Aunque en España no tenemos las mismas necesidades que en países más alpinos, la naturaleza nos recuerda en invierno que andar “enredando” por las alturas requiere de un equipo muy específico, en el que los crampones ocupan una responsabilidad importante… ¡y no conviene elegirlos a la ligera!
¿PARA QUÉ LOS QUIERES?
Iniciación al montañismo invernal y cruzar glaciares. En general son crampones de 10 puntas, de 90 a 100 euros y de 750 a 850 gramos/par. Útiles en pendientes moderadas, ascensos de rutas normales a cumbres que superan los 2.000 metros y travesías por glaciares, incluso en verano.
Esquí de montaña. Los más ligeros son en aluminio-zinc y pesan la mitad. No válidos para pendientes de hielo, sólo son seguros en nieve dura. Hay una nueva generación que abultan poquísimo plegados, rozan los 380 gramos/par, con la parte frontal en acero para mayor seguridad y la posterior en aluminio-zinc para aligerar. Los mejores cuestan entre 120 y 140 euros.
Alpinismo. Modelos para pendientes nevadas empinadas, corredores helados y resaltes de hielo no muy verticales. Pesan de 790 a 950 gramos/par. Incluyen de 12 a 14 puntas más largas y agresivas que los de montañismo invernal, y la calidad se paga: 150 a 230 euros.
Escalada en hielo (cascadas). Crampones muy técnicos con puntas frontales verticales fijas o intercambiables. Pesan más que los de alpinismo, pues necesitan ser muy robustos. Tienen de 11 a 13 puntas y se venden a precios elevados pero justificados: 200 a 250 euros.
Mixto técnico y semiseco (dry tooling). Modelos sólo para grandes especialistas, habitualmente con 11 puntas dentadas o incluso menos si se atornillan directamente a una bota especial. Unos 250 euros.
TRES DETALLES IMPORTANTES
El ajuste correcto, sólido e íntimo al tipo de bota que vas a usar es un requisito vital si no quieres que se suelte repentinamente. Las botas de invierno debe ser rígidas o como mínimo semirrígidas (por ejemplo si no vas a hacer alpinismo y combinas pendientes nevadas con caminar), si son blandas puedes partir un crampón rígido, congelarte los pies o que la fijación se salga.
El orden correcto es comprar primero una bota técnica adecuada –busca mejor el asesoramiento de un guía titulado que te vaya a dar un curso- y con ella en la mano acudir a una tienda física en la que de verdad tengan un asesoramiento técnico fiable (por desgracia sólo hay algunos establecimientos con vendedores realmente especializados). Ellos te dirán qué modelo y qué fijación (que puede ser mixta o automática) te irá mejor.
No es una buena idea comenzar a usar crampones de manera autodidacta. Debes formarte con compañeros/as experimentados/as y prudentes o profesionales, debidamente titulados en alta montaña. Atención, en España hay demasiados individuos titulados insuficientemente (por ejemplo en senderismo o media montaña), que no tienen competencias legales para enseñarte a utilizar con seguridad unos crampones.
SOBRE LOS MATERIALES
Recuerda que:
Los crampones de bajo precio (por ejemplo 50 a 55 euros) son totalmente desaconsejables para uso en terreno de alta montaña técnica. Suelen fabricarse con aceros al carbono o manganeso y en secciones finas, que pueden partir cuando la temperatura se acerca a -10oC. Los de buena calidad se fabrican en acero níquel-cromo-molibdeno o acero inoxidable, resultan mucho más tenaces y soportan bien temperaturas muy bajas de -20/-30oC.
La mayoría de los modelos son regulables para números del 38 al 45. Si tienes un pie más pequeño o más grande tendrás que comprar una versión especial o las barras que venden algunos fabricantes, que suelen cubrir desde un 35 al 50.
Y JAMÁS…
… jamás compres unos crampones usados. La rotura por fatiga de las puntas frontales o traseras puede provocarte un accidente muy grave, incluso en terrenos fáciles: puedes caer por una pendiente moderada que termine en un cortado.
Ni se te pase por la cabeza adquirir los de marcas desconocidas y de bajo coste en grandes plataformas on line no especializadas. Hay crampones de 40 euros con aparente buen aspecto, que en realidad no están homologados CE/UIAA ni son seguros.







