Nunca es tarde para hacerte mochilero

Redacción Oxígeno

Nunca es tarde para hacerte mochilero
Nunca es tarde para hacerte mochilero

Puede que no hayas tenido tiempo. O interés. Que la vida diaria te haya devorado durante toda tu existencia urbanita. Quizá ahora te des cuenta de que puedes invertir el tiempo en actividades que creías quedaban ya lejos de tu alcance. O a lo mejor crees que ya es tarde para adquirir la experiencia necesaria. Nada más lejos de la verdad. Nunca es tarde para empezar nada y, menos, para echarte el macuto a la espalda. Aquí 5 consejos para convertirte en mochilero.

1. Empieza despacio
Al principio, céntrate en pequeñas caminatas ahí fuera y trata de encontrar sendas cerca de casa para ver como manejas las sensaciones. La paciencia, ya sabéis, es la madre de un montón de cosas.

2. Márcate un objetivo
Si te das cuenta de que el peso en tu espalda y el esfuerzo acumulándose en tus piernas en realidad te transmiten emociones placenteras, deberías marcarte un objetivo más o menos ambicioso (como un trekking por los Himalayas) y a medio plazo. Después imagina qué tendrás que hacer para llegar allí con experiencia. Puedes escoger guías, manuales o apuntarte a un club de montaña local para que te ayuden.

3. El material es muy importante
En serio, unas buenas y confortables botas de trekking son una necesidad fundamental. Mucha gente se aleja de las grandes sendas por temor a los problemas en los pies, a la aparición de ampollas… Prueba varios modelos y asegúrate de que están hechas para ti. Un sistema de hidratación eficiente también es un compañero esencial. Cuida cada elemento de tu equipo y escoge lo mejor, no según la marca o el precio, si no tus gustos y tus sensaciones.

4. Encuentra un compañero
Si estas cosas las haces con un buen amigo, todo resultará más sencillo, y además compartiréis todo lo bueno y lo malo de iniciarse en una nueva actividad. Siempre tendrás tiempo para ese gran y menospreciado placer que es caminar sólo.

5. Y es bueno hacer nuevos amigos
Siempre es bueno tener nuevas amistades, encontrar nuevos puntos de vista y poder escuchar a gente más experimentada. Aprende, ríe y desgasta las suelas de tu calzado en nuevas compañías. El aprendizaje nunca termina.