¿Trekking o senderismo? Diferencias, iniciación y equipo básico

Guía básica para comprender ambas disciplinas y escoger la que mejor se adapte a tus capacidades o progresar en tu actividad
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¿Trekking o senderismo? Diferencias, iniciación y equipo básico
¿Trekking o senderismo? Diferencias, iniciación y equipo básico

Aunque no se suelen establecer muchas diferencias al hablar de trekking y senderismo, ni son lo mismo ni deberían serlo. Vamos a plantear, con la ayuda de un especialista de Decathlon, las distinciones entre ambas disciplinas para que cada cual elija la forma de afrontar sus retos outdoor que mejor se adapte a sus motivaciones.

¿En qué se diferencian?

Iñaki Muñoz es vendedor de la sección de trekking en Decathlon Puerto Venecia (Zaragoza) y coordinador del blog 2 Caras de 1 montaña. “Hace tiempo que la palabra trekking se entiende como senderismo específico por montaña. ¡Yo era uno de ellos! Sin embargo, ahora tengo muy claras las diferencias –explica-. Puedes coger un día tu pequeña mochila y hacerte una etapa del Camino de Santiago, un pico en el día, o ponerte unas raquetas de nieve y disfrutar andando durante horas de una mañana invernal. En estos casos estarás haciendo senderismo, bien por la naturaleza, por la montaña o la nieve. Pero si tu aventura se convierte en una actividad larga y complicada, y tu mochila ya es de 50 litros o más por las necesidades específicas del desafío, empezaremos a hablar de trekking. Si piensas en el material y la ropa a llevar, el lugar de la pernocta y los caprichos de la meteorología, entonces estás haciendo trekking, bien de montaña si tu caso es perderte por ellas durante varios días, o trekking de viaje (backpacking) si tu idea es irte de mochilero a conocer un país”.

Él tiene claro que, a la hora de hacer trekking, resulta prioritario conocerse a sí mismo: “Nadie debería hacer un trekking sin pasar antes por el senderismo. Andar por debajo de los 2.500m o en llano puede ser sencillo, pero en media y alta montaña la cosa cambia. El oxígeno no es el mismo, las piernas en la montaña se agotan antes... Antes de hacer tu primer trekking entrénate con pequeños picos”.

Motivos para hacer trekking y senderismo

* El senderismo es una disciplina ideal para disfrutar de la naturaleza si tienes poco tiempo o poca experiencia en la montaña. Nos permite disfrutar más tranquilamente de la naturaleza, hacer fotografías, estudiar la flora y fauna del entorno, etc. Hacer sencillas rutas senderistas puede ser el paso previo a realizar travesías de trekking de varios días o descubrir otras actividades y deportes outdoor.

* El trekking tiene una mayor carga de aventura y nos permite establecer un contacto más íntimo con la naturaleza. “Amo las travesías de varios días, me sirven para desconectar y compartir aventuras –comenta Iñaki Muñoz-. Saco lo mejor de mí mismo y siempre intento superar mis límites. Mientras subes una montaña te conoces, cuando llegas te sorprendes, y cuando bajas te enorgulleces. Además, me encanta enseñar a otras personas todo lo que el deporte en la montaña puede darte: paisajes únicos, retos y metas de superación, la importancia de una buena logística, dar mucho valor a la seguridad, etc. Cada vez que haces una ruta te cambia el chip; cuando haces trekking no quieres volver a la vida real”.

* Senderismo o trekking; en cualquier caso, Iñaki recuerda que “a la montaña siempre se va a disfrutar de la naturaleza. Hay que saber no tener prisa; la montaña siempre estará ahí”. 

El equipo adecuado

Lo prioritario tanto para para el senderismo como para trekking es conocer la actividad a la que te enfrentas: meteorología, perfiles de la ruta, duración, vías de escape, refugios y otros lugares de pernocta… En la montaña todos los detalles son importantes y  uno de los prioritarios resulta ser la equipación que llevemos, que debemos adecuar al máximo a las características de nuestra aventura. 

- Mochila. Mientras un senderista puede apañarse con una de 10 a 40 litros de capacidad, en una mochila de ataque -como se conocen habitualmente- el trekker tendrá que portar más material, comida  y elementos de emergencia, por lo que se recomiendan mochilas de al menos 50 litros.

- Calzado. El senderista puede elegir entre zapatilla o bota, dependiendo del terreno por el que vaya a ir; sin embargo, al trekker siempre se le recomienda llevar botas debido a que estará varios días seguidos andando, con el consiguiente cansancio acumulado, y porque puede pasar por distintos terrenos”, comenta Iñaki. Para senderismo lo ideal es optar por unas zapatillas o botas de caña media, poco rígidas, ligeras, transpirables y con suela antideslizante, en las que prime la comodidad; para trekking lo recomendable es un calzado semirígido con buena suela, transpirable, impermeable y de caña media/alta que proteja más el pie y evite lesiones.

- Textil: “Aunque se puede utilizar ropa similar para ambas disciplinas, la específica de trekking suele tener un mayor punto de tecnicidad que la hace más polivalente para distintas climatologías –explica el especialista de Decathlon-. Por ejemplo, un pantalón de senderismo será ligero, transpirable, que garantice libertad de movimientos y resistente a los roces. Un pantalón de trekking debería ser todo eso y algo más: puede ser cortavientos, con efecto perlante –que impide la adherencia del agua sobre el tejido-, desmontable para transformarlo en corto, etc. Es así porque el senderista seguramente sólo salga a hacer su actividad con buen tiempo, mientras que el trekker, al estar varios días en la montaña, puede tener que enfrentarse a cambios climáticos”.

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