Técnica

Cómo realizar los descensos más eficazmente

Siempre se ha dicho que bajar es mucho más fácil que subir, pero eso no debe animarnos a hacerlo de cualquier manera o demasiado relajadamente. ¿Qué podemos hacer para descender con tranquilidad pero sin pausa?

Tino Nuñez

3 minutos

Cómo realizar los descenso más eficazmente

Se habla mucho del ritmo y horarios de subida, pero mucho menos de qué puede pasar en las bajadas. Éstas son nuestras principales recomendaciones.

¿QUÉ SABEMOS SOBRE LOS DESCENSOS?


Lo bueno:
- Por lo general exige menos esfuerzo físico que a la subida.
- A menudo son el momento idóneo para ganar tiempo si ya llevamos retraso.
- De media se emplea un 50% menos de tiempo en bajar un tramo que en subirlo, por lo que salvo extravío o complicaciones nos llevará un tercio del horario completo de la actividad.
- Es más fácil visualizar un camino, con hitos o sin ellos, a la bajada que a la subida.
- Con la satisfacción del objetivo principal cumplido –por ejemplo una cima o un lago- resulta más agradable y contemplativa la vuelta.

Lo malo:
- Implica mayor choque en nuestras circulaciones.
- Es el momento en el que se producen más accidentes, bien sea por velocidad excesiva, no anticipar un cortado, resbalar en una pendiente herbosa húmeda o en nieve helada.
- Con una mochila pesada hay mayor probabilidad de perder el equilibrio cuando el terreno está empinado.
- Se incrementa el riesgo de tirar piedras o que alguien que venga
detrás demasiado cerca se nos caiga encima.
- Si un bastón se parte, caeremos con más fuerza que en la subida.
- Las personas más impacientes o en mejor forma física suelen distanciarse más en las bajadas del resto de sus compañeros, lo que puede resultar peligroso en terreno complejo, cuando anochece, con niebla o con ventisca.

REGLAS A CUMPLIR

Entre otras, podemos destacar:
1) Debe existir una observación previa del terreno de descenso, evitando atajos poco claros o demasiado empinados (en algunos espacios protegidos además está prohibido acortar por terreno sin camino) para entender su trazado y desechar cruces “perdedores”.

2) Ajusta y ciñe los cordones de tu calzado, si el pie choca continuamente con la puntera experimentarás un dolor desagradable y quizá pierdas las uñas.

3) Los bastones deben regularse a una mayor longitud de apoyo/retención que a la subida.

4) Conviene evitar saltos, tampoco inclinar los hombros hacia atrás ni correr si llevas una mochila pesada ¡hay personas con las rodillas destrozadas cuando llegan a la tercera edad porque en décadas anteriores les gustaba adelantar muy rápido a los demás!

5) Los terrenos complejos y sin senderos, como canales empinadas o grandes pedreras acostumbran a ser más seguros si descendemos haciendo zig-zags.

 

6) Prefiere pequeños pasos a grandes zancadas, disminuyen el impacto, permiten mayor contacto de la suela con el terreno y aportan más estabilidad y equilibrio.

7) Debes informarte de las diferentes posibilidades de descenso que existen para regresar al coche, porque quizás alguna esté impracticable –por ejemplo un arroyo cuyo cauce ha crecido demasiado como para atravesarlo o un camino con hielo- o por si te extravías tener itinerarios alternativos para salir del apuro.

8) Cuanto más práctica tengas en descenso, más natural y fluida será tu progresión. igualmente más seguro será tu apoyo y rápido tu movimiento en diferentes terrenos.

ERRORES A EVITAR

En la medida de lo posible mejor no comenzar a descender de noche (salvo si conoces el terreno o eres una persona experimentada), evitar descensos empinados con lluvia o grupos numerosos y confiar demasiado en que encontraremos a alguien que nos indique cuál es el itinerario de vuelta ¡se ve demasiada gente en las cumbres sin idea de por dónde se baja ni información suficiente.

Los descensos técnicos en tramos rocosos o de alta montaña requieren de formación y experiencia previa que debe adquirirse bajo la supervisión de personas con años de práctica a sus espaldas, ya sean guías profesionales o amistades con mucha montaña encima. En plena actividad no es el mejor momento para que alguien te enseñe a rapelar o a destrepar.

Recuerda realizar descansos, por muy en forma que estés 3 o 4 horas seguidas de bajada no le sentarán muy bien a tus rodillas… Huye de personas descuidadas o que no le dan importancia a la prevención e información, son la peor compañía en los descensos complicados.