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Alexander Huber concluye un proyecto de hace veinte años

El alemán encadena en libre una línea de diez largos y 8b en la pared de Gösslerwand, que imaginó junto a su hermano hace más de dos décadas.

Redacción Oxígeno

2 minutos

Alexander Huber concluye un proyecto de hace veinte años. Foto: Klaus Fengler

¡Simplemente fantástica!

El alpinista alemán Alexander Huber ha vuelto a dejar su huella en los Alpes con la primera ascensión en libre de la vía Feuersalamander, una exigente línea de varios largos en la pared de Gösslerwand, en Austria, que imaginaba por primera vez con su hermano hace ahora dos décadas.

La línea, de diez largos, alcanza dificultades de hasta 8b (5.13d) y se caracteriza por su compromiso, con largos tramos de escalada técnica y una protección muy exigente, con escasos puntos de seguro en toda la ruta. Huber ha descrito el itinerario como una escalada de “exposición magnífica y movimiento fantástico”.

Alex Huber durante la liberación de Feuersalamander. Foto: Klaus Fengler

El proyecto tiene además una historia de larga gestación. Hace más de veinte años, Huber y su hermano Thomas habían comenzado a trabajar en la pared con otra línea, la vía Gabrielli, pero el objetivo original en esta sección más directa y evidente quedó aparcado hasta que el mayor de los Huber decidió retomarlo recientemente, encontrando la secuencia definitiva para completar la ascensión en libre.

Así lo cuenta Alex Huber
"Hace veinte años, mi hermano Thomas y yo equipamos y escalamos en libre la Via Gabrielli en la Gösslerwand, cerca del lago Grundlsee en Austria. Sin embargo, originalmente teníamos en mente una línea diferente, pero al intentar escalarla en libre nos encontramos con problemas. La caliza de esta pared puede ser tan lisa como el granito de El Capitan, y al final optamos por la línea más fácil.

La línea original ha permanecido inactiva desde entonces, y no fue hasta el invierno pasado cuando volví a prestar atención a este antiguo proyecto. Y, sorprendentemente, fui capaz de escalar en libre las secciones lisas una y otra vez añadiendo pequeñas variaciones y rodeos. Feuersalamander tiene diez largos, cinco de los cuales son 8a o más, con el paso clave en 8b. Gran parte de la ruta requiere protección con friends y fisureros; en total, hay 15 chapas a lo largo de los largos.

Esta es ahora solo la segunda ruta en la Gösslerwand. Escalada brillante y delicada de principio a fin. ¡Simplemente fantástica!".

La línea de Feuersalamander en la pared de Gösslerwand. Foto: Klaus Fengler

Feuersalamander se suma así a la extensa lista de primeras ascensiones y escaladas extremas del alemán, una de las figuras más influyentes del alpinismo deportivo moderno, con realizaciones que abarcan desde grandes paredes en Yosemite hasta rutas extremas en los Alpes.

La nueva vía destaca no solo por su dificultad, sino también por el estilo comprometido de apertura, con tramos de escalada sostenida en roca compacta y seguros muy distanciados, lo que incrementa notablemente la exigencia mental del itinerario.