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Hidrátate con cabeza para llegar alto

15 marzo 2017 | Carlos Guillén

Un buen entrenamiento, competición, ruta o ascensión nos obliga a consumir, obligatoriamente, la dosis necesaria de algún líquido isotónico. Nuestro organismo necesita rehidratarse durante y después del esfuerzo, pero ¿conocemos realmente la composición de nuestros avituallamientos? 

Un líquido es isotónico cuando la concentración de sustancias disueltas en él es similar a la de la sangre, favoreciendo que los componentes que contiene se absorban más fácilmente. Aunque depende de la marca, casi todos los isotónicos incluyen un combinado de agua e hidratos de carbono (azúcares que servirán para reponer nuestros niveles de glucógeno muscular).

Pero, ¿qué ocurre realmente en la montaña? ¿Es bueno consumir líquidos isotónicos en altitud? Cuando realizamos esfuerzos en altura se produce un incremento de la glucosa en sangre y uno de los efectos más significativos es la reducción del volumen de agua corporal y plasmático. Por tanto, no queda otra alternativa: es fundamental la utilización de líquidos isotónicos para minimizar la pérdida de líquidos de nuestro organismo a la vez que ayudamos a acelerar la recuperación de nutrientes.

Además, la oxidación de carbohidratos se incrementa mucho en altura, sobre todo cuando nos vemos expuestos a un entorno complejo durante varios días o semanas, aspecto fundamental para incrementar la hidratación. Las necesidades de líquidos en reposo y en acción son mucho mayores cuando estamos en altura. Puesto que las demandas de carbohidratos también se incrementan, lo lógico es aumentar la ingesta de líquidos que sean isotónicos y contengan hidratos de carbono cuando nos exponemos a grandes altitudes.

Por regla general, el consumo de isotónicos está recomendado para los momentos de ejercicio físico moderado e intenso en los que la demanda es evidente. Cuando entrenamos o competimos en altitudes a las que no estamos acostumbrados, esta recomendación debería convertirse en mandamiento. 

Además de los líquidos isotónicos tradicionales existen alternativas de formulación isotónica, como la cerveza 0,0 isotónica, que además, por estar elaborada a partir de la cebada, aporta a la cerveza una parte de los nutrientes de este cereal: hidratos de carbono que ayudan a recuperar parte de la energía perdida durante la práctica deportiva y tiene también vitaminas del grupo B y otras sustancias antioxidantes.

En definitiva, no te olvides: hidratarse correctamente es la única forma de alcanzar cualquier cima que te propongas. Los distintos líquidos isotónicos son, por tanto, el aliado perfecto para disfrutar de tus pasiones de altura…

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