La alpinista francesa Annabelle Bouchardon, de 24 años, ha realizado la primera ascensión femenina en solitario de la mítica American Direct, en la vertiente oeste del Petit Dru, en el macizo del Mont Blanc. La escalada, completada durante tres jornadas, supone un nuevo hito en una de las grandes vías clásicas del alpinismo alpino.
Abierta en julio de 1962 por los estadounidenses Gary Hemming y Royal Robbins, la American Direct recorre 1.100 metros de la imponente pared oeste del Petit Dru y presenta dificultades de hasta ED- y 6c, lo que la convierte en una de las rutas más exigentes y emblemáticas del macizo del Mont Blanc.
La primera ascensión en solitario fue realizada por el francés Jean-Claude Droyer los días 17 y 18 de agosto de 1971. Más tarde, en 1982, su compatriota Christophe Profit protagonizó la primera ascensión en libre y en solitario, completando el recorrido en un impresionante tiempo de solo 3 horas y 10 minutos. En junio de 1991, Catherine Destivelle abrió una nueva línea en la misma pared tras once días de escalada, aunque esta desapareció posteriormente debido a los importantes desprendimientos de roca registrados durante la década de 2000.
Bouchardon inició su aventura a las 4:00 de la madrugada del 23 de junio, iluminándose con un frontal, después de haber pasado una primera noche al pie de la pared. Necesitó otras dos noches de vivac en la ruta para completar la ascensión en solitario con cuerda. El primer vivac lo realizó junto al Chockstone Block, a unos 600 metros de altura, mientras que el segundo tuvo lugar en el Trou du Canon, una pequeña cavidad natural en la pared que le proporcionó un refugio providencial cuando una tormenta estalló en la tarde del miércoles.
La alpinista alcanzó la cima del Petit Dru (3.733 m) a las 8:10 de la mañana. Desde allí continuó la travesía hasta el Grand Dru antes de iniciar el descenso en rápel por la cara sur. Comenzó los rápeles al mediodía, alcanzó el glaciar de Charpoua a las 15:30 del jueves y llegó al refugio una hora después.
Una exigente escalada en solitario
La ascensión se realizó en modalidad de rope solo, una técnica especialmente exigente en la que el escalador progresa sin compañero. Cada largo debe escalarse una primera vez para instalar la reunión, descender después hasta el punto de partida y volver a escalarlo para recuperar el material y transportar la mochila, de unos 17 kilos. En total, Bouchardon recorrió cerca de una treintena de largos en la inmensa pared de los Dru.
Antes de emprender la ascensión, la francesa explicó cuáles eran sus motivaciones: "El rendimiento alpino no es el único objetivo de esta aventura. Quiero añadir una dificultad extra teniendo que gestionar sola todas las decisiones y todos mis esfuerzos. Quiero poner a prueba la confianza que tengo en mí misma, comprender mejor mis límites y afrontar un desafío físico, técnico y mental, sin dejar de disfrutar de la experiencia."
Antigua integrante del GEAN (Groupe d'Escalade Alpine Nationale), Bouchardon destaca tanto en escalada de grandes paredes como en alpinismo invernal y escalada en hielo. Entre sus actividades más destacadas figura la repetición de la vía Fowler-Watts en el Taulliraju (5.830 m), en Perú, junto a integrantes del GEAN.
Como preparación para este desafío, realizó una ascensión en solitario con cuerda al Grand Pic de Belledonne, al que llegó desde Grenoble en bicicleta y del que descendió posteriormente en parapente.







