Aigüestortes en esquí de montaña

Joaquín Colorado -
Aigüestortes en esquí de montaña
Aigüestortes en esquí de montaña

Disponemos en nuestros Pirineos orientales de unas zonas excepcionales para la práctica del esquí de montaña. Una de ellas consiste en el vasto espacio existente entre el Valle de Arán y el Parque Nacional de Aigüestortes. Tanto los diversos accesos, como su geomorfología facilitan mucho las cosas. Sus comarcas de Boí, Alta Ribagorça, Pallars Sobirà, etc. presentan una red de hasta doce refugios en plena montaña (tan solo dos de ellos no guardados). Con estas posibilidades, el entramado de itinerarios, ascensiones y descensos que se pueden trazar de un refugio a otro es tan amplio como atractivo:

- Área con su propio “micro-clima”: buenos niveles de innivación durante toda la temporada.
- Cumbres de paso no obligadas (tú eliges cuáles), muchas de ellas accesibles sobre esquís.
- Collados y pasos para cambiar de valle sin grandes complicaciones (¡no todos!).
- Una red de refugios completa y excelentemente equipada.
- En caso de necesidad, suele haber alternativas o posibilidades de escape.

El itinerario aquí descrito está pensado para una actividad fácil y rápida de organizar: una travesía circular de tres días y dos noches en refugio (encargando en ellos desayuno y cena para no ir tan cargados y disfrutar más del esquí). Pero como ya dije anteriormente, esta es una zona donde cada cual puede hacerse su travesía a medida según el tiempo libre de que disponga, motivación y, sobre todo, experiencia.

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Día 1

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p>Valle de Aiguamog (1.750 m) – Refugio de Colomers (2.135 m) – Collado de Sendrosa (2.450 m) – Refugio Saboredo (2.310 m).

Desde el pueblo de Salardú remontamos con el coche la pista asfaltada que remonta el valle del río Aiguamog, dirección a Baños de Tredós, aunque en invierno y en condiciones de nieve normales la pista estará abierta solo hasta 2-3 km antes de llegar a este punto. Aquí dejaremos el coche y nos calzaremos los esquís con sus pieles.

Remontamos progresivamente por el valle hasta llegar a Tredós. Se trata de un recorrido tranquilo, donde se gana poco desnivel. Desde los Baños continuar por la pista que remonta el valle por la izquierda y que discurre bajo las evidentes y atractivas Canales que bajan de la Sierra de Sendrosa. Estas canales pueden ser peligrosas después de fuertes nevadas o en situaciones de fusión, donde los aludes a menudo llegan a cortar la pista. Los momentos más peligrosos suelen ser en la primavera a partir de mediodía.

El estrecho valle se abre dando paso a una amplia y despejada zona: Puente de la Montañeta. Aquí se cruza el río y continuamos el camino por el margen derecho del valle. Remontamos un pequeño barranco y en menos de media hora veremos el muro de la presa de Colomers, por cuyo lado derecho accedemos al refugio del mismo nombre.

Desde Colomers cruzamos la presa y vamos a buscar un colladito muy evidente justo a la izquierda del muro. Una vez en el collado descendemos un poco hasta un pequeño lago con una isla rocosa en el medio, lo atravesamos y vamos a buscar una vaguada que remonta por la otra orilla. Seguimos sin perder ni ganar altura hasta que, a la izquierda, un pequeño valle descendente hasta los llanos por encima del bosque del valle que conduce al collado de Sendrosa. Es mejor perder aquí altura para ir a buscar la parte central de este valle y remontarla por ahí. Si tratamos de mantener altura podemos encontrarnos en un terreno incómodo primero y más adelante peligrosos, bajo la pala umbría del Tuc Gran de Sendrosa.

Continuamos el ascenso por el valle dirección NE y luego E, buscando la zona central de este, la más segura, hasta llegar al collado de Sendrosa. Este collado presenta normalmente cornisa formada en el sentido del descenso hacia la vertiente opuesta (E), por lo que hay que buscar el paso bien hacia la derecha en el mismo collado (S) hasta encontrar el final de la cornisa. El descenso inicial es por pendiente de inclinación fuerte (atención a posibles placas de viento), hasta trazar una larga diagonal en dirección SE que nos lleva al Lago de Baish, y después ya sin perder altura al Refugio de Saboredo, pequeño pero encantador, en un entorno tranquilo y apacible.

Alternativas: con visibilidad reducida, el tramo Colomers-Collado Sendrosa puede resultar comprometido por falta de referencias claras. En tal caso la alternativa podría ser no llegar hasta Colomers y sí remontar directamente desde el Puente de la Montañeta: no hay que cruzar este puente, sino abandonar la pista principal que se dirige a Colomers, girando a la izquierda y buscando la antigua “tiradera” forestal que asciende siguiendo un barranco en medio de un bosque de pino negro, que poco a poco irá perdiendo densidad a medida que ganamos altura.

Día 1

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Día 2

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p>Refugio Saboredo (2.310 m) – Lac Glaçat (2.550 m) – Collado d’Amitges (2.770 m) – Refugio d’Amitges (2.380 m).

El recorrido lo iniciamos dirección SE hacia el Lac Major de Saboredo, que bordeamos por la izquierda. Siguiendo dirección E vemos una estrecha canal de desagüe procedente del Lac Glaçat (que aún no vemos). Subimos por ella hasta desembocar en el bello circo del Glaçat, sobre el que vamos ganando altura progresiva por la vertiente izquierda del lago. Esta ascensión nos hace ir girando dentro del circo en dirección SE hasta llegar al Collado del Lac Glaçat, desde el cual se divisa hacia el NE el espectacular valle de Gerber con sus bonitos lagos, y otro punto de entrada al macizo desde el Puerto de la Bonaigua. Continuamos rodeando el circo y ganando altura sobre el Lac Glaçat. La pendiente, que hasta ahora nos ofrecía vistas muy “aéreas” sobre el lago, tras superar nuestra huella unas cortas zetas, va suavizándose en dirección netamente S hasta alcanzar el Collado d’Amitges, un paso sencillo ubicado entre el Pic del mismo nombre a nuestra izquierda, y el Tuc de Saboredo a nuestra derecha.

Parada forzosa en este collado para reponer fuerzas y admirar, si el tiempo lo permite, el impresionante paisaje que nos rodea. Ya no tenemos que subir más este día, solo nos queda una larga esquiada, que desde este punto se divisa toda ella bajo nuestros pies, incluso el refugio donde pasaremos la próxima noche. Más allá de este, el valle de Sant Maurici y los dos picos gemelos que lo vigilan: Els Encantats. El paso del collado no ofrece especiales dificultades ni tanto riesgo objetivo como el de la jornada anterior (Sendrosa). El descenso comienza por pendiente suave y amplia, aunque no conviene acercarse demasiado a las laderas que a nuestra derecha descienden del Tuc de Saboredo: su altura y su orientación provoca que puedan formarse placas de viento. A continuación la pendiente aumenta su inclinación y se estrecha, hasta llegar a una zona más amplia y suave. Continuamos dirección al valle principal (S S-E, no tiene pérdida), dejando a nuestra derecha las vertiginosas y rocosas Agujas d’Amitges, para desembocar ya en el valle principal que gira un poco a la derecha. Llegamos al Estany Gran d’Amitges, que cruzamos hasta alcanzar el refugio del mismo nombre, situado en el lado opuesto de dónde venimos. Se trata de un refugio mucho más grande que el de Saboredo, dominando la cabecera del Valle de San Mauricio. ¡¡Pero no por su mayor tamaño te dan de cenar peor que en Saboredo, ni mucho menos !! Por otra parte, el cuerpo, tras el esfuerzo de la jornada, agradece la costumbre local de servirte tres platos para la cena…

Día 2

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Día 3

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p>Refugio Amitges (2.380 m) – Port de Ratera (2.530m) - Tuc de Ratera (2.862 m) - Refugio Saboredo (2.310 m) - Collado de Sendrosa (2.450 m) - Valle de Aiguamog (1.750 m).

Partimos del refugio dirección O y sin perder altura por el margen derecho del valle. Más adelante, un ligero y corto descenso (sin quitar pieles) nos lleva a la canal final que tenemos que remontar hasta alcanzar el amplio y llano espacio del Port de Ratera, que comunica con los circos de Colomers al O y de Saboredo al N.

Nos encontramos bajo la bonita pirámide del Tuc de Ratera, ligeramente a nuestra izquierda, y cuya impresionante pala oriental hemos estado divisando desde el principio de la jornada. Para ascender a la cumbre, bordeamos la base del pico dirección S, remontando una pendiente hasta una explanada rocosa donde dejaremos las mochilas y continuamos bordeando en la misma dirección, para poco después girar a la derecha (O) y ascender hacia el collado que se forma en la cresta entre el Tuc de Ratera y el Tuc del Bergús. Poco antes de llegar a este collado ya podemos enfilar de nuevo hacia nuestra derecha y remontar la pendiente final del Ratera.

La pendiente en este tramo final se vuelve cada vez más fuerte, pudiendo ser necesario, según la habilidad y fortaleza del esquiador, descalzarse los esquís para culminar a pie apoyados sobre los bastones y esquís en posición vertical. Desde esta singular cumbre no solo admiraremos los lugares de dónde venimos, sino también el amplio circo de Colomers (O). Durante esta ascensión, toda la pala de inclinación moderada que habíamos evitado a nuestra derecha, constituye la ruta de descenso sobre esquís desde la cumbre. Larga, amplia y uniforme, su perspectiva desde el inicio del descenso impresiona bastante. Pero su buena orientación, hacia el sol naciente, proporciona a la nieve de la mañana en esta pala unas condiciones ideales para disfrutar del esquí. Otra opción algo más difícil, también desde la cumbre, consiste en esquiar su pala NE (la que mira más hacia el Port de Ratera), pero que también puede presentar más riesgo objetivo. Esta alternativa nos deja también en el punto donde habíamos dejado las mochilas. En este punto quitamos pieles, descendemos al Port, y desde aquí tomamos dirección N para entrar en el Circo de Saboredo. En este circo podemos mantenernos durante el descenso sobre una sucesión de lomas que establecen un escalón intermedio entre la cresta a nuestra izquierda (no acercarse), y los dos lagos Naut y Major de Saboredo, ambos a nuestra derecha pero muy por debajo. Llegamos por pendientes suaves a las proximidades del Refugio de Saboredo (donde habíamos pernoctado hace dos noches), y sin necesidad de llegar a él podemos ya girar a la izquierda (NO) hacia el Lago de Baish.</p>

A partir de aquí retomamos, esta vez en ascenso, el mismo tramo que recorrimos el 1º día desde el Collado de Sendrosa (recordad precauciones en el paso de este collado indicadas en la descripción del 1º día). Desde este collado, y para terminar la travesía, tenemos un largo, bello y variado descenso, de unos 700 m de desnivel, primero directo hasta el Puente de la Montañeta, y después por la pista principal del Valle de Aiguamog hasta el lugar donde dejamos el vehículo, hace tres días.

Alternativas: El itinerario descrito durante este 3º día de travesía está pensado para disfrutar del descenso final desde el Collado Sendrosa. Sin embargo, en caso de mal tiempo o visibilidad reducida, una alternativa más aconsejable sería desde el Port de Ratera no entrar al Circo de Saboredo, sino continuar dirección O hasta entrar enseguida en el Circo de Colomers, hasta descender al refugio del mismo nombre (luego ver itinerario 1º día). Una opción menos atractiva desde el punto de vista del descenso esquiando, pero más segura y evidente, donde el riesgo de extravío es menor.

Día 3

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Guía práctica

PARA IR AL PUNTO DE INICIO:
Actividad accesible a esquiadores con experiencia en alta montaña. Mejor época: marzo-abril.

MATERIAL ESPECÍFICO:
Personal: Arva (detector de víctimas de avalancha), pala, sonda, crampones, piolet.
Colectivo: botiquín de emergencias, y para cada tres personas, un juego de pieles y un bastón de repuesto

DORMIR:
Refugio Saboredo: 661 357 716/973 253 015.
Refugio de Amitges: 973 250 109.
Refugio de Colomers: 973 253 008/973 640 592.
Hay que llamar siempre para reservar… ¡Y también para anular la reserva si no vas a ir!

CARTOGRAFÍA:
Editorial Alpina: “Sant Maurici” y “Vall de Boí”, ambos escala 1/25000.
Mapa Topogràfic de Catalunya: Parque Nacional de Aigüestortes, escala 1/25000.

INTERNET:
Centro de predicción de aludes del Valle de Arán: http://www.lauegi.conselharan.org/

EL TERRENO:
Las montañas imponen algunas reglas que deben respetarse desde el punto de vista de la seguridad; estas reglas adquieren un mayor rigor en condiciones invernales. En este marco en el que se desarrolla el esquí de montaña, es preferible ser un esquiador medio pero experto montañero-alpinista, que un magnífico esquiador de pista que sin embargo desconoce los márgenes de seguridad adecuados para desenvolverse en la montaña invernal. Es fundamental por tanto poseer un cierto grado de experiencia en este medio, que en ningún caso podrá ser sustituido por la mera lectura o estudio de textos técnicos, siendo recomendable recibir un curso de perfeccionamiento de la mano de un profesional cualificado. No en vano, resulta normal observar grupos de esquiadores realizando una travesía, conducidos por un guía de alta montaña, experto conocedor de la mejor ruta a seguir, ya que evidentemente estas no están previamente trazadas sobre la nieve virgen, siendo imprescindible conocer los lugares de paso más seguros y resguardados del mayor peligro potencial inherente a la montaña invernal: las avalanchas y desprendimientos de nieve.

Para afrontar con éxito las maravillosas aventuras que nos brindan las travesías con esquís de montaña, debemos tener en cuenta unos principios fundamentales en los que se apoya la actividad, y de los que depende el resultado de la misma:

- Estudio previo y preparación de la travesía.
- Mantener el equipo en perfecto estado.
- Mejorar nuestra forma física.
- Adquisición de experiencia y técnica.

Guía práctica

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