Núria Castán Barón, rider del equipo internacional de Head Snowboards y del equipo nacional de Freeride RFEDI-SpainSnow, celebra la decisión del Comité Olímpico Internacional (COI) que ha confirmado oficialmente la incorporación del freeride snowboard y esquí al programa de los Juegos Olímpicos de Invierno Alpes 2030, una decisión histórica para este deporte.
Para Núria Castán, tercera del mundo en el Mundial FIS de Freeride 2026, y pionera del freeride español, la noticia representa la culminación de muchos años de trabajo y la oportunidad de luchar por un nuevo objetivo deportivo.
"Cuando empecé a competir, nunca imaginé que algún día el freeride podría convertirse en un deporte olímpico. Es una noticia increíble para todos los que hemos dedicado nuestra vida a este deporte y, sobre todo, para las nuevas generaciones que ahora podrán soñar con una medalla olímpica", explica Castán.
La rider de Almoster lleva casi catorce años compitiendo al máximo nivel internacional y suma más de 95 competiciones de freeride disputadas alrededor del mundo. Durante este tiempo ha vivido de primera mano la evolución de una disciplina que ha pasado de ser un deporte de nicho a consolidarse como una de las modalidades de montaña con mayor crecimiento internacional.
Su trayectoria también ha estado marcada por la resiliencia. En 2023 sufrió un grave accidente por una avalancha que le sepultó durante 10 minutos en Verbier y que estuvo a punto de costarle la vida. Apenas un año después protagonizó una de las mayores remontadas del deporte internacional al proclamarse subcampeona del Freeride World Tour 2024. En 2025 quedó tercera del Freeride World Tour y en 2026 ha conseguido la medalla de bronce en el primer Campeonato del Mundo FIS de Freeride, confirmándose entre las mejores snowboarders del mundo.
La inclusión del freeride en el programa olímpico abre ahora un nuevo capítulo en su carrera deportiva."Después de todo lo vivido, saber que existe la posibilidad de competir en unos Juegos Olímpicos es una motivación enorme. Todavía queda mucho trabajo por delante, pero poder luchar por estar en Alpes 2030 es un auténtico privilegio", afirma la rider catalana.
La decisión del COI supone también un reconocimiento al crecimiento que ha experimentado el freeride durante las últimas décadas. Nacido como una disciplina basada en el descenso por terreno natural y la creatividad en la elección de líneas, el freeride ha conseguido profesionalizarse a través del Freeride World Tour y, desde este año, bajo el paraguas de la Federación Internacional de Esquí y Snowboard (FIS).
Con cuatro años por delante hasta la cita olímpica, Núria Castán enfocará las próximas temporadas con un objetivo que hace apenas unos años parecía imposible: intentar convertirse en una de las primeras snowboarders de freeride en representar a España en unos Juegos Olímpicos de Invierno.
