Costa Rica y el oro verde

La conciencia sostenible de uno de los destinos de naturaleza más mágicos del mundo.
Redacción Oxígeno / Fotos: Mikael Helsing -
Costa Rica y el oro verde
Costa Rica y el oro verde

No es ninguna exageración cuando decimos que la mayoría de países del mundo deberían tomar ejemplo de Costa Rica. Y no hablamos de su célebre y repetido eslogan “Pura Vida”, una proclama que bien nos serviría para evitar las alegres arritmias de un atasco, una cola en el súper o el derivar grisáceo del día a día. Ni tampoco de ese insólito hecho que supone no disponer de un ejército nacional (“No queremos que nuestros hijos sean soldados”, explicaba el presidente José Figueres Ferrer en las postrimerías de 1984). Nos referimos, concretamente, a la gestión que el país tico hace de sus espacios naturales, de su incomparable biodiversidad, de la calidez y solidaridad de sus gentes con unos paisajes tan paradisíacos que parecería un pecado no explotarlos a ojos de los severos sistemas capitalistas. No, en Costa Rica hay lugares (véase nuestra guía de la Península de Osa) donde la naturaleza le está ganando terreno a la civilización. Regiones donde los locales, no precisamente sobrados de recursos, compran los terrenos colindantes a sus hogares para evitar que llegue la colonización turística. Personas, sobre todo personas, dispuestas a hacer comprender a todos que la riqueza no se mide en monedas o acciones, sino en especies únicas, en brisas limpias y ríos claros. El oro es verde, compañeros.

Es sorprendente la variedad de paisajes y de ecosistemas diferentes que se dan en este pequeño territorio encajado entre el océano Pacífico, al este, y el mar Caribe, al oeste.

Costa Rica es un país de vida natural abrumadora que a pesar de su pequeño tamaño – el 0,03% de la Tierra- acumula entre sus playas, montañas y costas el 5% de la biodiversidad de todo el planeta. Los “ticos” se muestran orgullosos de su naturaleza y esa exaltación de la flora y fauna autóctonas se exhibe hasta en la moneda local, el colon: junto a diferentes políticos y personas importantes de la historia de la república costarricense aparecen representaciones del bosque lluvioso, del arrecife coralino, del mange colorado o de un oso perezoso… Respetar el medio ambiente es una prioridad de Costa Rica, además de poseer gran cantidad de espacios naturales protegidos, es uno de los países del mundo que más ha desarrollado el concepto de turismo sostenible.

Costa Rica y el oro verde

Es sorprendente la variedad de paisajes y de ecosistemas diferentes que se dan en este pequeño territorio encajado entre el océano Pacífico, al este, y el mar Caribe, al oeste; entre Nicaragua, al norte,y Panamá, al sur: montañas, volcanes, las playas del Pacífico y del Caribe, bosques tropicales secos, lluviosos, la selva... Estos escenarios naturales privilegiados suponen al mismo tiempo muchas posibilidades de practicar deportes outdoor. Costa Rica también es pionera en ofrecer propuestas de turismo activo a los visitantes deseosos de adrenalina

Costa Rica es uno de los países más verdes del mundo, una riqueza natural que cuida escrupulosamente y que se ha convertido también en una fuente de desarrollo social y económico, gracias a la puesta en marcha de un turismo sostenible, seña de identidad fuera de sus fronteras. En 1997 el Instituto Costarricense de Turismo puso en marcha el CST, la Certificación para la Sostenibilidad Turística, con el fin de convertir el concepto de sostenibilidad turística en algo real, con miras a mejorar la forma en que se utilizan los recursos naturales y sociales, incentivar la participación activa de las comunidades locales, y brindar un nuevo soporte para la competitividad del sector empresarial.

Certificación para la Sostenibilidad Turística

Según la definición de Sostenibilidad Turística del CST: “el desarrollo turístico sostenible debe verse como la interacción balanceada en el uso apropiado de nuestros recursos naturales y culturales, el mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades locales y el éxito económico de la actividad, que además contribuya al desarrollo nacional. Sostenibilidad turística no sólo es la respuesta a la demanda, sino una condición indispensable para competir con éxito ahora y en el futuro.

La sostenibilidad, como modelo para el desarrollo, plantea la necesidad de satisfacer los requerimientos actuales de la sociedad sin comprometer el derecho de las futuras generaciones de satisfacer las suyas. Es decir, que el desarrollo del país no puede basarse en una explotación desmedida de los recursos (naturales, culturales, sociales, etc.) para cubrir las carencias de la población (alimentación, vivienda, salud, empleo...), porque estos recursos son la única plataforma con la que cuentan las futuras generaciones de este país para poder satisfacer sus propias necesidades.

Costa Rica y el oro verde

El CST fue reconocido ya en el año 2000 por la Organización Mundial de Turismo como “uno de los programas que está logrando modificar la forma de hacer turismo”.

Cada vez que veas la marca CST en un Establecimiento de Hospedaje o en una Agencia Tour Operadora, sabrás que: * La empresa evita las emisiones, los daños y la contaminación.

  • Realiza acciones de conservación y manejo de riesgo natural.

  • La empresa maneja adecuadamente los desechos que produce.

  • Consume productos naturales, biodegradables y recicla.

  • Cuenta con un programa para el ahorro del agua y energía eléctrica.

  • Invita a conocer la riqueza natural con que cuenta el país e insta a cuidarla y protegerla.

  • Limita el tamaño de los grupos y promueve entre sus clientes, mayoristas y proveedores, el principio de Sostenibilidad.

  • Ofrece a sus clientes la oportunidad de participar en iniciativas de conservación y desarrollo comunal.

  • Capacita a su personal permanentemente en temas de calidad y sostenibilidad turística.

  • Cumple con la normativa que rige a la empresa turística, específicamente aquella que se refiere al ambiente, la vida silvestre, el patrimonio arqueológico y la seguridad social.

  • Promueve las tradiciones y costumbres del país, el consumo de comidas típicas y la artesanía nacional.

Península de Osa, mantenerse salvaje

Costa Rica cuenta con el 5% de la biodiversidad mundial, y la mitad se encuentra en esta Península, localizada en la costa suroeste, la que baña el océano Pacífico, al sur de la provincia de Puntarenas. A pesar de su limitada extensión, Osa ofrece un catálogo completo de hábitats a explorar: de los bosques lluviosos a los humedales costeros, de fiordos tropicales a tupidas florestas de montaña y manglares. Se trata sin duda de uno de los lugares con mayor intensidad biológica del planeta; allá donde mires, en una rama o bajo las hojas que tapizan el suelo, alguna criatura da pábulo al ciclo de la vida. Corcovado, en concreto, sustenta la vida de 140 especies de mamíferos y 370 de aves, 500 especies de árboles y más de 100 anfibios documentados.

Costa Rica y el oro verde

Osa es la joya natural más celosamente custodiada de ese país, y el turismo, aunque creciente, no ha hecho mella en su autenticidad, básicamente porque sus habitantes son los primeros guardianes de la naturaleza. Multitud de opciones de turismo sostenible se encuentran por todo el territorio, pero no se equivoquen: aquí no encontrarán grandes hoteles, ni aglomeraciones para acceder a alguna atracción natural. Los propios habitantes llevan décadas comprando terrenos como parte de una estrategia de protección para evitar la construcción desmedida y la masificación en sus costas y bosques. Toda su comunidad ejerce como una suerte de guardabosques. “La conservación es nuestra propia esperanza”, comentan habitualmente sus habitantes. Allí queda patenten cómo la sostenibilidad no es un eslogan. Su estrategia para mantener este escenario salvaje, esa frontera a otro tiempo, debería ser un ejemplo para el resto de países. Y lo está siendo. La conservación se contagia ya por todo Centroamérica. La naturaleza es la nueva riqueza. O la vieja, según como se mire.

El liderazgo frente al cambio climático

La revista TIME ha premiado recientemente el liderazgo de Costa Rica en la lucha contra el cambio climático incluyendo al presidente del país, Carlos Alvarado Quesada, en la lista “TIME 100 Next”, donde figuran los líderes en ciencia, salud, política y negocios más influyentes para las nuevas generaciones.

Costa Rica y el oro verde

Para Carlos Alvarado, que ha sido seleccionado entre mil figuras nominadas, se trata del “reconocimiento a todo un país, al legado de quienes nos precedieron y a todas las personas que a lo largo y ancho de Costa Rica hacen que brillemos en materia ambiental, de democracia, de derechos humanos y de paz”. En este sentido, Ban Ki-moon, ex secretario general de la ONU, destacó que las acciones del gobernante costarricense han demostrado a todo el mundo que las naciones pequeñas como Costa Rica pueden tomar el liderazgo en la lucha contra el cambio climático.

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