"Estamos bajando, el fuerte viento nos ha impedido seguir adelante con nuestro sueño. Contentos de volver todos juntos. La montaña no se moverá", explicaba Alex Txikon en su última comunicación por radio. Txikon ya está de regreso en el Campo Base, junto a Cheppal y Pasang.
El equipo superaba ayer la peligrosa barrera de la Pirámide Negra e improvisaba un campamento sobre los 7.000 metros, donde esta noche se han visto asediados por los vientos. A pesar de las previsiones benignas, la montaña ha mostrado de nuevo una feroz resistencia y permanecerá como la única cumbre de 8.000 metros que no ha sido hollada en invierno. El gran reto pendiente del himalayismo continúa inmaculado.
Una expedición dirigida por Krzysztof Wielicki marchará al K2 el próximo invierno. Diez de los catorce techos del planeta han sido escalados durante el invierno por el alpinismo polaco. Wielicki y Leszek Cichy hollaban el primero, el Everest, el 17 de febrero de 1980.