Martín Elías hila fino en Patagonia

Junto a François Poncet y Jérôme Sullivan inaguran El Faro, una de las montañas virgenes más duras que restaban en Patagonia.
Oxigeno -
Martín Elías hila fino en Patagonia
Martín Elías hila fino en Patagonia

Posiblemente la montaña virgen más difícil que quedaba en Patagonia. Así definió el americano Colin Haley, uno de los últimos adalides de la exploración en la región, a esa torre de roca intacta que es El Faro, un colmillo que se levanta junto al Cerro San Lorenzo y que acaba de ser inaugurada por un talentoso trio formado por el español Martín Elías, François Poncet y Jérôme Sullivan.

1.200 metrazos de ruta expuesta (A3, M7, 6a), bautizada como La Milagrosa, por una línea de ascensión obvia y elegante. La montaña ya había sido intentada en varias ocasiones, Haley incluído, forzando a las expediciones a la retirada debido al terreno inconsistente y la permanente caída de rocas.

Martín Elías hila fino en Patagonia

Cara Norte de El Faro

El plan inicial de Elias, Poncet y Sullivan pasaba por probar suerte en la vertiente Este del Cerro San Lorenzo, uno de los desafíos más exigentes que restan por escalar en Patagonia. Las condiciones de la montaña negaron cualquier acceso, haciéndoles poner la vista en El Faro y sus paredes frágiles. La cara Sur presentaba una línea lógica a la que no pudieron resistirse. Tras aguardar cuatro días bajo una dura tempestad, partían el 18 de octubre, atravesando el arriesgado campo de hielo del lago Laguna para establecer el campo base avanzado bajo la cara Este. El parte les prometía 48 horas de ventana antes de la llegada de nuevas tormentas y se pusieron manos a la obra.

Martín Elías hila fino en Patagonia

Roca y nieve... severa y descompuesta.

Mientras las primeras secciones se presentaban técnicas pero asequibles, a medida que avanzaban fueron encontrando nieve descompuesta, roca suelta y hielo sospechoso, hasta dar con el paso clave de la ruta: una chimenea vertical de 80 metros, cubierta de nieve y con alto compromiso. “Un asco”, confirmaba Sullivan usando la jerga local.

Finalmente, el equipo alcanzaba la cima la segunda noche, con un panorama de nubes amenazantes en el horizonte. La ruta, reconocen, les mantuvo dudando de sus capacidades hasta el final. Nieve fresca, roca terrible, meteorología voluble y, como es costumbre en Patagonia, siempre peor de lo previsto. Un tormento, de esos que gustan a quienes buscan la aventura vertical. “Una ascensión y una aventura humana que recordaremos durante mucho tiempo”, Sullivan dixit.

LOS MEJORES VÍDEOS
También te puede interesar

Holly Harrison está recorriendo a golpe de suela los más de 24.000 km que separan Ushuaia de Prudhoe Bay.

Te recomendamos

Mountain bike en el Cap de Creus, kayak en el río Ter y submarinismo en Roses para de...

Si aún tienes la idea de que la Costa Brava es un destino tradicional de playa y sol,...

La guía con las 30 etapas para hacer a pie, pero también en bici o si te apetece eleg...

Así es el nuevo Original Multifunctional Headwear de BUFF®, un tubular fabricado a pa...

Un reto con el que soñamos todos los amantes de la aventura y naturaleza: cruzar los ...

Así son las Merrell Antora, os contamos al detalle cómo son las primeras zapatillas d...