¿Tercera capa fina o gruesa? Te ayudamos a elegir

Conoce las prestaciones reales de las chaquetas según su espesor

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odo el mundo quiere conocer el peso de las chaquetas impermeables que compra, pero son pocos y pocas quienes se detienen a pensar qué importancia tiene el espesor de sus tejidos. ¿Hay una prenda más importante para la montaña que la chaqueta impermeable y transpirable? Seguramente no y por eso debemos afinar mucho qué espesor tendrá la que adquiramos.

Básicamente casi todas las chaquetas impermeables y transpirables actuales comparten una “barrera” de poliuretano o teflón situada bajo un tejido exterior de grosor variable. Es fácil pensar que las prestaciones serán las mismas, independientemente del grosor de la chaqueta si el componente más importante teóricamente es la inducción o membrana interior … ¡pero no es así, como veremos más adelante! Podemos agrupar las chaquetas impermeables y transpirables a la venta en cuatro espesores básicos: muy finas, finas, intermedias y gruesas. Esta clasificación puede sonar poco seria o escasamente técnica a priori, pero resulta de gran utilidad para aclarar qué podemos esperar de cada una de ellas.

 

LO BUENO Y LO MALO DE CADA ESPESOR

No resulta fácil discernir qué prestaciones reales nos puede ofrecer cada tipo de chaqueta. Entre las más habituales están las que pertenecen a los siguientes grupos:

Chaquetas muy finas, de menos de 200 gramos. De 80 a 220 euros.

  • Ventajas: su peso y volumen son tan reducidos que nos anima a llevarlas siempre en la mochila. Secado extra rápido. Excelentes para el verano y viajes minimalistas.
  • Inconvenientes: muy frágiles, cualquier enganchón las rasga. Suelen incluir capuchas que al empaparse exteriormente pierden rápidamente cuerpo y no protegen bien la cara o que llevan viseras muy escasas. Las mejores cuestan lo mismo que otras más gruesas. Hay pocos modelos de alta calidad.

 

Chaquetas finas, en torno a los 350 gramos. De 95 a 300 euros.

  • Ventajas: relación peso-volumen-polivalencia óptima. Secado rápido. El hidrofugado exterior suele ser más eficaz que en otros espesores. Hay modelos de buena calidad y bastante impermeables desde sólo 95 euros. Muy interesantes para actividades rápidas. Fáciles de reparar.
  • Inconvenientes: longevidad limitada. Las basadas en inducciones de poliuretano suelen estropearse a partir de unos 2-3 años de uso continuado.

 

Chaquetas intermedias, de unos 450 gramos. Desde 150 a 700 euros.

  • Ventajas: la mejor opción si queremos una sola chaqueta para todo el año, que combine de forma equilibrada peso razonable y resistencia mecánica. Suelen incluir capuchas bien estudiadas. Cuando se empapan exteriormente no se pegan al cuerpo tanto como las opciones más finas. Gran variedad de marcas y modelos.
  • Inconvenientes: algo pesadas y voluminosas para uso estival. Tardan más en secar que las ultraligeras.

 

Chaquetas gruesas, de 600 a 700 gramos. De 200 a 600 euros.

  • Ventajas: tejido exterior en poliamida de alta tenacidad muy resistente a la abrasión y al desgarro, que ofrece una longevidad que duplica o triplica a las opciones de menor peso. Gran capacidad cortaviento. La mejor opción para trabajos en la naturaleza, expediciones, profesionales del rescate, etcétera.
  • Inconvenientes: su peso y volumen desanima a incluirlas siempre en la mochila. Precio elevado. Secado el doble de lento que en otras opciones de menor espesor. Colocadas encima de una chaqueta térmica de fibra o pluma tienden a aplastar el relleno aislante.

MUY IMPORTANTE

Evita comprar una talla ajustada, porque te resultará incómoda si necesitas superponerla encima de varias prendas cuando haga mucho frío. Una chaqueta que no permite una cierta holgura, resta movilidad y tanto sus costuras como termosellados y cremallera principal se deterioran a mayor velocida

 

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