Freeride: 5 consejos para un novato

Dani Fornell -
Freeride: 5 consejos para un novato
Freeride: 5 consejos para un novato

¿Eres un novato del freeride? El esquiador Dani Fornell nos da los consejos de entrenamiento, material, técnica, seguridad y psicología que necesitamos para enfrentarnos –y disfrutar- con seguridad al esquí o snowboard fuera del ambiente domesticado de las pistas de esquí.

Y si este invierno queréis aprender o perfeccionar vuestras técnicas de esquí fuera de pista, os recomendamos los camps de freeride de Dani Fornell.

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ENTRENAMIENTO

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p>Para entrenar freeride hay que entenderlo en su globalidad, es decir, que no sólo se contemple el descenso, puesto que en muchas ocasiones hay que andar, y mucho.  En esta ocasión, y entendiendo que son consejos para personas que se inician, no voy a enfatizar en el ascenso. Sólo tener en cuenta que el trabajo de cardio con sobrepeso sería un entrenamiento ideal.

Para el descenso, la mayoría del trabajo que se desarrolla es el llamado excéntrico. Yo recomiendo trabajarlo en un gimnasio. Para poder entrenar esto, es necesario tener una base firme, puesto que podría generar serias lesiones. Así que para empezar, os aconsejo que hagáis un trabajo global de fuerza sub-máxima y poco a poco ir introduciendo trabajos de fuerza máxima, para finalmente llegar al trabajo excéntrico de modo seguro y con garantías de mejora. (Consultar siempre a un profesional si es posible). Los trabajos de propiocepción (equilibrios, desequilibrios, etc.) ayudarán también a fortalecer tendones y ligamientos. Nos ayudan también a tener más conocimiento de la posición de nuestro cuerpo sin tener que verlo o tocarlo. Ideal para la mejora de la técnica. De un modo más simplista, recomiendo circuitos de fuerza, combinados con agilidad y propiocepción.

Hay ejercicios en pista que nos pueden ayudar mucho a la hora de empezar a esquiar fuera de pista. Aquí os pongo unos ejemplos para que podáis ir practicándolos.

1-    En pistas verdes, bajar con las botas desatadas y jugar con el equilibrio longitudinal (esquí: delante/detrás; snow: derecha/izquierda). Simula la realidad.
2-    Con los esquís bien anchos, meterse en pista, empezar con verdes e ir subiendo la dificultad de las pistas a medida que se va consiguiendo el ejercicio: trabajo de trayectorias, procurar girar sólo con la inclinación paralela de tobillos, rodillas y cadera por igual. Evitar derrapar. El radio de giro lo marca el esquí, no hay trabajo vertical (ni flexión ni extensión). Este ejercicio ayuda mucho a conocer tu propio material. Yo lo hago muy a menudo. No es fácil hacerlo bien.  
3-    Bajar con un solo esquí. Realizar curvas. Cuando se mejora, realizar cambios de ritmo. De curvas anchas a serpenteantes. Empezar en pista verde. Es un ejercicio que da muchos recursos cuando en situaciones fuera pista se nos queda un esquí bajo la nieve y tenemos que levantar la pierna por completo para poder sacarlo.
4-    Realizar “ollies” (saltos por medio de un impulso que simula el movimiento de una ola, se pone todo el peso atrás, levantando las espátulas delanteras. Progresivamente y de manera rápida se realiza un impulso en diagonal, ascendente y hacia delante, de modo que se despegan los esquís del suelo), en cualquier lugar y a todas horas. Simula muy bien el movimiento que se realiza para esquiar fuera pista y además es muy divertido. Según la reacción de cada esquí el impulso será, más alto, más rápido…

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ENTRENAMIENTO

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MATERIAL

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p>Mejorar el rendimiento de nuestro material, es un trabajo, en ocasiones, costoso. Aquí os paso algún truquito para ahorrar gastos en reparaciones.

-    Esquís: Secarlos bien siempre después de usarlos. Para aquellos que les gusta arreglarse ellos mismos los esquís, procurad no hacer excesivo canto, el freeride no lo requiere (si hay polvo) y enseguida nos quedamos sin él.  Si vamos a estar una temporada sin esquiar, una capa de cera les irá bien para mantenerse hidratados, si no lo hacemos, cuando volvamos a esquiar, se nos pegará la nieve a la suela. Es bastante desagradable, sobretodo cuando te adelanta el cuñado vacilón…
-    Botas: Intentar no andar por asfalto o por piedras, destroza las suelas. Hay complementos muy baratos que nos pueden ayudar a evitar el desgaste. Después de cada uso atar bien los cierres para evitar deformaciones.
-    Gafas: Crucial, guardarlas en las fundas que ofrece el fabricante. Por pequeña que sea, una rallada siempre fastidia. Evitar guardarlas en lugares húmedo puesto que se condensa el agua entre cristales.
-    Fijaciones: Si van a estar un tiempo largo sin usarse, aflojar el peso, puesto que el muelle se vicia y se deteriora.
-    Arva: Si estáis un tiempo sin usarlo, quitar las pilas. Siempre comprobar su buen funcionamiento antes de empezar una travesía o escapada.
-    Pala: Evitar usarla si no es para el rescate. En ocasiones se usa para hacer saltos, iglúes, etc. Asegurarnos de que no hay hielo que romper puesto que suelen ser de aluminio y se doblan con facilidad. Son para lo que son.

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MATERIAL

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TÉCNICA

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p>El consejo más útil, es, simplemente que se practique tanto como se pueda, asegurándose siempre de hacerlo en espacios seguros.

Es aconsejable que de vez en cuando se contrate a un profesional (monitor) por dos razones: la primera para que nos pueda aconsejar sobre las mejoras que podamos realizar y posteriormente practicarlas hasta asimilarlas por completo. Por otro lado, un monitor siempre nos mostrará los recovecos más idóneos para poder sacar más jugo de los ejercicios y no probar, por ejemplo, a mejorar un aspecto técnico en un espacio inadecuado. Cuando uno intenta mejorar y no lo hace de manera correcta se suelen crear malos hábitos que luego cuesta más corregir.

Si sois más autodidactas, os recomiendo que miréis vídeos en los que se aprecie bien la técnica de los esquiadores o surferos y escojáis un aspecto claro de la técnica para después copiarlo. Por ejemplo, como se encara un salto a una roca, aunque esta sea pequeña, posiciones al recepcionar, cómo realizar giros cortos (flexión, extensión, el uso de los palos como punto de apoyo…). Todo ayuda.

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TÉCNICA

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SEGURIDAD

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p>Lo más importante, es entender que el freeride es un deporte que se practica en un entorno inestable, por lo tanto, hay que tener muy en cuenta el estado del manto nival, su evolución en los últimos días y conocer el terreno donde vamos a practicarlo, en caso de no disponer de esta información, evitar en la medida de lo posible practicarlo. Cualquier pister o esquiador local, podrá darnos esta información. Es importante saber, en caso de la práctica de travesías, la evolución meteorológica, que deberemos tener siempre presente. Esto que acabo de comentar, hace referencia a lo que nosotros no podemos controlar.

Veamos ahora lo que si podemos controlar:

-    El material: siempre tenerlo en buenas condiciones y en caso de usar material electrónico, garantizar que las baterías están cargadas.
-    El lugar escogido respecto nuestro nivel: Debemos saber cuáles son nuestras capacidades y cuando no es posible realizar una práctica por un lugar de alto riesgo para nosotros mismos. Esto garantizará una práctica exitosa.
-    No ir solos: procurar siempre que realizamos el descenso, hacerlo en equipo de mínimo 3 personas. En caso de accidente, una persona se quedaría con la víctima y la otra podría ir a buscar ayuda. Si no es posible, evitar la práctica o estar siempre bien comunicado. En caso de travesía avisar a los bomberos de la ruta que se va a realizar, número de personas y días de práctica.

En mi caso, por ejemplo, no siempre puedo disponer de compañeros que me acompañen en los entrenamientos, es por esa razón que siempre advierto a los pisters de que descenso voy a realizar para que me tengan en cuenta.

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SEGURIDAD

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PSICOLOGÍA

En muchas ocasiones, el freeride te pone en situaciones extremas, o mejor dicho, que ponen a prueba las capacidades físicas y psíquicas de cada practicante. Esto puede ocurrir en todos los niveles. Lo que para mí podría ser una situación de estrés aguda como por ejemplo, estar al borde de un salto de 20 metros y saber que debo recepcionar en un espacio de 5 metros de ancho, a lo mejor para una persona que empieza, el simple hecho de intentar descender por una canal de 30% de desnivel ya le supone un mismo estado de estrés. Por lo tanto, en estas situaciones, yo recomiendo que se usen técnicas de relajación: respirar, mojarse la cara con la nieve, parar 2 segundos, etc. Una vez hemos bajado el ritmo cardiaco hay que tomar una decisión (no nos vamos a quedar en la montaña para siempre…) y aquí es donde hay que concentrarse, analizar lo que uno sabe hacer (no arriesgar) visualizarlo mentalmente y hacerlo con convencimiento, seguro de uno mismo. Evidentemente la adrenalina se dispara, pero hay que seguir concentrado hasta que finaliza la situación estresante. Si no sucede, repetimos el proceso. Al final, lo que nos queda es un estado de bienestar magnífico. Y en muchas ocasiones una anécdota más para contar.

En mi experiencia personal. Antes de una carrera o un descenso difícil, suelo estar nervioso y esta técnica que les acabo de contar me ha ayudado siempre. Como decimos en Andorra: “Seny, Pit i Collons”.

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