BORN FROM THE CLIMBING LIFE: Connor Herson en Noruega

Llega el primer episodio del brutal proyecto deportivo y audiovisual de Connor Herson, a través de algunas de las líneas más expuestas del planeta

BORN FROM THE CLIMBING LIFE: Connor Herson en Noruega

Está primavera tenemos la ocasión de seguir las correrías de Connor Herson en su último viaje por el mundo,
persiguiendo durísimas vías de escalada tradicional y compartiendo tiempo con sus compañeros del equipo Black Diamond: Hazel Findlay, Babsi Zangerl y Jacopo Larcher. Es decir, tres de los escaladores más potentes del panorama mundial.

El primer episodio nos ofrece sus correrías en Crown Royale (9a) — una de las vías de escalada tradicional más duras del mundo. El legado hay que ganárselo. Para Connor Herson, la única forma de dejar algo que resista el paso del tiempo es enfrentarse primero a los referentes que ya han sido establecidos. Esa fue la idea que dio origen a su viaje a Noruega. Con dos de las vías de trad más difíciles del mundo situadas una junto a la otra en la icónica Profile Wall, la zona de Jøssingfjord se ha convertido en el verdadero banco de pruebas para la élite de la escalada tradicional.

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Foto: Christian Adam / Black Diamond

Babsi Zangerl compartió su visión sobre lo que hace que escalar en Noruega —y la escalada tradicional en sí— sea tan especial:

“La escalada tradicional tiene una profunda base histórica en Noruega.

Las líneas son limpias y estéticas. La mayoría de las vías ni siquiera tienen anclajes en la parte superior. Es un estilo realmente auténtico. Te permite escalar las rutas exactamente como se hacían en su día. Esto no solo añade muchas exigencias, sino que también te hace crecer enormemente como escalador. Proteges las vías utilizando todo tipo de material —nuts, Camalots, ball nuts, beaks— dejando volar tu creatividad. El objetivo es escalar la vía completamente en limpio, colocando toda la protección mientras avanzas, sin utilizarla como ayuda.

Esto hace que la escalada sea más versátil, mentalmente exigente, y te enseña a evaluar el riesgo de forma realista. Cuando la cosa se pone seria, puede ser muy difícil dejar a un lado el peligro y el miedo y centrarse únicamente en escalar. Pero precisamente eso es lo que hace que nuestro deporte sea tan diverso y emocionante. Si te sientes cómodo con el juego, conoces bien todos los tipos de protección y ya has experimentado algunas caídas, puede incluso resultar mucho más divertido que simplemente chapar seguros.

Además, las vías suelen dejar un recuerdo mucho más profundo cuando has tenido que superar no solo la dificultad física, sino también tu resistencia interna. Esas experiencias se vuelven intensas e inolvidables.

Creo firmemente que debemos proteger esta forma tradicional de escalar y dar importancia a esta ética para las próximas generaciones de escaladores. Nuestra sociedad nos empuja constantemente a ir más rápido, más alto, más fuerte y mejor. Pero, ¿no se trata también de vivir experiencias que nos hagan crecer —experiencias más completas y, en última instancia, más valiosas que batir un récord?

A veces, lo verdaderamente inspirador no es lo que conseguimos, sino cómo lo afrontamos y el estilo en el que lo hacemos.”