Gourette: en un lugar de los Pirineos

Una estación de esquí pequeña, pero matona
Fco. Javier González -
Gourette: en un lugar de los Pirineos
FOTOS: Gonzalo Manera

En pleno corazón de los Pirineos Atlánticos, en el anfiteatro natural de un circo glaciar rodeado de altivas montañas que culminan a más de 2.500 m, se encuentra la estación de Gourette: una pequeña pero matona estación de esquí, con buen potencial para el esquí alpino, freeride y de montaña, y con unas cuantas sorpresas para avezados “connaisseurs”.

Muchos esquiadores cometen el error de valorar a priori las estaciones de esquí por su tamaño, cuando lo cierto es que no hay estaciones pequeñas o grandes, sino con mucha o poca nieve… Pero aparte del factor que lo motiva todo, la piedra filosofal, el santo grial, del que todos dependemos, y del que todos estamos pendientes para que todo funcione, siempre hay extras que condicionan la calidad de una estación. Por nuestra parte, montaraces amantes de la naturaleza virgen de instalaciones mecánicas, las actividades fuera de los límites de la estación suelen ser la clave. Así, con dos experiencias un tanto inusitadas, un dossier de la estación de Gourette captó nuestra atención: dormir en un iglú cinco estrellas, y realizar una travesía freerider clásica de los Pirineos: la Gourette-Artouste. ¿Nos acompañáis?

Gourette: en un lugar de los Pirineos

Gourette

La estación

“Lo más especial de Gourette son sus montañas: imponentes, abruptas… ¡un paisaje bien alpino!”, nos comenta Philippe Padelli, que después de catorce años de pistero en la estación ahora está al cargo de la comunicación. Y así es: desde el primer momento que llegamos al pueblo, a 1.345 m de altura, nos sorprendió la estampa de moles de roca y nieve que dominaban el pueblo desde las alturas. Pero el esquiador no vive sólo de las vistas, hacen falta pistas y remontes que sustenten sus anhelos. El dominio esquiable se extiende en dos vertientes: Cotch y Pène Blanque, con un total de 42 kilómetros repartidos en 40 pistas: 8 verdes, 11 azules, 17 rojas y 4 negras, en un desnivel entre 1.350 y 2.450 m. En total la estación cuenta con 14 remontes: 3 telecabinas, 4 telesillas de 6 plazas, 4 telesquíes y 3 cintas tapiz. Adaptada a todos los niveles de esquí: los niños y principiantes pueden lanzarse sin miedo en una zona específica de 14 hectáreas para ellos; mientras que los más experimentados encontrarán pistas largas, variadas y técnicas en las que desfondarse a gusto, sobre todo teniendo en cuenta la calidad de la nieve –fría y seca- que suelen dar los circos orientados al norte. “De hecho”, nos dice Philippe, “en esta estación es frecuente ver familias de esquiadores que se cruzan con alpinista cargados de cuerdas, crampones, piolets…”

Ya se sabe que las posibilidades fuera de pista de una estación siempre dependen del nivel –y la imaginación- de cada esquiador. Pero en Gourette además hay un itinerario clásico que, con buenas condiciones, debería ser obligatorio para todo freerider que se precie: el descenso por el Vallon d´Anglas. Con comienzo en lo más alto del sector de Pene Blanque, el itinerario abre las puertas de un agreste valle en el que reinan las montañas, las rocas y el hielo. En caso de duda lo mejor, una vez más, es contratar los servicios de un guía en la escuela de esquí de la estación. Los snowboarders, atentos a una larga travesía en la vuelta… Y, por supuesto, material de seguridad anti-avalanchas obligatorio.

Para finalizar, la estación cuenta con una zona de esquí de montaña dentro del dominio que se puede hacer con guía o por cuenta propia. De acceso gratuito, el itinerario recorrer 4,8 kilómetros y 750 metros de desnivel dividido en cuatro sectores, con comienzo en la salida del telesilla de Cotch y llegada en la zona más alta del mismo sector. Además, todos los traveseros con ganas de poneros a prueba, tenéis una carrera en el mes de abril: la Gourettoise.

Le wild dome

“Hay gente que viene de bastante lejos sólo para dormir aquí”, nos comenta Jean-Louis, dueño de la agencia L´aventure nordique, que gestiona los snow pods, o refugios de tramperos, así como los iglúes y el Wild-Dome que captó toda nuestra atención y ha sido uno de los reclamos para viajar hasta Gourette. Una máquina pisanieves nos ha trasladado al ocaso desde el pueblo hasta la meseta de Bezou, donde se encuentra la pequeña cabaña de verano de un pastor de la zona que hace de acogedor refugio en invierno para la agencia. Justo al lado una pequeña y rústica bañera de madera humea a la espera de que nos introduzcamos en sus aguas calientes. Pero antes toca estirar las piernas con un agradable paseo con raquetas de nieve hasya el Pic Ger. El cielo está oscuro como un diamante negro, y los perros de tiro del circuito de trineos aúllan con fuerza al sentir nuestra presencia. Llegamos a un punto panorámico en el que las luces del valle de Laruns iluminan la estampa. A una hora andando por el bosque de aquí está la cabaña de Bouy, a 1.542 m, un buen sitio para ver el atardecer en pareja…pero ¡cuidado! Es zona avalanchosa… En invierno sólo se quedan los zorros… a veces, con mucha suerte, se puede ver al torpe urogallo.

Gourette: en un lugar de los Pirineos

Wild Dome

Desde el exterior, la cúpula iluminada del Wild Dome llama poderosamente la atención. Ya en el interior, alucinamos con su precisa construcción de madera y metal, así como la decoración cuidada al detalle de su interior: una mezcla entre lo cálido y lo moderno, que denota muy buen gusto. La cúpula tiene tamaño suficiente para un baño, y además la sauna está justo al lado, perfecto para poder utilizarla sin demasiado esfuerzo. El calor de la estufa de leña nos reconforta antes de poner música ambiente y sentarnos a cenar frente a la ventana: tostadas de foie y los afamados quesos del valle, una cazuelita de Garbure (sopa de col mezclada con otras hortalizas, típica de la cocina del suroeste de Francia, que también puede contener carnes), así como una botella de champagne… Sin duda, la opción perfecta para una íntima y acogedora noche en pareja.

Gourette: en un lugar de los Pirineos

Wild Dome

PVP: 180 €/pers. (Incluye desplazamientos en teleférico, ruta y alquiler de raquetas de nieve, comida con champán y desayuno gourmet; además de toallas, albornoz y zapatillas). Información y reservas: laventurenordique.fr

Publicidad

Gourette-Artouste

“Es todo un clásico para los esquiadores de la zona” nos dice sobre la travesía Gourette-Artouste Jean Mi Gouadain, local de Gourette, esquiador de competición de alpino y freeride y monitor y entrenador en la escuela de la estación, mientras subimos en el telesilla Anglas, que nos llevará hasta la zona más alta del sector Pene Blanque de la estación, a 2.440 metros. Justo desde la salida de la silla tenemos que trazar una diagonal hasta la base del corredor del Pene Blanc, donde nos pondremos los crampones antes de acometer su ascenso. “Son tan sólo 120 metros de desnivel, en veinte o treinta minutos como mucho estaremos arriba”, nos dice Jean M mientras aprovecha para comprobar nuestros ARVAS. “Lo ideal es estar ya arriba a las 11:30 o 12:00 como muy tarde”. Las condiciones de la nieve facilitan nuestra progresión por el couloir, que se inclina hasta un máximo de 40º y no nos supone excesiva dificultad superar.

Gourette: en un lugar de los Pirineos

corredor del Pene Blanc

Una vez arriba, las vistas son soberbias: la rocosa figura del Pic du Midi domina imponente las decenas de picos que se muestran a nuestro alrededor: Bisaurín, Anayet, Peña Telera, Lurien, Arriel, Palas, Balaitus, Vignemale… Sin duda alguna, uno de los mejores balcones panorámicos de los Pirineos occidentales. Curiosamente, nadie nos acompaña en un día que las condiciones son casi perfectas. “Esa es la Arres-Sourins, que da acceso de vuelta a Gourette. Tiene una salida muy técnica, pero da paso a 1.300 metros de desnivel hasta la estación.” Nos comenta Jean Mi señalando una llamativa cresta al lado opuesto al que nos dirigimos. El “click” de las fijaciones nos marca la salida hacia un altivo mundo de lagos, collados y cumbres situado, silenciosamente, al margen de las concurridos tresmiles pirenaicos. Pero mucho cuidado con aventurarse en solitario o sin el equipo de seguridad necesario, es una zona bastante propicia a los aludes.

Gourette: en un lugar de los Pirineos

Gourette-Artouste

El descenso desemboca en el agreste valle de Soussoueou, desde donde foqueando se puede acceder a uno de los valles más salvajes de los Pirineos, ¡que no os extrañe encontrar huellas de osos! Desde allí la vuelta se hace ya utilizando los remontes de la vecina estación de Artouste (no olvidéis el forfait), y mucha atención porque el telesilla de enlace cierra a las 16:45. Ya en la base, al calor de la merecida cerveza, agradecemos a nuestro guía por la que ha sido una gran jornada de freeride. “Gracias a vosotros amigos, ¡me habéis dado un gran día de cumpleaños!”.

Gourette: en un lugar de los Pirineos

Gourette: en un lugar de los Pirineos

Más información y reservas: Oficina de Turismo 64440 Gourette Tel. +33 05 59 05 12 17 info@gourette.com gourette.com

Publicidad
También te puede interesar

9 viajes de esquí de montaña

Te recomendamos

SKS organiza sus nuevas bolsas para bici en tres familias, y entre ellas, la de MTB e...

Junto a Patrick Seiwald, el tirolés inaugura un rutón de mixto con dificultades de M9...

Así es la Forge S GTX, la primera bota de trekking del mundo con horma personalizable...

Una cuestión importante que nos planteamos gracias al lanzamiento de la chaqueta Tre...

Salewa Get Vertical Skimo Base Camp...

Hacia las vertiginosas laderas del Eiger...