguridad. No en vano la zona del Risco de Claveles soporta el nefasto récord de accidentes mortales de todas las montañas de Guadarrama, no conviene confiarse. El itinerario se inicia en el puerto de Cotos, al que se accede por la carretera M-604 desde Rascafría, o bien desde el puerto de Navacerrada por la SG-615. También es posible llegar en transporte público hasta el puerto de Cotos por el histórico ferrocarril de la sierra de Guadarrama, línea de cercanías C-9.
Montañas del macizo de Peñalara, una ruta de altos vuelos
El itinerario recorre la totalidad de las cumbres mas elevadas del macizo de de norte a sur, después de explorar los enclaves lacustres y gran parte de los circos glaciares de Pañalara.
Aparcamiento Puerto de Cotos, Madrid. Km 0. 1.830 m.
Partimos de Cotos por una pista confortable en ligero ascenso. En los primeros metros pasamos entre las construcciones de diversos servicios turísticos y de administración e información del Parque Nacional, donde se puede consultar el estado de la ruta. Avanzamos entre un denso pinar ganando altura y vistas progresivamente hasta el mirador de La Gitana, desde donde se adivinan panorámicas sobre el valle del Lozoya y la famosa Cuerda Larga. Nada en comparación con los grandes paisajes que estamos a punto de descubrir. Tras una curva en el camino, al lado de un abrigo de piedra techado, comienza el sendero de acceso a la laguna de Peñalara, por donde nos desviamos. Un primer tramo trabajoso pero corto nos eleva aún más sobre las laderas montanas, mientras el pinar pierde su consistencia paulatinamente. Ahora los árboles desperdigados y retorcidos por el peso de la nieve comparten territorio con praderas alpinas y vegetación arbustiva de montaña. Pronto llegamos al desvío hacia la laguna de los Pájaros, por donde subimos decididamente tras cruzar el arroyo de la Laguna por un robusto puente de madera. El ascenso se vuelve arduo, el sendero menos trillado, la sensación de montaña inalterada más elocuente. Grandes vistas se alternan entre los macizos de Cabeza de Hierro y la Cuerda Larga al sur, y el gran valle del Lozoya al este.
Las Lagunillas o Cinco Lagunas. Km 4. 2.120 m.
Continuamos la subida mientras se suceden los entornos lacustres de montaña, ecosistemas de protección especial que es necesario proteger y respetar. Tras un pequeño collado se adivinan Las Lagunillas, normalmente cubiertas por una dura capa de hielo y un manto nivoso de espesores considerables en época invernal. Sobre las pequeñas lagunas, los farallones de roca y hielo de los riscos de Claveles, anuncian lo que nos queda por escalar. El itinerario alterna subidas importantes con zonas más llanas, donde descansaban los extintos glaciares que han modelado estas montañas. Pasamos al lado de la laguna de Claveles, a veces semi oculta entre el espesor de la capa de nieve.
Laguna de los Pájaros. Km 5. 2.170 m.
Tras un último repecho aparece de la nada la laguna de los Pájaros, en el extremo norte del macizo de Peñalara, con vistas inmejorables. Continuamos bordeando con respeto a la laguna de los Pájaros por la derecha ( este ), para ascender a la divisoria principal, donde giramos al sur - suroeste ganando altura suavemente en un primer tramo de lomas anchas.
Risco de los Claveles. Km 6. 2.388 m.
Poco a poco la cuerda se va estrechando, el entorno se vuelve agreste, rocoso y helado. Los primeros riscos, los de los Pájaros, anuncian un itinerario aéreo, con paisaje alpino, los crampones y piolet son imprescindibles en esta parte del recorrido. La arista se aguza paulatinamente tras el paso del rico de los Pájaros, mientras el ascenso se vuelve más técnico y complicado, con la estrecha y aérea arista de roca y hielo de los riscos de Claveles como paso más delicado y arriesgado. Es posible evitarlo en ocasiones por su vertiente oeste, pero aun así laderas heladas con muchos grados de desnivel son la norma durante todo el invierno. Es imprescindible tener experiencia en progresión alpina invernal. Una vez que hemos superado los riscos de Claveles, el terreno se vuelve más amable. El ascenso es constante, pero las aristas y crestas dan paso a cuerdas anchas, con laderas heladas al oeste y acantilados rocosos al este. En temporadas en las que hay abundantes nevadas como la actual, se forman con frecuencia cornisas y placas peligrosas, especialmente al este, que pueden colapsar con el paso de montañeros o esquiadores. Conviene no confiarse y ser cautos.
Pico Peñalara. Km. 6,7. 2.428 m.
Sin descanso llegamos a la cima de estas montañas, al icónico pico Peñalara. En la cumbre las vistas nos llevan hasta confines inimaginables. desde Gredos hasta Ayllón, pasando por la sierra de Guadarrama y Cuerda Larga al completo, el alto valle del Lozoya y la gran meseta castellana. Cuando el tiempo acompaña, sin excesivo frío ni viento, el paisaje y la contemplación adquieren visiones únicas. Fotos y más fotos merece esta atalaya granítica de Guadarrama.
Dos Hermanas. Km. 8. 2.285 m. y 2.271 m.
Una vez hemos reposado y contemplado la enorme panorámica, iniciamos el descenso hacia el sur, dirección a Dos Hermanas. Desde aquí el itinerario está señalizado con estacas, pero el camino rara vez se puede ver en invierno por el espesor de la nieve, aunque e frecuente tener pisada. Pasamos por las prominentes cumbres de Dos Hermanas, primero la Mayor y enseguida la Menor.
Aparcamiento Puerto de Cotos, Madrid. Km 12. 1.830 m.
Ahora el descenso se vuelve más decidido, enlazando con un camino más ancho, que tras varias zetas confluye con el itinerario de acceso al refugio Zabala, el cual obviamos. Poco más abajo regresamos a los pinares de Cotos. Durante esta parte del recorrido existen varias encrucijadas con diferentes itinerarios. Ignoramos todos los cruces, para llegar rápidamente al cobertizo en el cual nos separamos de la pista en el ascenso. Ya solo quedan unos metros para llegar al puerto de Cotos, punto de inicio y fin del recorrido.
Datos prácticos
- Itinerario de unos 12 kilómetros y 650 metros de desnivel.
- Se puede completar en unas 5 o 6 horas.
- Los tiempos son orientativos, dependiendo en gran medida del espesor del manto nivoso, si hay huella previa o el estado de la nieve o hielo.
- Gran parte del recorrido puede realizarse con esquís de montaña o raquetas, siendo imprescindible el uso de crampones y piolet en determinados pasos.
- Debido a la cercanía de grandes núcleos urbanos, estas montañas soportan una presión ecológica creciente. Con la creación a principios del siglo XXI del Parque Nacional de Guadarrama, se han establecido regulaciones que es necesario conocer para explorar el corazón del macizo de Peñalara.
- Aquí se encuentran las lagunas de origen glaciar mas importantes de todo Guadarrama. Esconden unos ecosistemas y fauna únicos que es necesario proteger, por lo que no está permitido acercarnos o caminar cerca de los numerosos lagos que estamos a punto de contemplar. Son paisajes de un enorme valor natural e histórico, es nuestra responsabilidad cuidarlos y respetarlos.
- También se han establecido límites de aforo. Durante los fines de semana y festivos es fácil que se completen a primera hora de la mañana, especialmente cuando la nieve cubre las laderas montañosas de Cotos, conviene madrugar para recorrer el macizo de Peñalara.
- Consultar estas restricciones y otras, como por ejemplo la autorización de acceso para grupos numerosos, se convierte en una necesidad previa a la planificación de la actividad.








