“Cuando era niña desde aquí no se veía el final del glaciar, y ahora, 25 años después, sí”, comenta apesadumbrada Jasmine Noti mientras vemos cómo la enorme lengua de hielo y morrena se difumina en el cañón hasta convertirse en una masa de tierra y roca. “Desde aquí” es el mirador panorámico del Bettmerhorn, a 2.700 m de altitud sobre el nivel del mar, uno de los cuatro puntos de observación del Gran Glaciar del Aletsch, el más largo de los Alpes, con 20 km de longitud, 800 m de profundidad y una extensión de 79 km2, el equivalente a 10.000 campos de fútbol. Jasmine, responsable de turismo de la región del Aletsch Arena, nos acompaña al grupo de periodistas españoles en esta visita al glaciar.
Ella nació a sus pies, estas montañas han sido su campo de juegos, y por tanto ha sido testigo directa del retroceso del hielo. Su testimonio nos deja sin palabras, al igual que la visión de este impresionante monumento natural, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Observando en silencio el mar de hielo que desciende desde las paredes de la Jungfrau, me siento insignificante y hasta abrumada ante su magnitud. Con su contemplación continuada se corre el riesgo de padecer el Síndrome de Stendhal, y es que su belleza emociona, a no ser que uno sea de piedra, sobre todo porque no sabemos si lo volveremos a contemplar con sus dimensiones actuales...
El Gran Glaciar del Aletsch es el mar de hielo más largo de los Alpes, con 20 km de longitud, 800 m de profundidad y una extensión de 79 km2, el equivalente a 10.000 campos de fútbol.
El retroceso alarmante del mar de hielo
Cada año el hielo retrocede de manera significativa debido al calentamiento global. “Los expertos dicen que a finales de este siglo el Aletsch desaparecerá, me resulta muy difícil asimilarlo -continúa Jasmine. "En 1850 casi llegaba hasta este borde, pero con la industrialización empezó a disminuir: más fábricas, más emisiones, más retroceso… Las personas que dicen que el cambio climático no tiene que ver con la industrialización quizás no quieran ver la realidad…”.
La visita posterior al Pro Natura Centre Aletsch terminará por confirmar esta realidad: las mediciones realizadas por los investigadores de este centro pionero de educación ambiental y conservación de la naturaleza de Suiza, inaugurado en 1976 en Villa Cassel -una antigua mansión mandada construir como residencia de verano por un aristócrata británico, Sir Ernest Cassel, en Riederfurka (Riederalp) – demuestran que cada año el hielo del Aletsch experimenta una ablación dramática, reduciéndose hasta 50 m de longitud y retrocediendo de manera significativa en sus bordes. En el centro se puede conocer a fondo la historia del glaciar y cómo éste ha modelado el paisaje a su alrededor.
El mar de hielo nace en Konkordiaplatz, en las laderas de la Jungfrau, y se forma al confluir tres grandes corrientes de nieve compactada (llamadas firn): el Grosser Aletschfirn, el Jungfraufirn y el Ewigschneefeld. La lengua de hielo está atravesada longitudinalmente por dos morrenas mediales de color oscuro que se perciben claramente. Durante la última glaciación, hace unos 18.000 años, el hielo aún cubría las laderas entre el Bettmerhorn y el Riederhorn; solo las cumbres sobresalían por encima del hielo. La máxima extensión conocida se alcanzó alrededor de 1860. En ese momento era aproximadamente 3 km más largo que hoy, y el borde se situaba unos 200 m más arriba, cerca del bosque de Aletsch, otra de las maravillas naturales del Aletsch Arena, uno de los bosques de pino cembro suizo más antiguos de Europa.
Los espectaculares miradores del Gran Glaciar del Aletsch: 4 perspectivas diferentes
El Aletsch Arena se encuentra en la región alpina del Upper Valais, que se extiende por el sur de Suiza desde el nacimiento del Ródano hasta el lago Leman, albergando algunos de los cuatromiles míticos de los Alpes como el Matterhorn o Cervino, y por supuesto, al Gran Glaciar del Aletsch, Patrimonio Mundial de la UNESCO Alpes Suizos Jungfrau-Aletsch. Hay cuatro miradores panorámicos para observar al glaciar en todo su esplendor y las cumbres que lo abrazan: 40 de las 48 cumbres suizas que superan los 4.000 metros, entre ellas el mítico Matterhorn, y por supuesto la Jungfrau, el Eiger y el Monch, las cimas más cercanas. Y hasta el Mont Blanc, la montaña más alta de Europa.
Desde las plataformas de observación de los cuatro miradores Hohfluh, Moosfluh, Bettmerhorn y Eggishorn se puede disfrutar de la vista más hermosa del glaciar más largo de los Alpes, cada uno desde una perspectiva diferente. La experiencia no solo resulta sobrecogedora por el paisaje, sino también porque estos miradores son considerados lugares de energía. Las temperaturas son agradables y refrescantes gracias a la altitud. Los miradores están repartidos por todo el destino y se sitúan entre los 2.227 y los 2.869 metros sobre el nivel del mar. Aun así, el clima suele ser bastante estable y las probabilidades de disfrutar de vistas despejadas son altas.
En los pueblos de Riederalp, Bettmeralp y Fiescheralp, los "campobase" del Aletsch, no está permitido el tráfico de coches para conservar la pureza del paisaje y las montañas. Todo un ejemplo de turismo sostenible.
Seis teleféricos ascienden desde el valle del Ródano hasta los pueblos -y en invierno estaciones de esquí- de Riederalp, Bettmeralp y Fiescheralp, los "campobase" del Aletsch, donde no está permitido el tráfico de coches para conservar la pureza del paisaje y las montañas. Todo un ejemplo de turismo sostenible. Más abajo, en el valle, se encuentran los idílicos pueblos de Mörel-Filet, Lax, Fiesch y Fieschertal. Desde los tres pueblos de montaña se accede a su vez en teleférico, telesilla o a pie -si se tiene buena forma física- a
los miradores del Aletsch, que son, de mayor a menor altitud: el Eggishorn (2.869 m), al que se accede desde Fiescheralp, y que es el único punto desde donde se ve el inicio del glaciar en Konkordiaplatz y las cimas de la Jungfrau, el Eiger y el Mönch.El mirador intermedio es el de Bettemerhorn (2.647 m), al que se accede desde el pueblo de Bettmeralp, y desde donde se disfruta de una panorámica del impresionante tramo recto y la gran curva del glaciar. Y por último, los miradores a menor altitud, pero igual de impresionantes, y a los que se llega desde el pueblo de Riederalp: Hohfluh (2.227 m) y Moosfluh (2.333 m).
Gracias a las distintas opciones que ofrece Aletsch Bahnen —como billetes sencillos, tarifas de grupo o pases de un día—, llegar a estos puntos panorámicos es muy fácil. Una vez allí, disfrutarás de unas vistas incomparables del Gran Glaciar de Aletsch. Además, hay varias opciones:
- Aletsch Explorer Pass. Un solo billete. Libertad total. El Aletsch Explorer Pass es tu pase de un día que te permite hacer senderismo, disfrutar de la naturaleza y vivir experiencias inolvidables. Ya sea recorriendo senderos de alta montaña en verano, caminos invernales llenos de encanto o visitando el majestuoso glaciar de Aletsch, este pase te ofrece total libertad para descubrir toda la Aletsch Arena. Dos adultos pueden viajar con el billete familiar junto a todos sus hijos (hasta 19 años), y los perros también viajan sin coste adicional. Este forfait te permite utilizar todos los remontes y teleféricos* y acceder fácilmente a los miradores más espectaculares —Hohfluh, Moosfluh, Bettmerhorn y Eggishorn— con un único billete. También incluye el trayecto en tren entre Brig, Mörel, Fiesch y Fürgangen. El billete combinado para remontes y teleféricos está disponible en formato de un día o de varios días (hasta 21 días). *Válido en las siguientes rutas: Mörel – Riederalp – Moosfluh/Hohfluh | Valle de Bettmeralp – Bettmeralp – Bettmerhorn | Fiesch-Fiescheralp – Eggishorn. Disponible online en la tienda web (temporada de verano e invierno) o durante todo el año en todos los puntos de venta de Aletsch Bahnen AG.
- Amanecer con vistas panorámicas de 360° en el Eggishorn. Contemplar el amanecer con una panorámica de 360° en el Eggishorn gracias al Sunrise Ride es una experiencia casi mística. Con el Sunrise Ride, puedes ser de los primeros en subir a la montaña, a 2.869 metros, cuando los primeros rayos de sol del día bañan la Aletsch Arena con un impresionante estallido de color. Minuto a minuto, la luz va venciendo a la oscuridad y aparecen en la distancia el Matterhorn y las cumbres del Eiger, Mönch y Jungfrau, entre otras. Gracias a la vista panorámica de 360°, también disfrutarás de una perspectiva espectacular del Gran Glaciar de Aletsch. Este momento mágico se acompaña del sonido del cuerno alpino. Las subidas Sunrise Ride al Eggishorn tienen lugar todos los viernes de julio y agosto. El punto de encuentro es 15 minutos antes de la salida en la estación del valle de Fiesch. Desde allí, el teleférico te lleva hasta el Eggishorn pasando por Fiescheralp en unos 20 minutos, dependiendo de la hora del amanecer. Tras aproximadamente una hora y media, llena de nuevas sensaciones y con las energías renovadas, se desciende de nuevo en teleférico hasta Fiescheralp. Allí te espera un desayuno reconfortante en el restaurante Alpenlodge Kühboden.
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Billete 2 x 1: el Gran Glaciar de Aletsch y el Matterhorn. ¡Visita dos de los destinos más emblemáticos de Suiza con un solo billete! Entradas para dos personas al precio de una.* Con el pase Valais de 3 días podrás descubrir los tres glaciares más largos de Suiza (el glaciar de Aletsch, el glaciar de Fiescher y el glaciar de Gorner). Se trata de un billete combinado de teleférico y tren. El pase de 3 días incluye el Aletsch Explorer Pass, viajes gratuitos en tren entre Oberwald y Zermatt, y un trayecto de ida y vuelta desde Zermatt hasta Gornergrat. Disfruta de desplazamientos sin coste adicional entre el Matterhorn y el Gran Glaciar de Aletsch. El billete combinado para el Gornergrat-Bahn y la Aletsch Arena solo puede reservarse online. El billete es válido durante tres días consecutivos a partir de la fecha seleccionada. *El billete de menor importe o de igual valor es gratuito.
