Pernocta invernal: consejos para dormir a pierna suelta

Pernoctar en invierno, ya sea en una tienda de campaña o sin ella, es un lujo que nos acerca más a la naturaleza primitiva y nos evade de nuestros problemas cotidianos ¿pero sabemos cómo iniciarnos?

Tino Núñez

Vivac
Vivac

Dormir en la montaña no es ninguna heroicidad, por mucho que la moderna épica lo revista de excepcionalidad, pero hacerlo en invierno sí requiere de algunas precauciones fáciles de cumplir.

TU CEREBRO, EL EQUIPO MÁS IMPORTANTE

Quizá la hayas escuchado recientemente… me refiero a esta pregunta o advertencia lúcida, directa, antipática y útil a la vez “¿Cómo es posible que haya tanta ignorancia ahora existiendo una enorme cantidad de información?”. Ver, escuchar o leer una cantidad enorme de vídeos, audios o textos no nos hace automáticamente más inteligentes ni estar más preparados para la montaña; comprender, experimentar, mostrarnos críticos, tener buenos referentes (gente en la que confías o fuentes de información de calidad), preguntar y equivocarnos sí nos ayuda a adquirir conocimiento y sensatez. Las redes sociales están llenas de personas que a menudo están más pendientes de lucirse, presumir o dar todo tipo de consejos con gran autoridad sin que realmente les avale una experiencia suficiente. No necesitas ver un gran número de tutoriales, gastarte una fortuna o preguntar a desconocidos para hacer tus primeras pernoctas invernales, pero sí comenzar de una manera razonable, con un material adecuado y acompañado de personas que no sean descuidadas. ¡Sencillo y lógico, no?

ELIGE TUS PRIMEROS OBJETIVOS

Si careces de experiencia invernal no es una buena idea irte directamente a vivaquear en la cima de un dos mil o un tres mil nevado, por mucho que parezca idílico en los entusiastas vídeos que se viralizan. Escoge lugares que no esten a más de una hora de tu coche, con un camino evidente, a una altitud sensata –media montaña de 1.200 a 1.600 metros puede representar una buena opción- e inicialmente con una tienda de campaña (en muchos sitios está permitido montarla al anochecer y desmontarla al amanecer). Necesitas un lugar plano, resguardado del viento, sin árboles secos cercanos (hay encinas y pinos afectados por diversas enfermedades), no pegado a un río ni lago y que cuya conveniencia/seguridad puedas verificar al menos 2 horas antes de que anochezca. A priori evita la actividad cuando den lluvia continuada, vientos fuertes o tormentas; no involucres a otras personas que al menos no hayan dormido alguna vez en la montaña durante el verano. Las acampadas familiares o con desconocidos de grupos formados en redes sociales pueden resultar en invierno una complicación poco deseable y ante un juez quien ha propuesto la actividad tiene una gran responsabilidad. Debes actualizar el pronóstico meteorológico justo antes de salir de casa, este invierno 2025/2026 la atmósfera en España ha estado particularmente inestable y las predicciones cambiaban a menudo cada pocas horas.

EQUIPACIÓN BÁSICA

Necesitas un saco de un espesor y gramaje suficiente para poder dormir tranquilo entre 0ºC y -5ºC. Con uno de pluma que se acerque en su peso total al kilogramo y medio o uno de fibra que alcance los 2 o 2,2 kilogramos tendrás más que suficiente para la mayoría de tus vivacs y acampadas; dormir con tu chaqueta de pluma puesta te añadirá de 3 a 5 grados más de aislamiento. Por lo general, a partir de -7ºC/-8ºC, la sensación de frío es intensa y conviene evitar la salida hasta que tengamos sacos de dormir con temperaturas de confort notables (marcados para -10 o -15ºC según la norma europea EN 23537-1). Para una primera experiencia posiblemente te puedas apañar con dos sacos estivales uno dentro de otro, más ropa extra de abrigo que no se haya humedecido durante la aproximación. Puedes superponer 2 colchonetas de espuma de alta densidad para aislarte del frío suelo o mejor una inflable con relleno térmico, lo malo de estas últimas es que son bastantes caras (de 120 a 250 euros). Las mejores tienen un espesor superior a los 5 centímetros y un valor R o resistencia térmica superior a 4. Si no dispones de una colchoneta tan especializada para tus primeras experiencias podrás utilizar tu aislante habitual, con una manta térmica puesta en doble junto al suelo y algo de ropa para aislar/acolchar la zona de los riñones, que es la parte del cuerpo que antes siente el frío. En los pies puedes colocarte un segundo par de calcetines y para la cabeza un gorro o la capucha de la chaqueta que te pongas si hace más frío del esperado. El frío extremo no es una broma ni un relato televisivo de supervivencia, a 2.000 metros puedes llegar ocasionalmente hasta -10ºC y a 3.000 metros a -15 e incluso -20ºC durante los días más gélidos del año (que en España casi siempre son los últimos de enero y los primeros de febrero).

RECUERDA QUE..

… dormir en invierno dentro de una tienda de campaña o sin ella (el auténtico vivac) te acerca a la naturaleza, es hermoso y una interesante experiencia pero no es un juego. No salgas cuando pronostiquen masas de aire polares o sólo con equipo estival. Las noches invernales son especialmente largas y no todo el mundo es capaz de aguantar dentro del saco y sin quejarse 12, 13 o 14 horas seguidas. Ingiere una cena caliente al menos 2 horas antes de cerrar los ojos. Evita usar prolongadamente el móvil antes de dormirte; según Juan Antonio Madrid, un fisiólogo que es uno de los mayores expertos mundiales en medicina del sueño, genera una activación mental que repercute en nuestro descanso, al igual que la luz azul de la pantalla.